Milagrosa oración a San Miguel Arcángel antes de salir de la casa ¡Protégeme!

oracion milagrosa protegeme salir casa san miguel

El mundo está colmado de gente mala, de peligros y adversidades, de situaciones que ponen en riesgo nuestra integridad física, mental, emocional y espiritual. Por ello los cristianos acostumbramos a encomendar nuestras actividades del día a Dios y a pedir su protección. Implora con fe a través de la Milagrosa Oración a San Miguel Arcángel antes de salir de la casa. ¡Protégeme! Para que regreses tranquilo y en paz.

En casa, en la comodidad de nuestro hogar, rodeado de nuestros familiares estamos tranquilos, cómodos y seguros. Pero la vida nos lleva a salir de nuestra zona de confort y enfrentarnos a la sociedad. Deja en mano de San Miguel Arcángel la protección que necesitas.

Índice

    San Miguel Arcángel va contigo a donde vayas al salir de casa

    Al salir de casa cada día, al trabajo, a la escuela, a la plaza, a donde dispongamos ir. Podemos sentirnos tranquilos, seguros y confiados en que nada malo podrá pasarnos si oramos la siguiente Milagrosa Oración a San Miguel Arcángel antes de salir de la casa. ¡Protégeme!

    Bendito San Miguel Arcángel

    Mi guerrero de protección y de justicia,

    mi arcángel de fe y amor, mi ser de

    esperanza y confianza.

     

    A ti mi Adorado San Miguel Arcángel,

    dedico esta oración.

     

    Porque eres la luz milagrosa que baña mi existir,

    la presencia celestial que calma mis temores

    y elimina mis pesares.

     

    Además en ti he depositado la confianza

    de mi vida y la de mis seres queridos y tu

    misericordia infinita siempre me ha arropado

    cuando con frío a ti he llamado.

     

    Hoy quiero solicitar de tus divinas bondades,

    que bendigas mi andar, que desde el momento

    en que cruce la puerta de mi casa

    hacia el mundo exterior.

     

    Coloques sobre mi humanidad

    una fuerte armadura protectora de todo mal.

     

    Igualmente levanta mi cuerpo en tus alas

    y recógeme en tus brazos,

    que no haya roca en el camino que

    detenga mi rumbo hacia la gloria,

    ni piedra punzante que me cause herida alguna.

     

    Además que nada entorpezca mi andar

    mientras voy directo hacia mi destino.

     

    Que tu fuerte espada y duro escudo

    se mantengan atentos ante cualquier

    ataque que mis ojos no puedan

    ver y que sin darme cuenta el demonio lanza

    en mi contra para verme decaer a sus pies.

     

    Fortalece mi fe y mi determinación de sentirme firme

    ante la creencia de ser Dios el único

    amo y señor de mi vida.

     

    Que tú eres su más fiel mensajero

    que ha enviado a protegerme y a guiarme

    y que no hay ningún otro ser supremo

    a quien deba adorar.

     

    También hazme saber siempre

    que en tu misericordia encontraré

    todo lo que necesita mi espíritu, y que

    has de proveer para mí.

     

    Las herramientas como conseguir todo

    lo que mi cuerpo necesita.

     

    Igualmente permíteme llegar de nuevo a mi hogar,

    sano, salvo, contento y feliz por

    un nuevo día vivido,

    por las oportunidades de éxito

    y prosperidad que abres para mí.

    apartate presencia necio

    Con la certeza de saber

    que mañana será un nuevo día,

    con nuevas opciones y también nuevos retos.

     

    Siempre de tu lado mi San Miguel

    y bajo la voluntad de mi Dios Todopoderoso.

     

    Finalmente dótame de la virtud de la paciencia

    para esperar por tus bendiciones, de la fortaleza

    para que no pierda ni la fe ni

    esperanza de alcanzar mis sueños.

     

    Del amor para ver al prójimo con buenos

    ojos y también servirle a Él

    como Jesús sirvió a tantos aquí en la tierra.

     

    Protégeme al salir de mi casa,

    no solo a mí sino también a mi familia;

    haz que todos podamos volver en perfecta sanidad

    y armonía espiritual con Dios.

     

    Amén.

    La oración se convierte en una Armadura

    Los más populares santos seguidores de Dios, pasaban gran parte de su tiempo en completa y profunda oración. Entregaban su mente y su espíritu a pedir a nuestro padre por el mundo. Por los necesitados, los desvalidos y en algunas pocas oportunidades por ellos mismos. Utilicemos el poder de la oración para conseguir protección celestial ante las cosas que no podemos ver, ante ataques de entidades malignas y azotes de satanás.

    Mientras más dedicamos nuestras plegarias al Arcángel San Miguel, más fuerza adquiere nuestra petición. Permite que la oración se convierta en una armadura protectora que se vuelve impenetrable e indestructible ante cualquier peligro.

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    ¿Qué te pareció este artículo?

    Subir

    Este sitio web utiliza cookies para garantizar que obtenga la mejor experiencia en nuestro sitio web. Leer Más