Saltar al contenido

Oración católica divina para que se haga la voluntad de Dios

22 septiembre 2020
Oración católica divina para que se haga la voluntad de Dios

Oración católica para que se haga la voluntad de Dios. El Dios de los cielos, es el creador de todas las cosas, y es debido; que sus Santos, los cuales han creído en su Santo y glorioso nombre, oren a él en todo tiempo, para que no caigan en tentación. Y constantemente, deben vivir buscando el rostro del Todopoderoso, para que así puedan resistir ante las asechanzas de satanás; y puedan estar firmes delante de la presencia del Eterno. Logrando evitar, andar conforme a los deseos de la carne, y eleven santa oración católica divina para que se haga la voluntad de Dios en sus vidas, dándoles el honor al Rey de gloria; al que es Santo, y vive por todos los siglos.

Oración a Dios para que se haga su voluntad

Sean dadas gracias a Dios Padre, en Cristo Jesús, Señor nuestro. Por su amor incomparable para con toda la humanidad; porque enseña, que se le debe amar a él, sobre todas las cosas;  y debe aceptarse su voluntad en todo.

 

Jehová mi Dios, en el nombre

de Jesús, te doy gracias porque tú

eres bueno y para siempre es tu

misericordia, recibe gloria y honra.

 

Asimismo, te pido perdón por

todos mis pecados, y te ruego

Dios mío; que tengas misericordia

de mí, escucha mi oración y atiéndeme.

 

Conforme a la multitud de tus

piedades, oye mi ruego y

respóndeme; porque eres oh Dios, lento

 para la ira y grande en misericordias.

 

Te ruego, que te glorifíques de

 manera sobrenatural, y me hagas

entender tu voluntad en todo

 tiempo; porque eres digno mi Señor.

 

Por todos los siglos eres Santo

y no hay Dios fuera de ti

por esa razón te ruego que

me ayudes a creer y confiar en ti.

 

Auxíliame, Señor, a aceptar

tu voluntad en mi vida; porque

solo tú, eres quien anhelas

mi bienestar y mi paz.

 

Te doy gracias, Rey de mi

corazón y de mi alma; porque

te has apoderado de mí. Te

suplico, haz tu voluntad en mi vida.

 

igualmente ayúdame a respetarte

 y amarte sobre todas las cosas.

Señor haz que pueda ver tu gloria

en mí, y encamíname en tu verdad.

 

Porque, eres Dios Justo, y te agrada

la justicia; por esa razón te ruego,

que me ayudes a aceptar tu

voluntad, en nuestras vidas.

 

Dios Omnipotente, ya que

para ti no hay nada imposible,

te imploro que tomes mi vida en tus

manos; y me socorras a conocerte.

Asimismo, a entender tu

 buena voluntad en mi ser; porque

la sabiduría del hombre

es torcida; mas la tuya, es perfecta.

 

Jesús, cordero Santo, tú

que te negaste a tu

voluntad humana, para

serle obediente

al Padre, hasta la muerte.

 

Y por esa razón

estás coronado en majestad.

 

Te suplico mi Rey que te apiades de mí

y me ayudes a negarme a mi misma

para serte agradable, asimismo,

fiel hasta el final, mi fiel amigo.

 

Porque eres lo más hermoso que

me ha pasado en esta vida, y anhelo

serte agradable en todo tiempo;

mas para ello necesito de tu ayuda.

 

También de tu fortaleza, para que

pueda resistir a las tentaciones,

y no me deje llevar por los deseos

de la carne. Te ruego Señor,

que me ayudes.

 

Porque, no es fácil mi Dios amado,

vivir en este cuerpo corruptible.

pero tu santa palabra me educa,

que todo lo puedo en Cristo,

que me fortalece.

 

También, me  instruyes mi Redentor,

que si tu venciste al mundo.

 

En tu nombre

mi Jesús, también lo puedo

lograr, te suplico

socórreme en mi humanidad.

 

Porque has sido mi Refugio,

y mi Amparo,

por esa razón te imploro; ayúdame

a no hacer caso de la voluntad carnal,

y auxíliame, a agradarte mi Rey.

 

Amén.

Aceptando la voluntad del Todopoderoso

Oración católica para que se haga la voluntad de Dios. Se ha obtenido como resultado, que es de suma importancia buscar de Dios y reconocer ante su presencia, que la humanidad es pecadora; que solo el sacrificio de Jesús en la cruz, la hace libre, de todo pecado que asedia al mundo.

El Señor le hace entender a sus amados, que las tentaciones vienen de parte del maligno. Y es cuando la persona reconoce el Poderío, y la Majestad del Todopoderoso, se humilla ante él, rogándole para que lo ayude en sus debilidades; y se dispone en aceptar la voluntad de Rey en su vida, en todos y en todo.