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La hermosa oración a la Virgen de Altagracia que debes conocer

10 mayo 2020
La hermosa oración a la Virgen de Altagracia que debes conocer

Todos en algún momento necesitamos hacer una oración a la virgen de Altagracia, la cual es la hermosa patrona de los dominicanos. Tatica de Higuey es el nombre de cariño que los nativos de Quisqueya le dieron y por esta razón, esta hermosa virgen tiene su historia y leyenda.

Es importante mencionar, que hay documentos históricos que prueban que en 1502, en la isla de Santo Domingo, la Santísima Virgen fue honrada bajo el título de Nuestra Señora de la Altagracia. Como resultado de esa honra, su retrato había sido traído de España para poder venerarla por completo y tener una imagen que adorar.

Oración a la virgen de Altagracia. Cabe destacar, que esta virgen siempre cumple sus promesas y es muy milagrosa, ya que ella siempre escucha los corazones humildes y necesitados de ayuda. Por eso la Virgen de Altagracia ha sido constituida como patrona de los necesitados, así que nunca dudes en levantar poderosas oraciones a ella.

Oraciones para la Virgen de Altagracia

La Virgen de la Altagracia siempre se presta a escuchar las oraciones de todos aquellos que claman a ella, ya que ella sabe lo que es sentir un clamor de necesidad verdadera. Realmente ella es muy milagrosa por lo que siempre puedes acudir a ella cuando estás en completa necesidad para que ella responda cada una de tus súplicas.

 Oh, querida madre, la más dulce

Virgen de Altagracia, nuestra Patrona.

Míranos aquí, postrado en tu presencia,

 deseando ofrecerte esta oración como testimonio de nuestro amor

por ti y en acción de gracias por los innumerables

favores que hemos recibido de tus manos.

 

Usted es nuestro defensor

y le recomendamos nuestras necesidades.

Eres nuestra maestra y, como discípulos,

 venimos a aprender del ejemplo de tu vida santa.

 

Eres nuestra Madre y, como niños, venimos a

ofrecerte todo el amor de nuestros corazones.

Recibe, querida Madre, nuestras ofrendas

y escucha atentamente

nuestras súplicas.

 

¡Oh, dulce Madre de Altagracia,

toda pura e Inmaculada desde tu concepción!

Te suplicamos que nos bendigas, a tus hijos,

con la gracia de amar y la pureza

que practicaron y preservar la inocencia

de nuestros hijos.

 

Oh, dulce Madre de Altagracia,

admirable modelo de madres y esposas cristianas

en la humilde casa de Nazaret, te suplicamos que bendigas

nuestros hogares, haciéndolos florecer

en la santidad del matrimonio.

Oh, dulce Madre de Altagracia,

recibiste en tus brazos al Santo Niño

que murió por nosotros en la cruz.

 

Te damos todo nuestro sufrimientos,

para que a la hora de nuestra muerte

podamos morir con el nombre de Jesús

en nuestros labios y en nuestros corazones,

y volar al cielo con la ayuda de tus brazos maternos.

 

Dios te salve virgen hermosa

¡Santa Virgen de Altagracia!

De tus manos y de tu corazón materno

recibimos cada día el sustento

que nos das de Nuestro Padre que está en los cielos.

 

Eres nuestra defensa en peligro,

nuestra ayuda indispensable en nuestras necesidades

y nuestra esperanza en los sacrificios

requeridos de la vida cristiana.

 

A través de tu inmaculado corazón deseamos

rendir homenaje a Dios con un himno de acción de gracias

 por todos los beneficios que ha distribuido.

 

Te prometemos, Oh Madre, gratitud y fidelidad.

Siempre reinarás en nuestros hogares y en nuestra ciudad,

donde todos te veneran como Nuestra Señora y Madre,

 tú que haces que todas las virtudes crezcan y prosperen.

Nos honra ser llamados sus hijos.

 

Amén.

El acto del rezo a la Virgen

Siempre tenemos que tener en cuenta, que la oración a la virgen de Altagracia es un acto relativamente simple, pero no por eso deja de ser importante. Debes saber, que cuando clamas a ella, es como si estuvieras estableciendo una conversación, ella quiere ser tu amiga.

Debes saber, que estás compartiendo los sentimientos más íntimos que tienes, por consiguiente, la estás convirtiendo en alguien importante para ti. Además, puedes hablar con ella en todo momento en cualquier momento del día y donde sea que estés. Puedes alzar tu voz o rezar en tu corazón, invocando su santo nombre.

Esta oración te asegura que siempre tendrás una compañera en tu casa cuando más la necesites. Esa es la razón por la que la Virgen de Altagracia siempre acude al más necesitado.

Por eso puedes tener la plena seguridad de que puedes contar con ella. Ella toma tu mano y te sostiene en sus brazos eternos. Cuando ya no puedes seguir adelante, ella te va a dirigir tus pasos.