Milagrosa oración de sanidad de mi madre ¡Cuídala de todo mal!

milagrosa oracion de sanidad de mi madre

miñLa mujer es la fábrica de la vida, maravilloso poder que Dios les concedió de procrear en su vientre a un nuevo ser. Por eso amamos a nuestras madres, le debemos la vida y hay mucho que agradecerles por hacernos lo que hoy somos. Por ello no queremos que nada malo les pase ni que sufran algún dolor. Dedica esta Milagrosa oración de sanidad de mi madre ¡Cuídala de todo mal! para que Dios la proteja.

El amor especial que tenemos hacia nuestra madre nos hace ser hijos obedientes y atentos con ella. Nos dedicó su vida y desde muy pequeños cuidó de nosotros, pidamos en oración por ella.

Índice

    Oración de sanidad por mi Madre

    Así como Jesús cuidó y amó a su madre la Virgen María. Imitemos de su ejemplo pidiendo con la Milagrosa oración de sanidad de mi madre ¡Cuídala de todo mal! al Señor nuestro Dios. Para que la cuide de todo mal y le dé vida y salud.

    Adorado Padre Celestial

    Mi Dios Todopoderoso,

    Padre Santo y Dios del mundo.

     

    Bendice cada momento de mi vida

    y de mi andar, soy hijo de tu reino

    y eres mi amado Padre, a ti dedico

    mi plegaria como muestra de mi amor.

     

    Dios mío, te amo y glorifico

    tu nombre porque eres grande

    y poderoso Señor.

     

    En ti confío y en tus manos

    dejo las riendas

    de mi vida para que se

    haga tu santa voluntad.

     

    Recibe esta plegaria en honor

    a mi madre, a ella que le dedico

    mi vida y mi existir.

     

    A mi querida madre

    que ha sido tan amorosa

    y especial como lo fue

    la Virgen María con Jesús.

     

    Sé que ha cometido

    sus errores como humana que es,

    pero siempre ha querido

    y luchado por darme lo mejor.

     

    Pido por ella Señor,

    dale mucha salud y fortaleza

    para seguir a mi lado,

    todos juntos a ti.

     

    Quiero Padre Mío, que

    bendigas su vida con sanidad.

     

    Que apartes de ella todo

    peligro y enfermedad que pueda

    perturbar su bienestar y afectar

    la maravillosa persona que es.

     

    No permitas mi Señor, que

    elementos externos

    perturben su vida, que ataques

    malignos la toquen.

     

    Que la maldad de la gente

    que envidia y odia

    le hagan pasar malos ratos y

    momentos desagradables.

     

    Mi madre en el más puro

    ejemplo de amor, de constancia,

    dedicación, entrega y devoción.

     

    Gracias a ella conozco de ti,

    pues me enseñó desde niño

    a amarte y alabarte.

     

    Protégela Señor, no permitas

    que nada malo le pase,

    que cuando salga de casa

    tu vayas de su lado.

     

    Ilumines su andar

    y elimines el peligro

    Quites las piedras

    y adornes el camino.

     

    No quiero verla sufrir,

    no merece sufrir, es tan dulce

    y delicada que no es justo

    que viva dolor.

     

    No permitas que las

    enfermedades

    aquejen su vida, ni que

    los años vividos

    recaigan en su espalda.

     

    Tampoco que

    la hagan vulnerable a

    enfermedades

    que la hagan sufrir.

     

    Hoy pido por ella Señor,

    pido por mi quería Madre

    a quien amo con todo mi corazón.

    porque entonces te deleitaras en el omnipotente y alzaras a dios en tu rostro

    Purifica su cuerpo de virus

    y bacterias, de dolencias

    y enfermedades,

    cúbrela con tu manto y que

    ningún mal la pueda tocar.

     

    Honra su vida con tu presencia,

    acércate más a ella, porque

    ella siempre busca de ti

    y yo quiero que la acompañes.

     

    No puedo vigilar sus acciones

    ni ayudarla en sus cosas.

     

    Por eso pido a ti mi Padre Celestial,

    para que la vigiles tú, para que

    la acompañes tú, para que la

    cuides tú y también la protejas de todo mal.

     

    Finalmente perdóname Señor,

    porque no he sido el mejor hijo

    con ella, pero hoy quiero que

    le des tu sanidad,

    por favor cuídala de todo mal.

     

    Amén.

    Los milagros de Dios bendicen a las madres

    Dios premia con bendiciones a quien obra de buena voluntad y a quien cumple con sus deberes ante sus ojos. También a quien es obediente a sus mandatos y ama al prójimo como a sí mismo. Por ello, la mayor bendición de una mujer es convertirse en madre. Ver crecer a sus hijos y disfrutar de sus éxitos a medida que pasan los años.

    Así que, como buenos hijos, arrepintámonos ante Dios por cosas que hemos dejado de hacer. O aquellas que hicimos mal y causaron dolor a nuestras madres. Pide protección y sanidad por tu mamá.

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