Oración especial a Santa Brígida para liberarse el Dolor y Angustia
Esta invocación es potente, lo significativo no es quedarnos a vivir en la adversidad. Por el contrario, con la rogativa que se conoce como oración poderosa a Santa Brígida ¡libérame de mi dolor y mi angustia! es posible deslastrarse del mismo. Sea que poseas aflicción física o espiritual, porque ambas son fuertes para cualquier individuo, desesperantes e inquietantes. Te hacen renegar de la vida o hasta de Dios. Para evitar incurrir en ese sacrilegio, tú tienes que orar de la siguiente forma:“Padre mío que me acompañas especialmente
en tiempo de aflicción,
Santa Patrona de aquellos que demandan tu intercesión,
confió en tu obra,
tus milagros que Dios concede a través de tu auxilio
a las personas que lo necesitan.
Ocurro a ti verdaderamente abatido,
casi sin ninguna esperanza por este desasosiego,
que presiona mi corazón hasta desear que deje de latir.
Conoces lo que guarda mi espíritu,
la falta de aliento que están empañando mis días,
el malestar que nubla mi mente de reconocer tu sostén,
ayúdame te imploro,
favoréceme en este momento tan difícil para mí,
para mi familia.
Oh Señor con lágrimas que corren en mis mejillas
de profundo dolor y angustia,
vengo de rodillas a pedir por el perdón de mis pecados.

Es este mi primer paso para regresar al sendero
donde nada me turba ni me espanta,
a tu lado Señor mío.
Por eso es que mi Santa Patrona Brígida
intercede hoy por mí.
Glorifico tu nombre señor,
en esta oración pido tu aliento.
Virgen María cúbreme con tu manto,
concédeme una corona de tranquilidad,
así como lo hiciste con mi Santa en sus sueños,
permíteme a mi ver la Luz de tu presencia.
Que se manifiesten en mis ensueños
la solución a mi dolor y mi angustia,
porque así se tranquilizará mi alma dándome la paz
que necesito para superar la zozobra.
Es pues mi fe mi descanso,
sé que en esta oportunidad hay llanto,
pero también confío,
que después de esta rogativa vendrá la celebración de la alegría,
porque así me lo han prometido.
También reconozco que mientras más sabemos
más sufrimos,
aun así, la bondad dimana de tu Gloria.
Sostenme Santa mía, para que pueda yo seguir,
así como traes tu oración,
porque en esa misma medida mi corazón
se está sintiendo restaurado del dolor y el flagelo,
ya siento la paz de Dios Padre Creador
nuevamente en mi ser,
permíteme que así me mantenga.
Gracias te doy porque me conservas de pie,
glorificando la misión de Dios,
Amén.”

