Saltar al contenido

Oración efectiva para recibir la comunión espiritual ¡Bendíceme!

3 agosto 2020
Oración efectiva para recibir la comunión espiritual ¡Bendíceme!

La Eucaristía es el sacramento que contiene el cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo. Y la Santa Misa ofrece a Cristo vivo y resucitado en la representación del pan y del vino, a este acto se le llama comunión sacramental. La Oración efectiva para recibir la comunión espiritual ¡Bendíceme! Contiene las mismas intenciones, ya que es una oración con la que manifestamos  el ferviente deseo de recibir a Jesucristo sin estar presentes en la comunión sacramental. Es decir, no recibiendo la hostia consagrada.

La comunión espiritual es una práctica de devoción eucarística que puede realizarse en cualquier lugar y circunstancia. Solo se necesita disposición interna, aquella que sale del corazón en un acto de fe.

Recibir la comunión espiritualmente en mi corazón por medio de una oración efectiva

Recibimos a Jesucristo en la comunión para recibir su alimento para nuestras almas. Con ello también se recibe las fuerzas para vivir como hijos de Dios y para que nos conceda la vida eterna. Además este sacramento promete transformar nuestros sentimientos, pensamientos y actos para permanecer  cerca Dios.

Santísimo Sacramento,

glorioso hijo de Dios

Oh Jesucristo vivo y resucitado.

 

Con humildad vengo a pedirte

perdón por mis pecados

y te muestro mi arrepentimiento

en silencio y con recogimiento

desde lo más profundo de mi corazón.

 

Porque creo fielmente en el

perdón de los pecados,

en tu resurrección y también la vida eterna.

 

Además apártame de

cualquier pensamiento,

deseo o acción contraria

a la ley de Dios.

 

Por favor ven a mi Señor y

muéstrame tus milagros,

bendito seas por tu

sacrificio en la cruz.

 

También permíteme recordar que

entregaste tu cuerpo y tu sangre

por la salvación de todos los hombres

y así, a través de la comunión

espiritual yo puedo alimentarme de ti.

 

Por favor que sea en mí

el pan y el vino Señor.

 

Porque tu estas donde yo estoy,

y sé que no me abandonas y

que te tengo a mi lado.

 

En este momento y en este

lugar, como humilde creyente,

también aquieta mi alma para sumergirme en

los momentos de tu pasión y muerte,

para recordar con gozo tu resurrección.

 

Asimismo creo en ti, amado Jesús,  

te pido bendigas cada día de mi

vida con tu santo sacrificio.

 

Así como disciplinaste

a tus doce discípulos,

disciplíname Señor, por favor mantenme

cerca de ti y ayúdame a cumplir.

 

Con los sacramentos que has instituido

para nosotros los hombres

en el templo del Señor.

 

Poderosa comunión espiritual acércame

a los mandatos de Dios,

porque quiero participar de la obra del Señor 

mantenerme limpio (a) de alma y corazón.

Yo siento deseos de su gloria

e imploro la gracia de Jesús.

 

Igualmente elévame espiritualmente

para recibir de su cuerpo

y de su sangre vida eterna.

 

La última cena es el más

importante episodio evangélico

en el cual diste muestra de humildad,

servicio y perdón.

 

Yo necesito aprender a vivir

bajo esos principios,

sé que esos son los

planes de Dios.

 

Por ello dame a través de la comunión

la fortaleza y la bendición

de participar en los planes

del Señor Todopoderoso 

y aceptar su voluntad.

 

Finalmente que tu cuerpo sea mi cuerpo

y que tu sangre sea mi sangre,

y así no habrá mal que me perturbe.

 

Ni miedo que me ataque,

estaré saciado (a) de ti y no habrá

fatiga ni hambre en mi vida.

 

Porque bendito es el Padre,

bendita es tu Madre

y bendito es el Espíritu Santo.

 

Bendito sea mi acto

espiritual de comunión

y bendita sea mi vida,

siempre a tu lado Señor.

Con fe y devoción.

 

Amén.

Jesús es alimento espiritual

El hijo de Dios anuncio el reino de su Padre a los hombres, invitándolos a convertirse, hizo la predicación de la salvación. También instauró los primeros mandamientos de la iglesia y se sacrificó por todos los pecados del mundo. La oración efectiva para recibir la comunión espiritual ¡Bendíceme! nos acerca a Dios y su mandato.

Si por alguna razón justificada no podemos asistir a la Eucaristía de la Santa Misa. Esta oración nos conecta con el Santísimo Sacramento y nos concede la bendición que necesitamos para llevar una vida repleta de amor al Padre y al Hijo. Como fieles católicos debemos vivir a plenitud la vida cristiana.