Saltar al contenido

Novena a San Expedito para solucionar las causas urgentes e imposibles

26 mayo 2020
Novena a San Expedito para solucionar las causas urgentes e imposibles

Para entender la novena a San Expedito para solucionar las causas urgentes e imposibles conozcamos que San Expedito Comandante de una Legión Romana, defendiendo al imperio bajo las invasiones de los Bárbaros. Al convertirse en cristiano, fue martirizado por el Emperador Dioclesiano, hoy Turquía.

Junto con él murieron sus compañeros de armas y muchos otros mártires dieron gloria a Dios en su época, como Santa Filomena y San Jorge.

En el momento de la conversión se le presentó el demonio en forma de un cuervo que le gritaba y le ordenaba que mañana, mañana, mañana, tratando de persuadirlo para que dejara su decisión para después, ya que el demonio sabe que lo que se deja para después es posible que no se efectué

Pero Expedito aplastó al cuervo diciéndole hoy, hoy, hoy. No dejaré nada para mañana, a partir de hoy seré cristiano, convirtiéndose en soldado de Cristo, desde ese momento tuvo gran valor y disciplina para el Reino de Dios.

Poderosa novena a San Expedito para pedir por causas imposibles.

Su nombre de Expedito, es sinónimo de prontitud, se le conoce por gran y pronto intercesor por ello esta novena a San Expedito para solucionar las causas urgentes e imposibles. Se le venera por causas urgentes e imposibles. San Expedito es representado como un soldado con una cruz, en la que está escrito hoy, en la otra mano con una hoja de palma, a sus pies hay un cuervo y la palabra mañana.

San Expedito, bendito en los cielos

y en la tierra, tú que eres el patrón de

las causas perdidas, y milagroso intercesor en

los asuntos urgentes, vengo ante Ti,

con toda mi Fe y esperanza,

te suplico por favor, ven en mi auxilio.

 

No demores en socorrerme, no dejes

para mañana, lo que puedas hacer hoy,

santo de corazón bondadoso.

 

Dame tu apoyo, lleva mis ruegos al Señor,

por intersección de la Santísima Virgen,

alcánzame el perdón de mis pecados,

como también la gracia de mejorar mi vida.

 

Oh San Expedito, gran protector y

poderoso auxiliador

dame una luz de esperanza.

 

Yo con ilusión pongo mi confianza en Ti,

porque sé y estoy seguro,

que contigo a mi lado, mi petición

con certeza se podrá conceder, si es para

mi propio bien y gloria de Dios.

 

Ayúdame San Expedito bendito,

a resolver mis problemas

y obtén para mí de los cielos

este difícil y urgente favor.

 

San Expedito bendito, me comprometo

a seguir tu ejemplo, asimismo propagar

esta devoción por ti, así sea.

Señor, ten piedad Jesucristo, ten piedad,

de mí, Jesucristo escúchanos,

Padre Celestial que eres Dios,

ten piedad como también,

misericordia, ten piedad de mí.

 

San Expedito que pereciste gloriosamente

por la espada, ruega por mí,

San Expedito, que recibiste del Señor

la corona de justicia,

que prometió a los que le aman,

ruega por mí.

 

Jesús Cordero de Dios, que quitas

el pecado del mundo, perdóname Señor,

Jesús Cordero de Dios, que quitas

el pecado del mundo, escuchame Señor.

 

Jesús Cordero de Dios, que quitas

el pecado del mundo,

ten piedad de mi Señor.

 

Jesús óyeme, Jesús

escucha mi oración Señor,

que mi voz llegue a ti,

que por la intersección del Glorioso.

 

San Expedito, concédeme lo que

con humildad te pido

en esta novena, así sea.

 

Gloria Santa Trinidad,

Padre, Hijo y Espíritu Santo,

a los tres honor igual,

gloria a ti Santo Dios uno,

que a San Expedito ciñes el aura inmortal.

 

Amén.

¿Soluciona problemas difíciles?

San Expedito era un gran guerrero de las cosas difíciles, además, un seguidor de Jesús. Rechazando la prueba que le puso el demonio que le decía que dejara las cosas previstas para mañana, cosa que no hizo caso, aplastando su cabeza y diciendo no dejaré nada para mañana. Utilizando su valor como también la disciplina en el Reino de Dios.

Es decir que su gran mayoría de devotos le piden por resolver problemas urgentes e imposibles. Que sea San Expedito, el motivador para que así como El, podamos seguir a Cristo.