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Poderosa oración por sanidad del asma y alergia ¡Sáname Padre!

12 septiembre 2020
Poderosa oración por sanidad del asma y alergia ¡Sáname Padre!

El asma y las alergias son enfermedades que se caracterizan por bronco espasmos que poco a poco van debilitando a las personas. Los broncos espasmos son los responsables de que las personas no puedan respirar de manera correcta. La poderosa oración por sanidad del asma y alergia ¡Sáname Padre! Te ayudará a respirar mejor y estar en completa sanación.

Estas enfermedades atacan generalmente a los niños, porque son los que están más indefensos en cuanto a su sistema inmunológico. Sin embargo, también pueden atacar a los adultos. En algunas circunstancias, el asma puede desaparecer, quedando la hiper reactividad bronquial. Producto de las alergias, que si no se cuida y se trata a tiempo, puede ser muy engorroso para el paciente.

Plegaria poderosa para la sanidad del asma y la alergia

Esta poderosa oración por sanidad del asma y alergia ¡Sáname Padre! te permitirá ponerte de manifiesto con Dios. Para que te pueda ayudar en estos momentos donde sientes que la respiración te está fallando, hazla con mucha fe y devoción hacia nuestro señor.

Señor, hoy declaro ante

tu presencia y bajo el poder

de tu gloria que eres

sinónimo de fuerza.

 

Hoy Señor, declaro que mi paz,

sanidad y gozo sean derramados

sobre mí.

 

Para que el asma

y las alergias que me aquejan

se vayan disipando poco a poco.

 

Señor, permíteme verme

como una persona completamente

sana, resplandeciente y vigorosa.

 

Ayúdame a salir de este

pesar Señor, que en medio

de esta prueba podamos ver tu espíritu.

 

Señor, pon bajo tu manto

mis pulmones y mis vías aéreas,

para que siempre estén dilatadas

y ventiladas para que el aire

siempre pase por allí.

 

Hoy, durante esta oración,

rompo todo vinculo de maldad.

 

Que ha pasado de generación

tras generación en esta enfermedad

tan tediosa que no me deja

vivir a plenitud mi vida.

 

Hoy Señor, declaro que haz

comenzado a obrar en mi, para sanar.

 

Señor, eres el único que tengo

en el plano divino, tú que haz

sido mi salvador y redentor, el que

me ayuda y me sustenta cuando

más lo necesito.

 

Te pido que por favor no me

dejes caer ante la adversidad.

Que siempre pueda tener

al alcance mi inhalador o mis

broncodilatadores.

Sacia mis pulmones de amor

y no permitas que la maldad

acabe con mi vida.

 

¡Oh Señor!, permite que tu paz

me cubra de salud, Señor, también sé

la fuente de vida para mis pulmones.

 

Señor, saca de mi cuerpo

todo lo que entorpece mi fe

para contigo.

 

Asimismo saca de

mi cuerpo toda obra de maldad,

y todo plan demoníaco para

dejarme sin respiración.

 

Hoy en tu nombre proclamo

libertad plena de toda enfermedad

que me aqueja y además declaro

que mis pulmones van a estar

broncodilatados siempre.

 

Porque tú serás

mi dador de fortaleza y fe.

 

Declaro Señor, sanación para

todos los que nos vemos afectados

con este mal para poder gozar de

felicidad y también de bienestar.

 

Señor, profetizamos y visualizamos

que sólo tú tendrás el control

pleno de nuestra salud y de nuestros

pulmones, porque tú elevas

nuestro espíritu a tu nombre.

 

Hoy no está permitido el desanimo

ni tampoco la desesperanza,

porque declaramos que esto es

una prueba de fe y además ningún mal

que nos aqueja la quebrantará.

 

Hoy sale de nuestra vida

toda enfermedad, porque lo

declaramos y está escrito

sobre tus manos.

 

Porque con tus manos veremos

forjado el milagro de la sanación.

 

Te pedimos amado padre

que tu luz radiante llene de oxígeno

a todo aquel que le falte el aire

y el aliento.

 

Para que en todo momento

de pronunciar tu nombre, le des

un respiro de aliento.

 

Finalmente sácame de toda confusión,

permíteme alabar tu nombre

por siempre, sana mis pulmones

y desecha todo lo que los enferma.

 

 Amén

¿Cómo dirigirnos a Dios para que los alivie nuestra respiración?

Debemos reconocer cuáles son nuestros miedos y las incertidumbres para con nuestra enfermedad. Y así, tener la conciencia plena para pedirle a Dios que nos brinde la fortaleza para cometer nuestras suplicas con éxito, devoción y fe.

Igualmente, no podemos permitir que se desvanezca nuestra fe por las distracciones fugaces. Además, debes permanecer en completa paz y armonía antes de comenzar esta oración y finalmente, conseguir poder respirar como deseas. Debes creer en tu fe y sobre todo en los designios divinos.