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Oración católica fuerte para bendecir los alimentos ¡Y la mesa!

21 septiembre 2020
Oración católica fuerte para bendecir los alimentos ¡Y la mesa!

Oración católica para bendecir los alimentos. Te deleitarás aprendiendo sobre el Dios de los cielos, además de ello, tendrás la gran oportunidad de saber cómo ser agradecido al Señor por su amor eterno, y gracia para con toda la humanidad.

También, tomarás aprendizaje de cómo elevar Oración católica fuerte para bendecir los alimentos ¡ Y la mesa! te recomiendo que para que puedas tener éxito, en lo que pides al Rey de Gloria, en esta súplica, lo hagas con sinceridad. Te humilles delante de él, reconozcas su Señorío y su Poderío;  teniendo la fe, de que lo que pides al Padre, en el nombre de Jesús, lo recibirás; y así no falte el pan en tu mesa.

Plegaria católica para bendecir los alimentos

Sean dadas gracias al Padre, en el nombre de Jesús; porque él es bueno y para siempre son sus misericordias. Además, cada día colma de beneficios a todos los que le aman; y por su buena voluntad, le place bendecirlos.

Jehová, Dios mío, en el

nombre de Jesús; te doy

gracias, gloria,honra y

honor; porque solo tú, eres digno.

 

Reconozco tu Señorío y

tu Poderío. Además, que eres

Santo; y te pido perdón por

todos mis pecados.

 

Porque sé, Señor, que soy

 pecador; y que solo tu

 sangre derramada en la cruz,

 me lava y me limpia.

 

De todo pecado y maldad,

que asedia al mundo, por esta

razón clamo a ti; para que

bendigas los alimentos y la mesa.

 

Gracias te doy mi Dios del Cielo,

por estos alimentos que nos

has proveído en este día,

debido a ello; te suplico bendícelos.

 

Igualmente, mi Rey, te ruego

para que bendigas la mesa; y

glorifícate de manera especial,

para que no falten los alimentos.

 

Asimismo, Señor, como nos has

proveído a nosotros, te imploro

que le proveas el pan de cada día;

a aquellos que no tienen que comer.

 

Te agradezco bendito Dios; porque

eres bueno y compasivo y te deleitas

en bendecir a tus hijos día a día.

Te ruego bendice los alimentos y la mesa.

 

Oh mi Redentor, cuán hermoso eres,

cada día me sorprendo; también,

me gozo de tu poder y gloria,

te suplico bendice los alimentos.

 

Señor, digno eres de adoración, y de

suprema alabanza.

 

Te ruego, que

bendigas los alimentos,

asimismo, la mesa;

que no falten en mi casa,

y en mi familia.

 

Dios mío, y mi Fortaleza, gracias

 te doy; porque creaste las

 plantas, y los árboles que dan fruto,

te imploro; bendice los alimentos.

 

Salvador y escudo mío, gracias te

doy; porque te me has hecho un Dios

palpable, y visible; y no han faltado los

alimentos a la mesa, te

ruego bendícelos.

Gracias te doy mi Creador;

porque me enseñas

en tu palabra, que busque

primero tu Reino

 y  justicia.

 

Y lo demás vendrá por

añadidura; te suplico

bendice los alimentos.

 

Como no agradecerte Dios mío, si has

estado conmigo en todo momento,

por esa razón te imploro; que bendigas

los alimentos y la mesa.

 

Jehová, Rey de los ejércitos,

 te doy gracias por los alimentos

que has proveído en este

día, te imploro, bendícelos.

 

Asimismo, te ruego mi Cristo,

 bendice la mesa y los alimentos

 que, has proveído; y bendice las manos

de la persona, que ha

colaborado en ello.

 

Señor, ya que eres un

Dios de perpetuas

misericordias.

 

Te ruego que bendigas

los alimentos bendice a quienes

no los proveyeron en lo terrenal.

 

Igualmente, te suplico

mi Dios del cielo,

 que abras las ventanas

y las puertas

 de los cielos.

 

Oye mi oración y atiéndeme,

 te insto bendice los alimentos.

 

Finalmente, te agradezco mi Rey,

por haber oído mi clamor. Espero con fe,

que seguiré siendo bendecido, en los

alimentos; y en la mesa, gracias Señor.

 

Amén.

Obtengo la bendición de Dios

Se ha obtenido como resultado, que es necesario tener en cuenta al Dios de los cielos en cada segundo de la vida humana; por cuanto él es el Creador de todos y de todo.

Puedes darte cuenta, de lo maravilloso que es orar al Todopoderoso, para que bendiga los alimentos y la mesa; además tienes el gran privilegio de poder acercarte y hablar con el Eterno, para que él pueda oír y responder a tus oraciones. Debido a que es un Dios de grandes misericordias y se deleita en bendecir a sus hijos cada día.