Saltar al contenido

Novena a San Alejo: Oraciones eficientes y milagrosas para todos los días

17 junio 2020
Novena a San Alejo: Oraciones eficientes y milagrosas para todos los días

Conocemos desde hace tiempo el poder de la oración. La oración no solo nos permite crear lazos de amistad y conexión espiritual con Dios y sus Santos. También es la mejor manera de hacerles alguna petición especial, un milagro o un agradecimiento. Las novenas o novenarios son un conjunto de oraciones que por nueve días se dedican en ferviente entrega de fe y devoción. Por ello dedica una Novena a San Alejo. Oraciones eficientes y milagrosas para todos los días.

Nueve días consecutivos de completa oración en honor a San Alejo, te concederán la dicha de gozar lo que allí le pidas. Además permite que el poder de la oración diaria, con dedicación y sin interrupción alguna. Sean la herramienta correcta para obtener milagros y bendiciones de este Santo tan amado y venerado por muchos cristianos.

San Alejo, adinerado mendigo que se hizo pobre, pero rico en la gracia de Dios

San Alejo como hijo único de un hombre adinerado, escapó de su casa y se disfrazó de mendigo. Para recibir y dar limosnas a los más necesitados. Además su voto de pobreza y humildad lo convirtió en un leal y fiel siervo de Dios. Enseñaba a los niños sobre la palabra de Dios y les daba la catequesis. Se convirtió en un hombre milagroso gracias a su divina humildad y servicio a Dios.

Dedícale esta Novena a San Alejo. Oraciones eficientes y milagrosas para todos los días.

Mi Querido y Adorado San Alejo, que 

maravillosa enseñanza has dejado al 

mundo acerca de la pobreza y la riqueza.

 

Abandonar todos tus bienes y convertirte en 

mendigo para recibir limosnas y regalarlas a 

los demás, es una misión que te hace grande 

y honorable.

 

Cuanta falta hace que la humanidad conozca 

de tu ejemplo para apartarse de lo material

y unirse más a lo espiritual y sagrado como la 

palabra de Dios.

 

Esta novena es para ti, con todo mi corazón 

porque sé que tu gracia lleva a Dios todas mis 

peticiones.

 

Perdona en primer lugar mis pecados,

socorre mi alma y absuélveme de las cosas 

malas que he podido realizar.

 

Además me arrodillo ante ti, con humildad y fe de que 

sepas perdonarme. Agradezco enormemente 

todo lo que día a día me das.

Dios ante ti, sobre ti, y a través de ti,

me hace victorioso al gozar de miles de 

bendiciones de las que me bañas sin parar.

 

Asimismo bendice mi vida con cada uno de los Dones 

que el Espíritu Santo tiene para mí. San Alejo 

de mi vida, lléname de bendiciones que Dios 

envía para mí.

 

También socorre mi alma cuando en ruego aclame a ti,

sabes que lucho una batalla con la vida y que 

a veces la tristeza me invade. Mientras tanto no me dejes 

solo y consuela mi corazón.

 

San Alejo Poderoso protege mi vida de la 

maldad y del pecado que arrasa en el mundo,

que las tentaciones las ahuyentes de mí y me 

fortalezcas en la Fe a Dios y a ti mi Santo.

 

Ama mi existir como tanto amo a Dios, a 

Jesucristo, a la Virgen María y a ti Santo 

misericordioso de paz.

 

Invade mi corazón de la palabra de Dios para 

que mi boca pueda hablar de ella sin temor a 

ser juzgado o señalado. Que mis manos 

toquen con la gracia de Dios a todo aquel que 

carezca de Fe y de amor a Dios.

 

Finalmente cubre mi humanidad con el manto sagrado de 

tu ser, que ninguna enfermedad me toque ni 

ningún mal debilite mi cuerpo. Por el 

contrario, darme salud, fuerza y vitalidad para 

seguir tu camino. En ti confío mi Amado Santo

 

Amén.

No interrumpas la Novena hasta llegar al final

El poder de una novena es más fuerte que una sola oración, pero debes ser consecuente y constante en el cumplimiento de las oraciones. No importa si antes de culminar la novena vez resultados milagrosos. Continúa hasta el final como muestra de tu compromiso de fe a San Alejo.

San Alejo es íntimo amigo de Dios y lleva los mensajes con bastante rapidez. Cree desde tu corazón, practica las enseñanzas de Jesucristo y dedica esta novena con la esperanza y la fe de conseguir una pronta respuesta.