Oraciones de protección cristianas para estar resguardado por el divino poder de Dios
Tanto nuestro Padre Dios, como Jesucristo Nuestro Salvador y el Espíritu Santo estarán dispuestos a darnos su bendición, siempre y cuando los adoremos, respetemos y veneremos en nuestras mentes, cuerpos y almas. No te preocupes si aún no cuentas con una oración cristiana para pedir protección divina, pues aquí te traemos las oraciones más efectivas y poderosas para estar protegido de todo mal y nunca estar sin la presencia divina de la santísima trinidad.Dios Padre Todopoderoso
Rey de los Cielos,
En este día, he venido ante tu
presencia para darte gracias.
Por este día de vida que nos has regalado,
Gracias por darnos una familia que nos ama
nos apoya en todo momento.
Papá Dios te pido perdón si mis actos
o palabras te han ofendido,
Nunca ha sido mi intención, quiero
que siempre estés en mi corazón.
Hoy quiero pedirte que me protejas
con tu divina bendición,
No permitas que la maldad se acerque a mí,
pide a tus ángeles que me cuiden.
Mantenme siempre bajo tu luz en la
mañana, tarde y noche, Padre.
Amén.
Jesucristo hijo de David, tu que estás
a la derecha de Dios,
Quiero darte las gracias por librarnos
de todos los pecados.
Gracias por darnos la oportunidad de vivir,
Hoy Jesús, quiero pedirte disculpas si
en algún momento en mi corazón,
Ha reinado el egoísmo, la soberbia,
la avaricia y la ambición.
Pues quiero que seas tú quien
me ilumine y guíe,
Enséñame a amar a Dios,
como tú lo hiciste.
Cúbreme con tu sangre preciosa y
aleja la maldad de mi Jesucristo,
Guíame con tu poder e ilumíname
con tu luz divina.
Amén.
Espíritu Santo, tu eres la representación
divina del poder de Dios,
Tú indudablemente eres quien
siempre nos cuida y
resguarda de todo mal.
Quiero darte las gracias por
protegerme cada noche
mientras descanso,
Gracias por cuidar de mí, de mi familia,
de mis seres queridos,
Quiero pedirte que siempre
estés junto a nosotros,
no nos dejes solos.
Ilumina los corazones de aquellas
personas que están agonizando,
No permitas que la maldad se
apodere de sus sentimientos,
Enséñanos el poder de Dios y permítenos
amarlo y creer en su fuerza,
No nos desampares Espíritu Santo.
Amén.

