Oraciones por los Difuntos

2 oraciones poderosas para mujeres difuntas ¡Tenlas en tu santa gloria, Padre!

El fallecimiento de un familiar o ser querido siempre es un acontecimiento que nos cambia la vida. La verdad, no estamos acostumbrados a las pérdidas . En este sentido, lo más aconsejable es que recurras a Dios, Él, con su inmenso poder y amor, sanará todas tus heridas emocionales y te permitirá seguir adelante. Hermos

2 oraciones poderosas para mujeres difuntas
Antes de comenzar

Busca un lugar tranquilo, respira con calma y presenta tu petición con confianza.

El fallecimiento de un familiar o ser querido siempre es un acontecimiento que nos cambia la vida. La verdad, no estamos acostumbrados a las pérdidas. En este sentido, lo más aconsejable es que recurras a Dios, Él, con su inmenso poder y amor, sanará todas tus heridas emocionales y te permitirá seguir adelante.

Hermosas oraciones para mujeres fallecidas

Luego de perder a un familiar, nosotros, los creyentes, acostumbramos a hacer una oración por el difunto para que el alma de la persona pueda descansar y conseguir la paz. Muchas veces esas plegarias son universales, pero también las podemos hacer personales, y más si se trata de una mujer muy querida por los presentes.

Apreciados familiares y amigos más cercanos,

hoy estamos reunidos para pedir por el descanso eterno,

del alma de quien en vida fue, una maravillosa

madre, hermana, amiga y esposa.

 

Oh, Padre celestial,

todas las personas que nos encontramos aquí presente,

te pedimos por el descanso de esta hermosa mujer,

por favor, acompáñala en su camino, cuando atraviese

las penumbras, pues como muchas otras personas

acudió a tu llamado, Padre.

 

Por favor, dale el descanso eterno, 

y si en alguno momento nuestra amiga,

peco y te ofendió,

te suplicamos que la perdones.

A ti, Padre, a quien el cielo y la tierra,

vieron llorar en los días más tristes.

 

A ti, y solo a ti, podemos recurrir, 

pues eres el único que puede entender el inmenso

dolor, que embarga a nuestra familia.

 

Escucha la súplica repleta de pena y agonía,

que nosotros, sus dolientes, te elevamos.

 

Por favor, ten clemencia de su alma,

para que pueda descansar y consiga vida eterna.

Reuniéndose con todos aquellos familiares y 

amigos que se adelantaron,

y también están contigo.

 

Ella, que en vida fue una buena hermana,

fue una excelente amiga, pero como solo Tú

puedes conocer la verdad oculta en los corazones,

te imploramos que si te faltó y no se arrepintió,

le perdones y tengas misericordia.

 

Y para los que nos quedamos,

te suplicamos que nos des la fuerza y el valor necesario,

así seguir viviendo sin su compañía. Pues no es

fácil despertar sin tenerla a nuestro lado.

 

Bríndale fuerza a sus hijos,

dale fuerzas a sus padres,

y muéstrale que Tú los acompañas,

para que nunca pierdan la Fe.

 

Amén.

Escucha la suplica repleta de pena y agonia, que nosotros, sus dolientes, te elevamos

Oh, Señor amado,

hoy, vengo de rodillas a suplicarte por

el alma de mi joven amiga.

 

Que acudió a tu llamado,

dejándonos un enorme vacío en nuestros corazones.

Y aunque entendimos tus designios,

mi alma sufre de agonía y dolor.

 

Por eso hoy, te pedimos

que, por favor, permitas que esta bella

mujer pueda descansar.

 

Llévala hasta tu reino y bríndale tu gloria,

pues en vida fue una excelente persona

que vivió para ayudar al prójimo.

 

Y si en su corazón encuentras que tenía pecados,

por favor, Padre adorado,

no seas tan severo con tu hija bella.

Y permítele tener paz en tu reino.

 

Oh, piadoso Señor, 

te pedimos hoy más que nunca

que ilumines a tu hija.

 

Y si está en el purgatorio,

dale la absolución que solo Tú, mi

Dios, puedes concederle.

 

Por favor, Señor, con ojos Piadoso,

mírala, Señor, con el amor de Padre,

y por favor bríndanos el consuelo

de verla en tu reino.

 

Pues esta gran amiga, dejó un enorme vacío

en todas las personas que la conocían.

 

Por ello hoy, te pido que nos brindes

el alivio a sus familiares.

 

Y solo nos queda a nosotros agradecerte, Padre,

por permitirnos conocerla,

aunque sentimos que el tiempo fue poco.

 

Pues vivimos hermosos y bellos momentos con ella.

Y pese a saber que no escucharé más su dulce voz,

entiendo que a tu lado tendrá descanso

estando en tu santa gloria.

 

Amén.

¿Debemos orar por nuestros difuntos?

Si te estás preguntando si para los creyentes es una obligación orar por los difuntos queridos, la respuesta corta y rápida es, sí. Puesto que muchas de estas almas necesitan de la luz que nada más el Padre puede otorgar, y si en vida no fueron personas devotas, no podrás conseguir la promesa de El Salvador, es decir, tener vida eterna.

Cómo rezar esta oración

  1. 1
    Busca un momento de calma

    Elige un lugar tranquilo donde puedas respirar y concentrarte en tu intención.

  2. 2
    Lee despacio y haz pausas

    Permite que cada frase te conecte con Dios y con lo que estás viviendo.

  3. 3
    Repite la oración cuando lo necesites

    Hazla parte de tu día, en la mañana, en la noche o cuando más lo requieras.

Sobre este contenido

Transparencia editorial

01Origen

Contenido histórico de Fieles a Dios, conservado durante la migración.

02Actualización

La ficha mantiene su fecha original y admite revisiones desde el panel editorial.

03Correcciones

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