Oración al Justo Juez para liberar el alma y el cuerpo de hechizos
Toda persona justa es aquella que ha demostrado nobleza y misericordia con los que sufren o son victimas del mundo. Moribundos, huérfanos, enfermos, presos, vagabundos. El mundo está cargado de situaciones pesadas que causan dolor y desesperación, estas personas necesitan consuelo, socorro, ayuda y atención. Permite que la justicia divina te ofrezca liberación de pesos y cargas que dificultan tu crecimiento personal y espiritual. Recurre a esta Oración al Justo Juez para liberar el alma y cuerpo de hechizos o magias que perturben tu vida.Bendito Justo Juez
Tú que siempre estás de mi lado,
que desvías las flechas que vienen contra mí,
que apagas el fuego que quiere quemarme.
Además aplacas la tormenta
que quiere arrastrarme,
que iluminas mi andar
aún en medio de tinieblas.
Tu poder Justo Juez no tiene límites,
tu grandeza es infinita
y por eso hoy de rodillas frente a ti,
te demuestro mis admiración y fiel amor hacia tus virtudes.
Porque eres la esperanza
de saberme protegido entre tus brazos.
Permíteme hacerte saber lo que deseo para mí,
no permitas que mi vida se aleje de tu camino.
Asimismo escucha desde mi corazón
las más sinceras palabras de devoción
ante tu misericordia,
porque ante ti no hay nada que no se pueda conseguir.
El mundo esta lleno
de pecado y de maldad,
esa que busca tocarme y tentarme
para hacerme pecador.
La magia y los hechizos que quieren hacer de mi vida
un mundo oscuro y tenebroso con destino al infierno.
Hay ojos que me miran y desean mi mal,
buscan dañarme y perturbarme.
No solo a mí sino también a mi familia.
Por ello libera
mis ataduras y mis cadenas
para crecer cada vez más
en la fuerza divina de tu gracia.
Ya que no quiero ser presa del enemigo
por que piense que soy débil,
tu amor me fortalece,
no quiero dudar de ti quiero amarte sin medida,
con la entrega verdadera de alabar tus enseñanzas
en todo momento y lugar.
Bendito mi Justo Juez,
que libera mi camino de espinas,
que me da luz en tiempos de oscuridad,
y me protege en contra de ataques.
También para hacerme fuerte y poderoso,
hablar de ti
y ser obediente
a tus mandatos.
Mientras tanto no me abandones, protégeme
y que la maldad se aleje por siempre,
que ni mi cuerpo ni mi mente decaigan
en tentaciones de la carne,
que satanás hecho hombre
no se enfoque hacía mí.
Por último aleja toda maldad,
todo peligro, toda magia, toda hechicería,
todo intento de dañar mi crecimiento y prosperidad,
por el contrario, atrae hacia mi la abundancia y el amor.
La fe y la esperanza, la bondad y la solidaridad.
Amén.




