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Oración al acto de desagravio del Santísimo Sacramento

8 junio 2020
Oración al acto de desagravio del Santísimo Sacramento

Acto de desagravio del Santísimo Sacramento. En esta ocasión te conectaremos con la gran oración al acto de desagravio del santísimo sacramento; esta plegaria te ayudará a buscar más del Señor a estar conectado con sus sacramentos.

Dios dio en las sagradas escrituras instrucciones de cómo debe ser nuestra vida en este mundo y como deben administrase sus ministerios y bendiciones. No debemos despreciar sus enseñanzas; muy por el contrario debemos tener tenerlas en cuenta y cumplir con ellas a diario.

Acto de desagravio del Santísimo Sacramento

Solo el Señor es digno de alabanza y gloria, su poder y majestad son incomparables; es por ello que debemos permanecer firmes en su palabra.

No apartarnos ni un solo instante

de su diestra de justicia.

Y si por alguna razón nos derrumbamos

o alejamos de sus preceptos.

 

 Debemos tener la conciencia absoluta

de quien es el Rey de Reyes y Señor de

Señores en nuestras vidas y con esta

oración de arrepentimiento al

Santísimo Sacramento,

nos ayuda a conectarnos

nuevamente con su amor, gracia y misericordia.

 

Ellas son nuevas cada día,

para que cuando comentamos

una falta contra nuestro Señor volvamos

confiados al trono de la gracia.

 

Amado Padre Celestial, tuyo el Reino, el poder,

la honra por siempre y para

siempre; postrado ante ti me hallo,

como signo de obediencia y respeto a tu

gran majestad. Además reconociendo

tu inmensa presencia y gloria.

 

También el dominio, la majestad y la grandeza

están con usted mi Cristo,

porque solo usted puede manifestar esa cualidad;

como creador del cieloy la Tierra.

 

Santo tres veces santo eres tu mi querido Dios,

ante tu inmensa bondad traigo

yo mis agravios; porque solo tú puedes

darle consuelo a mi alma herida.

 

Con profundo sufrimiento,

dirijo a ti estas humildes palabras porque a veces

nos olvidamos que tú eres nuestro

Padre y pecamos contra ti.

 

Olvidamos el sacrificio que

hizo tu hijo en la cruz

y que gracias a ello fuimos redimidos

del pecado original.

 

Oh tú mi Gran Señor,

el nuevo Adán como te nombran

las sagradas escrituras.

Te abro yo las puertas de mi corazón,

de mi hogar y de mi familia, para que

hagas tu morada allí.

 

Sobre todo a ti te encargo mis

pensamientos más ocultos

para que puedan ser vigilados por ti.

 

Deseo también mi Señor que tu Reino se

establezca en mi país y reine para siempre

en los ciudadanos de mi nación.

Sometido a tu inmenso poder quiero

permanecer siempre; igualmente quiero

consagrar mi vida por completo

a tus ministerios de amor,

como ofrenda y

desagravio a tu corazón lleno

de amor hacia toda la humanidad.

 

Santo Padre Celestial tu que reinas

por los siglos de los siglos,

confiamos en tu inmaculado

corazón para que tu gracia

y misericordia nos acompañen en todo momento.

 

Tu voluntad quiero que se

cumpla en mi vida en todo momento,

sobre toda en la de mi familia.

Así como gobiernas con vara de hierro los cielos,

quiero quede la misma manera

gobiernes tú nuestras vidas.

 

Deseo hallar tu inmenso amor;

y también quiero que mi fe crezca

cada día a tu lado mi Señor.

Llénanos de esperanza para vivir tu caridad en pleno,

para hallar la salvación de nuestro planeta.

 

Te pido perdón por todas las blasfemias,

sacrilegios y mentiras que cometemos

a cada instante. Igualmente quiero buscar

tu indulgencia por los ataques y

persecuciones que sufre tu iglesia hoy en día.

 

También te reitero mis más

sinceras disculpas por los apostatas que

profanan tus templos, por los falsos

profetas por la opresión de gobiernos

corruptos a tu pueblo

y por las injusticias laborales.

 

Perdona esos grandes agravios que cometemos

contra el cielo y contra ti mi

Dios. De las misma forma en la

busco la indulgencia de mis penas,

asimismo yo quiero perdono a todos los que me

ofenden y pecan contra mí.

 

Cristo Jesús pedimos especialmente a tu gran

y bondadoso corazón, que

concedas gracia a los más necesitados de este mundo;

y que nunca permitas

que nos apartemos de ti, ni a diestra, ni a siniestra.

 

De la misma forma mi Señor deseo

no caer en las tentaciones del mal, y que

las maquinaciones del enemigo no me alcancen;

además quiero que me

acompañes en todo momento

y que tu mirada siempre este en mi. Amén.

Deja atrás el pecado y busca al Señor mientras pueda ser hallado

Señor solo en ti hallamos el consuelo que nuestra alma necesita, puedes tu conceder los deseos del corazón del hombre. Pero primero tiene que haber una conversión verdadera al Señor,  por eso si confiesas tus pecados y vuelves tu corazón al Señor él te perdonara y bendecirá tu camino.