Recibir la comunión espiritualmente en mi corazón por medio de una oración efectiva
Recibimos a Jesucristo en la comunión para recibir su alimento para nuestras almas. Con ello también se recibe las fuerzas para vivir como hijos de Dios y para que nos conceda la vida eterna. Además este sacramento promete transformar nuestros sentimientos, pensamientos y actos para permanecer cerca Dios.Santísimo Sacramento,
glorioso hijo de Dios
Oh Jesucristo vivo y resucitado.
Con humildad vengo a pedirte
perdón por mis pecados
y te muestro mi arrepentimiento
en silencio y con recogimiento
desde lo más profundo de mi corazón.
Porque creo fielmente en el
perdón de los pecados,
en tu resurrección y también la vida eterna.
Además apártame de
cualquier pensamiento,
deseo o acción contraria
a la ley de Dios.
Por favor ven a mi Señor y
muéstrame tus milagros,
bendito seas por tu
sacrificio en la cruz.
También permíteme recordar que
entregaste tu cuerpo y tu sangre
por la salvación de todos los hombres
y así, a través de la comunión
espiritual yo puedo alimentarme de ti.
Por favor que sea en mí
el pan y el vino Señor.
Porque tu estas donde yo estoy,
y sé que no me abandonas y
que te tengo a mi lado.
En este momento y en este
lugar, como humilde creyente,
también aquieta mi alma para sumergirme en
los momentos de tu pasión y muerte,
para recordar con gozo tu resurrección.
Asimismo creo en ti, amado Jesús,
te pido bendigas cada día de mi
vida con tu santo sacrificio.
Así como disciplinaste
a tus doce discípulos,
disciplíname Señor, por favor mantenme
cerca de ti y ayúdame a cumplir.
Con los sacramentos que has instituido
para nosotros los hombres
en el templo del Señor.
Poderosa comunión espiritual acércame
a los mandatos de Dios,
porque quiero participar de la obra del Señor
mantenerme limpio (a) de alma y corazón.
Yo siento deseos de su gloria
e imploro la gracia de Jesús.
Igualmente elévame espiritualmente
para recibir de su cuerpo
y de su sangre vida eterna.
La última cena es el más
importante episodio evangélico
en el cual diste muestra de humildad,
servicio y perdón.
Yo necesito aprender a vivir
bajo esos principios,
sé que esos son los
planes de Dios.
Por ello dame a través de la comunión
la fortaleza y la bendición
de participar en los planes
del Señor Todopoderoso
y aceptar su voluntad.
Finalmente que tu cuerpo sea mi cuerpo
y que tu sangre sea mi sangre,
y así no habrá mal que me perturbe.
Ni miedo que me ataque,
estaré saciado (a) de ti y no habrá
fatiga ni hambre en mi vida.
Porque bendito es el Padre,
bendita es tu Madre
y bendito es el Espíritu Santo.
Bendito sea mi acto
espiritual de comunión
y bendita sea mi vida,
siempre a tu lado Señor.
Con fe y devoción.
Amén.

