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Oración milagrosa por sanidad de mis ojos y la vista ¡Cúrame Señor!

11 septiembre 2020
Oración milagrosa por sanidad de mis ojos y la vista ¡Cúrame Señor!

Recordemos que somos hechos a imagen y semejanza del Señor y que somos su gran obra. Cada parte de nuestro cuerpo está creada por Él como fuente sagrada de vida, llena de perfección.  La enfermedad se califica como un desorden o alteración dentro de nuestro organismo. La Oración milagrosa por sanidad de mis ojos y la vista ¡Cúrame Señor! nos ayuda a recobrar la salud perdida y el equilibrio en nuestro cuerpo.

Dios nos hizo tan perfectos, que nos creó con la capacidad de auto curarnos y renovarnos cada cierto tiempo. Los milagros ocurren en nosotros mismo, solo con ver como cicatriza una herida podemos entender el grandioso poder que tenemos de regenerarnos.

Quiero ver Señor dame sanidad de mis ojos y la vista

Somos parte de Dios, Padre Eterno. Nacimos para ver con sus ojos las maravillas de este mundo, que son incalculables. Por eso debemos creer profundamente en el don de la curación que se consigue a través de Él.

Grande es tu creación

de la que formamos parte,

y perfecta es tu obra escultórica

con la cual nos moldeaste Señor.

 

A ti acudo en este instante

de mi vida para pedirte

que repares de esta obra

hecha en mí, mis ojos.

 

Quiero ver con la claridad

con la que tú me vez,

quiero percibir la luz  y los colores

que le imprimes a mi vida.

 

Con ojos llenos de salud,

quiero el  brillo y la nitidez para

captar las imágenes de mis días.

 

 Santísimo Padre, aléjame

de la penumbra y la oscuridad,

apártame de la falta

de tan vital sentido.

 

Frena el deterioro de mi vista.

Porque yo no podría conectarme

de igual manera con el mundo, ni

tampoco ver el amanecer que me

recuerda la oportunidad de un nuevo día.

 

Ni el color con el que pintaste

las montañas y los mares,

ni tampoco las flores y los pájaros.

 

Tu grandeza es tal, que nos

diste la visión para que

admiráramos tu creación.

 

Por eso yo necesito seguir

viendo cada día lo que haces por mí.

 

Ya que al nacer vi a mi madre

y supe cuánto amor me daría

y a mi padre que sería mi bastón.

 

También vi un mundo extraño,

nuevo para mí, en mi crecimiento

con mi vista reconocí a quienes

me formaron y además pude

leer, escribir y pintar.

 

La visión me fue otorgada

para admirar el talento de

mis hermanos, y regocijarme por

los logros de mi vida y la de los demás.

 

Asimismo quiero ver cómo

crecen mis hijos, como crece

todo a mí alrededor.

 

Bendice mis ojos, bendice mi vista,

revísala y recupérala, te lo suplico.

 

Si fui responsable de su

deterioro por favor perdóname,

siento temor de perderla.

 

Por favor enséñame a controlar todo

aquello que perjudique mi salud,

yo sé que puedo recobrarla si dejo

a un lado las perturbaciones que

puedan robar mi paz y tranquilidad.

Porque mi cuerpo es

un templo sagrado y debe

estar en armonía con el mundo.

 

Es admirable lo que haz hecho

en nosotros, seres completos fuertes,

poderosos, amorosos, armoniosos

y además llenos de paz. Me pregunto

¿En que momento perdí esa armonía?

 

Tú, milagroso y misericordioso

Padre concédeme recobrar el

orden en mi ser, por favor

revitalízame con tu

poder y entrégame esa vista

que me diste al nacer.

 

Y por eso yo mostraré mi fe y

mi convicción, mi paciencia

y mi amor hacia tí, dame salvación,

y además dame vida eterna.

 

Espero elevarme hasta

alcanzar tu gracia y tu gloria en el

reino de los cielos y llegar hasta ti

con la perfección que fui creada,

en alma y también en espíritu.

 

Amén.

Fe y curación

La fe inquebrantable es capaz de corregir las condiciones más fuertes que colapsan nuestra salud. Testimonios sobran de la capacidad que tenemos de curarnos por la misericordia de nuestro Señor. Benditos somos todos al recibir la milagrosa sanación. La Oración milagrosa por sanidad de mis ojos y la vista ¡Cúrame Señor! conmueve a nuestro creador, quien nos da luz de vida y espíritu santo.

La vista puede deteriorarse por varias razones, nuestros ojos son delicados y susceptibles a muchos agentes externos e internos que la degeneran. Con mucha fe y un gran deseo de recuperación Dios Todopoderoso, nos concederá una visión perfecta, como perfecta es su obra.