Oraciones que te preguntan en la Primera Comunión
Ante todo, como padres debemos preparar desde muy pequeños a nuestros hijos para recibir el cuerpo y la sangre de Cristo. Debe hacerse en plena conciencia de la importancia que contiene ese acto de amor.Señor, te amo y te busco como el redentor,
creador y magnífico dueño de mis actos.
Yo Señor, quisiera si usted me lo permite
recibirlo con la humildad, pureza y devoción que también
he recibido a nuestra Santísima madre,
con mi espíritu dispuesto
y la pasión de los Santos como testigos.
Señor Jesús, el divino hijo de Dios hecho carne,
que por voluntad de nuestro Señor Todopoderoso
y la contribución del Espíritu Santo
y que por medio de tu muerte
le devolviste la vida y la luz al mundo.
Extiéndeme tu mano
para poder estar en plena facultad
de recibir tu sagrado cuerpo y sangre transformados
en pan y vino para liberar mi alma.
De todas las culpas y males
que han pasado de generación
en generación dentro de mi familia.
Señor, concédeme el buen desempeño
de tus mandamientos y nunca cedas
a que yo me quiera separar de ti.
Entiendo fielmente
que voy a recibir tu cuerpo y tu sangre.
Por ello profeso que tu genuina alma y divinidad
entrarán y perdurarán en mi hasta el día de mi muerte.
Tengo la fe, que has dado todo por mí
y con el consumado de este Sacramento
tendrán misericordia de mi.
Sé que me otorgarás la salvación eterna de mi alma.
Concédeme las bendiciones divinas,
porque te amo con todo mi ser
y mi alma, por sobre todas las cosas.
Señor, hoy ante tu templo
me rindo a ti y te reconozco como mi redentor,
creador y soberano dueño
de mis actos y mi vida plena.
Con mi más pura devoción hacia ti,
quiero decirte que te ofrezco mi corazón
puro y bondadoso
para que con tu presencia
puedas iluminar todos mis días.
Que mis días no tengan oscuridad.
Y que nunca pierda la ingenuidad
y la inocencia a manos de la maldad Señor.
Señor mío, te pido por todos los niños del mundo
que cuando tomen tu Sacramento,
te acepten en cuerpo y alma como yo lo estoy haciendo.
No permitas que el miedo se apodere de mi alma.
Hoy quiero recibirte y agradecerte
porque me estás acogiendo
dentro de la Iglesia Católica.
Haz que con mi profunda fe que profeso hacía ti, ´
pueda contagiar a los demás de amor hacía ti,
cuida a mi familia y hazme siempre
el buen hijo que ellos necesitan.
Señor hoy te recibo y te acepto
como el guía del sendero de mi vida,
y espero que desde hoy
podamos caminar de la mano a la voluntad tuya.
Amén.





