Familia y amigos

Las mejores bendiciones Bíblicas para nuestros hijos

Todos queremos saber que lo que hacemos por nuestros hijos tiene un impacto en sus vidas. Por medio de este artículo te voy enseñar las mejores bendiciones Bíblicas para tus hijos . No hay nada más poderoso que puedas hacer en la vida de tu hijo que rezar por ellos. Puedes entrenarlos y enseñarles todos los oficios que

padre e hijos jugando
Antes de comenzar

Busca un lugar tranquilo, respira con calma y presenta tu petición con confianza.

Todos queremos saber que lo que hacemos por nuestros hijos tiene un impacto en sus vidas. Por medio de este artículo te voy enseñar las mejores bendiciones Bíblicas para tus hijos. No hay nada más poderoso que puedas hacer en la vida de tu hijo que rezar por ellos. Puedes entrenarlos y enseñarles todos los oficios que sabes. Puedes darles experiencias en deportes, música, arte y obras de caridad. Pero si no hablas con Dios sobre tu hijo, te falta una pieza dinámica del rompecabezas. Dios tiene cada una de nuestras vidas en su mano. Tiene el poder de cambiar un corazón y sanar una mente. Con la enfermedad mental en aumento, las tentaciones que se avecinan a cada paso, y un mundo pecaminoso pidiendo el corazón de nuestros hijos, tenemos un defensor que puede ayudar. Por lo tanto te voy a enseñar a continuación las bendiciones Bíblicas para tus hijos, para que sean bendecidos por nuestro Padre Creador.

Bendiciones de Dios para tus hijos

En muchos hogares hoy en día tales palabras de amor y aceptación son raramente recibidas. Los padres en estos hogares asumen que el simple hecho de estar presentes comunica la bendición, un trágico error. Una bendición cumple su propósito sólo cuando es realmente verbalizada, hablada en persona, escrita o preferiblemente ambas cosas. Para un niño en busca de la bendición, el silencio comunica mayormente confusión. Los niños que son dejados para llenar los espacios en blanco cuando se trata de lo que sus padres piensan de ellos, a menudo fallarán la prueba cuando se trata de sentirse valiosos y seguros. Las palabras habladas o escritas por lo menos le dan al niño una indicación de que es digno de cierta atención. Entre las bendiciones Bíblicas para tus hijos puedes encontrar las siguientes: "De la misma manera, que tu luz brille ante los demás, para que vean tus buenas obras y glorifiquen a tu Padre en el cielo." En el libro de Proverbios leemos "Guarda tu corazón con toda vigilancia, porque de él manan las fuentes de la vida". el que oprime al pobre ciertamente se empobrecera El libro de Deuteronomio encontramos "Sé fuerte y valiente. No tengas miedo ni temor por ellos, porque el Eterno nuestro Dios ira contigo, y nunca te dejará ni te abandonará". Enséñale a tu hijo a amar a Dios con todo tu corazón, tu alma y tu mente, en Mateo leemos que es el primer y más grande mandamiento. Y no te olvides del segundo que es amar al prójimo como si fuéramos nosotros mismos. Abraham dio su bendición a su hijo Isaac; Isaac le dio una bendición a su hijo Jacob; Jacob dio una bendición verbal a cada uno de sus doce hijos y a dos de sus nietos. Cuando Dios nos bendijo con el regalo de su Hijo, fue su Palabra la que se hizo carne y habitó entre nosotros. “Pero no les grito a mis hijos ni los corto como algunos padres", algunos pueden decir. Desafortunadamente, la falta de palabras negativas no se traducirá necesariamente en una bendición verbal. Para ver la bendición florecer y crecer en la vida de un niño, necesitamos verbalizar nuestro mensaje. En el judaísmo el padre realiza una bendición a su hijo en la noche de Shabat que es la bendición Aarónica: “El Eterno te bendiga y te guarde, haga resplandecer tu rostro y coloque paz en ti”.

¿Cómo bendecir a nuestros hijos?

Agarrar su mano, poner la mano sobre su cabeza, o simplemente tocarlo. El tocar posee un gran significado, anteriormente era un elemento esencial para otorgar la bendición en los hogares del Antiguo Testamento. Así fue con Isaac cuando fue a bendecir a su hijo. Leemos en el libro de Génesis que Isaac le dijo a su hijo que se acercará para besarle. Este incidente no fue un incidente aislado. Cada vez que se daba la bendición en las Escrituras, un toque significativo proporcionaba un fondo de cuidado a las palabras que se pronunciaban. Besar, abrazar o imponer las manos eran parte de la concesión de la bendición. Realizar un simple toque tiene muchos efectos beneficiosos. El acto de tocar es clave para comunicar calidez, aceptación personal, afirmación, incluso salud física. Para cualquier persona que desee bendecir a un niño, el tacto es una parte integral de esa bendición y así nos enseñaron nuestros padres en el antiguo testamento.

Cómo rezar esta oración

  1. 1
    Busca un momento de calma

    Elige un lugar tranquilo donde puedas respirar y concentrarte en tu intención.

  2. 2
    Lee despacio y haz pausas

    Permite que cada frase te conecte con Dios y con lo que estás viviendo.

  3. 3
    Repite la oración cuando lo necesites

    Hazla parte de tu día, en la mañana, en la noche o cuando más lo requieras.

Sobre este contenido

Transparencia editorial

01Origen

Contenido histórico de Fieles a Dios, conservado durante la migración.

02Actualización

La ficha mantiene su fecha original y admite revisiones desde el panel editorial.

03Correcciones

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