Oraciones Antiguas y Famosas, para incentivarnos todos los días
Estas Oraciones cristianas antiguas, largas, famosas y motivadoras ¡Para cada día! son las más comunes y populares de todos los tiempos. Encierran peticiones generales por lo que las hacen muy completas e ideales para todos los días.Oh Dios Mío, que te encuentras
allá en el cielo, bendito ha de ser
tu nombre para que traigas
a nosotros tu reino.
Por eso nos apegaremos
a tu voluntad aquí en la tierra
así como también allá en el cielo.
Por favor provéeme el pan
de todos los días, perdona
todos aquellos actos y pensamientos
que me convierten en pecador.
Y dame la voluntad
para perdonar a los que me ofenden;
aléjame de la tentación y ahuyenta
todo mal que me rodea.
Amén
Oh María de gracia,tú
que siempre estás con Dios mi salvador,
bendita eres entre todas las mujeres
y madres bendicemos como a tu hijo,
el fruto de tu vientre, mi Amado Jesús.
Santa Madre de Dios,
ruega por mí y mi familia
que somos pecadores,
ahora y hasta el momento
de nuestra muerte.
Amén
Dios te salve Madre de misericordia,
eres mi vida, ternura y esperanza.
A ti llamamos, suplicamos y lloramos
en este valle de llanto y desconsuelo.
Para que abogues por nosotros,
ante Dios Todopoderoso
míranos con ojos de bondad y
misericordia , muéstranos al fruto
de tu vientre y preséntanos ante
nuestro señor Jesús.
¡Oh piadosa y dulce Virgen María!
Por favor intercede por nosotros
para que también seamos
merecedores de obtener las bondades
de nuestro Señor Jesucristo.
Amén
Ángel custodio sé mi compañía
hoy mañana y siempre para que me
cuides de noche y también me cuides
de día, no me dejes solo ante los males
del mundo porque sin ti me perdería.
Amén
Confieso ante Dios Todopoderoso,
todos y cada uno de los pecados
que salen de mi pensamiento,
en mis palabras y en mis actos.
Acepto mi culpa y pido que
por favor Santa María, ángeles
y santos, intervengan por mi ante Dios
nuestro Señor Todopoderoso.
Para que acepte mis disculpas
y vea mi sincero arrepentimiento.
Amén
Creo en mi Dios,
creador de todo lo que tenemos,
también creo en su único hijo,
concebido por obra y gracia
del Espíritu Santo.
Además nació del vientre
de la Virgen María, y padeció
burlas por llamarse el Mesías.
También fue torturado en la cruz,
donde murió y luego fue sepultado,
para la admiración de muchos resucitó
a los tres días de entre los muertos.
Y hoy se encuentra sentado
en el cielo al lado derecho de Dios.
Desde donde juzga a todos
los vivos y a los muertos.
Creo en Dios, creo en Jesús
creo en la Virgen María y en el
Espíritu Santo, además en la Iglesia
Católica y en la comunión,
en la absolución de los pecados
y en la resurrección de los muertos.
Amén.

