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Oración por los hijos a la Virgen del Perpetuo Socorro

28 abril 2020

La mayor bendición que Dios ha podido darnos es la de ser padres. Los hijos forman parte nosotros, se crean de tu cuerpo y nacen de ti. El amor de los padres a sus hijos es un sentimiento incomparable, que no tiene límites. Y que pase lo que pase, aun cuando ya sean hombres y mujeres sigue siendo el mismo. La oración por los hijos a la Virgen del Perpetuo Socorro, los mantendrá protegidos.

Desde muy chicos estamos al pendiente de sus pasos. Lo que hacen, lo que comen, de su aseo personal, de enseñarles las primeras palabras y sobre todo, de vigilar que no vayan a sufrir algún accidente o dolor. Es el instinto de padres que nos hace siempre protegerlos. Ya que, cuando ya están más grandes no podemos estar siempre su lado.

La Virgen del Perpetuo Socorro como madre protectora

La virgen del Perpetuo Socorro también es madre y en su imagen podemos observar como lleva en sus brazos al niño Jesús bajo su protección. De esa misma manera la Virgen nos cuida y nos resguarda de todo mal. Es una confiable santa a quien podemos entregarle la vigilancia de nuestros hijos.

Cómo quisiéramos mantener a nuestros hijos dentro de una bolita de cristal para que nada malo les pasara. Pero mientras van creciendo se van haciendo más independientes y van tomando su propio rumbo. Debemos enseñarles las leyes de Dios y a tener temor de él para que puedan enfrentarse a la vida. Oremos a la Virgen para que los proteja.

Bienaventurada Madre. Virgen del Perpetuo Socorro

Invoco a tu poderoso nombre para la protección de los vivos y la salvación

de los moribundos, para que desde tu reino vigiles los pasos y el camino

que han de recorrer mis hijos en este mundo de tentaciones.

 

Deja que tu nombre siempre esté en mis labios, para llamar a ti en todo

momento, en casos de duda, de miedo, de tristeza, de alegría, de desolación,

ampárame en tu seno venerada madre. No demores en venir a mi llamado,

te necesito y mis hijos necesitan de la protección de tu santo manto.

 

Madre María, en ti he encontrado consuelo, confianza, dulzura y amor,

llena mi corazón de esos puros sentimientos para ser tan excelente

y maravillosa madre como tu lo eres. Alumbra mis pasos para guiar a mis

hijos por el mejor camino y hacerlos hombres y mujeres de bien.

Se que a través de ti puedes interceder con Jesús, tu hijo,

para conseguir que a donde quiera que vayan mis hijos,

no haya mal que pueda alcanzarlos, ni peligro que pueda tocarlos,

ni sombras que puedan oscurecer su paso, tampoco dolor que pueda

herir su alma, o tristeza que empañe su corazón.

 

Señora, Madre, ruega por mí y por mis hijos,

por mi familia y por mis amigos, porque tu gracia es grande que alcanza

para todos y el amor de madre es infinito que a quien llame

a ti lo arropas con tu manto. Protege a todos los niños del mundo,

los que no tienen qué comer, los que no tienen techo donde dormir.

 

Y a mi y a mis hijos, que hasta ahora nada

nos ha faltado, bendice mi hogar para que aun en tiempos de

tormentas y tempestades, el pan de cada día, el techo caliente, el trabajo

agradable, la salud del cuerpo, el amor y la presencia de Dios

Todopoderoso jamás nos llegue a faltar.

 

Amen

Pide Intersección ante Jesús, a través de la Virgen del Perpetuo Socorro

Recuerda que estas oraciones sólo permiten que la Virgen interceda por nosotros ante su hijo Jesús. Él es quien nos concede los milagros y nos da protección. La oración es un medio de comunicación que nos mantiene en contacto espiritual con Dios a través de los ángeles, los santos y la Virgen.

No te alejes de la oración. Ora siempre que puedas hacerlo, con un corazón sincero, humilde y arrepentido. La virgen María siempre va a escuchar tu llamado, busca conocer cada día más a Dios a través de las escrituras de la Biblia, profesa su palabra, confía y cumple sus leyes.