Oración de agradecimiento por la vida, la salud, la prosperidad y la abundancia a San Alejo
Despertar cada mañana, gozar de salud, tener un trabajo estable, cubrir nuestras necesidades básicas y las de nuestra familia. Son factores básicos de los que muchos disfrutamos y nos olvidamos de agradecer. Pero cuando alguno de ellos nos falta entonces sí reconocemos el verdadero valor que tienen en nuestras vidas. Dediquemos un poco de nuestro tiempo con mucha fe y devoción. A extenderle todo nuestro agradecimiento a San Alejo por las cosas maravillosas que como obra de Dios derrama sobre nosotros. Te mostramos a continuación una Oración de agradecimiento a San Alejo.Glorioso San Alejo
Santo Bendito y Adorado, que grande es tu
poder de intercesión ante Dios que muchos
de los que te siguen confían sin medida en tu
misericordia.
Eres honorable reflejo de humildad y
obediencia, ejemplo a imitar por los que
creemos en ti.
Por favor, pido tu gracia divina para extender nuestras
peticiones a Dios te hace un fiel amigo y
compañero de los que depositamos nuestras
esperanzas en ti.
Soy el vivo reflejo de ese siervo que sigue tu
camino.
En cada una de mis oraciones te
incluyo con toda la fe de mi corazón,
porque desde que conozco de ti, no ha habido
ruego alguno al que no me hayas atendido.
Siempre has estado presente para mí
y eso es motivo de alegría y felicidad.
Saber que me cuidas y me proteges, que me
guías y me das orientación, que me vigilas y
me resguardas, que me escuchas y me
prestas atención, es la mayor felicidad que
puede invadir mi corazón.
Estoy eternamente agradecido por todas las
bondades que derramas sobre mí, por la
dicha de saber que cada mañana es una
nueva oportunidad para ser mejor.
Por gozar de mis sentidos en perfecta
armonía con mi cuerpo, y por el techo que me
protege de la lluvia y del sol.
Por la lluvia que limpia mis penas y el sol que
seca mis lágrimas. Gracias, mil gracias por
tanto, por todo, por mucho.
Eres mi adoración, porque como siervo de
Dios eres su vivo reflejo, y como el amor que
Dios te da, tu me lo das a mí y yo en
agradecimiento te lo devuelvo en multitud.
Amo a mi Padre Celestial, a Jesucristo su
hijo, a mi Santo bienaventurado: San Alejo,
amo la vida, la gloria divina y amo a la iglesia
católica que acobija mi existir.
Mi vida he entregado a ti San Alejo y en
agradecimiento cada noche me entrego en
profunda oración.
Te cuento de mis alegrías y
de mis tristezas, te cuento de mis planes y
mis proyectos, de lo que pase en mi día y de
lo que espero que pase en mi nuevo
despertar.
Finalmente agradezco enormemente la voluntad de Dios
de colocarte en mi camino ¡Gracias por todo
Santo!
Amén.

