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Las 15 oraciones a Santa Brígida para orar todo el año

6 junio 2020
Las 15 oraciones a Santa Brígida para orar todo el año

La historia de las 15 oraciones comienza cuando por mucho tiempo la Santa Brígida deseaba conocer la cantidad de latigazos que había recibido Jesús, durante su pasión. Por lo que un buen día Jesucristo se le apareció a Santa Brígida y le dijo:

En mi cuerpo tuve que recibir cinco mil, 

cuatrocientos ochenta latigazos. 

 

Si realmente 

deseas honrarlos, deberás decir quince veces 

el padre nuestro, quince veces el ave María, 

pero con las oraciones que a continuación yo te daré. 

Durante un año completo repite esto, y al 

terminar cada año, ya habréis venerado cada 

una de las llagas que en mi cuerpo se 

encuentran”.

Jesucristo fue quien le dictó a Santa Brígida cada una de las quince oraciones de las que hablaremos a continuación. Al terminar, Jesús prometió que, a cada una de las almas que recite estas oraciones por un año, le dará mucha gracia. Desde entonces muchas personas se dedican a recitarlas al año, con fe.

Las 15 oraciones que Jesús entregó a Santa Brígida

Si al igual que Santa Brígida, deseas honrar cada una de las llagas que tiene nuestro Santo Señor Jesucristo, debes conocer estas 15 oraciones con las que podrás orar todo el año.

La primera oración, está dedicada a recordar todo lo que sucedió antes de que Jesús fuera crucificado. Recordando la última cena con sus discípulos, como también la traición de Judas, y la condena que tres jueces colocaron sobre él. Todas las oraciones deben iniciar con el padre nuestro y el ave María.

En la oración decimos a Jesús que recordamos lo que sucedió, como:

“Recordamos la tristeza y amargura que 

debiste experimentar en tu alma. 

Como tú mismo lo afirmaste, diciendo que tu 

alma se encontraría triste hasta tu muerte”.

La segunda oración de Santa Brígida, recordamos como Jesús fue golpeado por todos los que creyeron en las falsas acusaciones a su nombre. Y le pedimos que nos aleje de cada uno de nuestros enemigos, diciendo:

Te pido que me liberes de todos mis 

enemigos visibles e invisibles. 

Y bajo tu protección, me ayudes a alcanzar la 

perfección de la salvación eterna”.

A partir de la tercera oración hasta el décimo quinta, se encuentran dedicadas a recordar cada instante que sufrió Jesús. Exactamente cuando le colocaron cada uno de los clavos en sus pies y sus manos. Justo cuando recibió los terribles latigazos, cuando fue puesta la corona de espinas, y cuando al pedir agua se le dio vinagre.

En cada una de las oraciones siguientes de Santa Brígida, le pedimos a Jesús que guíe nuestras vidas hacia sus mandamientos, que por favor no permita que tengamos un sufrimiento siquiera parecido al suyo, pues estamos confiados en su infinito poder y creemos en que fue enviado al mundo para enseñarnos y protegernos.

En la décima quinta oración pedimos a Jesús que nos permita luego de nuestra muerte. Merecer encontrarnos en el paraíso prometido por Dios. En el cual solo iremos a alabarlo a Él y a su padre por el resto de la eternidad en el cielo, junto a todos los santos del cielo. Así termina la quinta oración. Las quince oraciones de Santa Brígida deben hacerse todos los días, y no solo una por día.

Las promesas que tienen las quince oraciones de esta santa

Cuando Jesucristo se le apareció a Santa Brígida, prometió que cada una de las almas que realizará estas quince oraciones durante un año, recibiría grandes privilegios. Entre los privilegios de las quince oraciones de Santa Brígida se encuentra que todos los que realicen las quince oraciones por un año, recibirán en su vida el grado máximo de bendición.

Por otra parte, quince días antes de la muerte de cada persona que realice las oraciones durante un año, podrá tener el conocimiento perfecto de cada uno de sus pecados, además de una contrición profunda de todos ellos.

Con las quince oraciones de Santa Brígida, conseguirá librar a quince miembros de tu familia del purgatorio. Además, al recitarlas por un año, quince miembros de su familia se convertirán al cristianismo. Por otra parte, cada una de las peticiones que se realicen a Dios y a la Virgen, serán concedidas por inmensa misericordia.