Oraciones antiguas de las abuelas muy poderosas y efectivas

oraciones antiguas de las abuelas poderosas

En épocas pasadas las oraciones de las Abuelas eran muy poderosas y efectivas, en especial las oraciones antiguas de Abuelas muy poderosas y efectivas ya que era una gran bendición recibir una oración de las abuelas. Siempre se veían sentadas en la primera banca de una iglesia haciendo oraciones y pidiendo protección para todos sus seres queridos. Se pasaban horas enteras clamando y pidiendo al Dios Todopoderoso por toda la humanidad, clamando y pidiendo a su Santo devoto gran protección libre de ataduras.

Antiguamente las queridas Abuelitas siempre llevaban consigo el Rosario, nunca les podía faltar cuando salían a su Santa Misa. Sus oraciones siempre se basaban en sus Padrenuestro, credos o Dios te salve María asi como las oraciones antiguas de Abuelas muy poderosas y efectivas. Tenemos una generación y bastante amplia de Abuelitas que llevan muchos años haciendo rezos efectivos  Por eso aunque los tiempos hayan cambiado queda muy plasmada la efectividad de dichas oraciones.

Índice

    Oracion que utilizaban las abuelas poderosas y efectivas para cualquier mal

    En la próxima oración te  damos a conocer como las Abuelitas hacían clamor a Dios para tener una mayor protección con oraciones antiguas de Abuelas muy poderosas y efectivas para todos sus seres queridos.

    Padre Misericordioso, por medio de esta oración

    pongo en tus benditas manos,

    mi vida, mi hogar, mi familia como

    también todos los seres que amo.

     

    Tú que conoces mis batallas,

    ayúdame a salir adelante,

      con tu gran misericordia,

    pongo a mis seres queridos,

    cuídalos y no los desampares

    en ningún momento.

     

    Señor Jesús, tu viviste en una gran familia feliz,

    haz de nuestra casa,

    una morada de tu presencia,

    un hogar cálido y dichoso,

    más que nunca que no

    nos falte tu bendita presencia.

     

    Que venga la serenidad y la tranquilidad

    como el control a nuestras lenguas y

    la salud a nuestros  cuerpos.

     

    Asimismo, que los hijos sean amados y se alejen

    de todo peligro.

     

    Regálales un corazón bueno,

    misericordioso, como también agradecido,

    para que sean unos buenos hijos tuyos.

     

    Extiende Señor Dios, un soplo de amor,

    para cobijar, refrescar, calentar y también madurar

    a todos los hijos de la casa.

     

    Señor Dios que en nuestra casa

    no nos falte el pan de cada día.

     

     Aleja de nuestra casa el afán, líbranos de

    las vanidades mundanas, que nos aquietan

    robándonos la paz y la tranquilidad.

     

    Espíritu Santo, Dios de amor, míranos,

    en estas circunstancias

    que se encuentran tan difíciles

    para nuestras vidas, ten compasión de nosotros.

     

    Confiadamente acudimos ante ti,

    pues sé que eres un Dios de bondad

    como manantial de amor.

     

    Venimos ante ti, pues sabemos

    que no hay nada que no lo pueda

    lograr tu misericordia infinita.

    para que no seas tu tambien como el

    Aceptamos tus insondables designios, aunque

    no los comprendamos nos

    abrazamos a ellos con mucho fervor

    y generosidad conque Cristo,

    aceptó el misterio del dolor en su vida.

     

    Humildemente te pedimos, nos des la gracia,

    de superar, cualquier situación difícil

    en estos momentos, igualmente

    nuestra existencia y que esta prueba,

    esté lejos de separarnos de ti.

     

    Nos hagas experimentar con mayor plenitud,

    la omnipotencia, como también esta

    prueba esté lejos de separarnos de ti,

     

    Igualmente nos hagas experimentar con

    mayor plenitud la omnipotencia

    de su gran amor, que limpia, santifica y salva.

     

    Padre amado, tu que enviaste

    a tu amado Hijo Jesús,

    tu qué eres el creador de todo

    cuanto existe, te pido, oh Señor mío,

    con todo nuestro corazón, además,

    que sanes nuestro dolor y cures  toda enfermedad

    dejándonos libres de angustias,

     

    Padre mío,

    en nombre de tu Hijo amado Jesús

    te pido con nuestro amor,

    para que busques curación

    para nuestras almas, bendícenos

    y limpiamos de todo mal.

     

    Para que seamos libres de

    toda enfermedad que nos pueda aquejar,

    para así poder seguir siendo fieles

    a tu gratitud, en especial a tu palabra.

     

    Por eso, ayúdanos Padre amado a serte fieles, a seguir

    con el propósito que tienes para con nosotros.

     

    Padre amado, nuestro Señor Jesucristo

    que nos amas con un amor desmedido,

    grande, y que también fuiste puesto,

    en una cruz de madera y condenado

    a la muerte más amarga,

    consume todos nuestros pecados.

     

    Y concédenos reposar en

    tu bendito amor hacia nosotros.

     

    Te lo pedimos Padre de amor.

     

     Amén.

    ¿Por qué nuestras abuelas oraban por todos?

    Nuestras abuelas eran las más devotas, creyendo en la palabra de Nuestro Padre, por su confianza que tenían puestas en un Dios Supremo. Lo primero que hacían al levantarse era darle las gracias infinitas a nuestro Padre por el regalo de la vida. Pasando  a rezar el rosario y  pedirle al Dios Supremo por la vida con la oraciones antiguas de Abuelas muy poderosas y efectivas. La oración pidiéndola con fe y mucha confianza es la mejor arma para conseguir que nuestro Padre escuche nuestras plegarias.

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