Saltar al contenido

Devocionario católico: Oraciones milagrosas a San Antonio de Padua

17 junio 2020
Devocionario católico: Oraciones milagrosas a San Antonio de Padua

Devocionario católico de oraciones a San Antonio. La devoción, es la veneración; y fervor religioso hacia un santo; y también puede significar, la predilección, el cariño y el respeto hacia que podemos tener hacia otra persona. El poder de una verdadera oración para desatar un milagro, acciona con la fe. Puedes dedicar, este devocionario católico de oraciones a San Antonio de Padua, que te mostraremos, mediante este artículo.

Dedicados a todos aquellos, que creen y sienten una gran devoción a San Antonio de Padua y confían en su divina intercesión poderosa ante el trono de la gracia de nuestro Padre celestial, para desatar milagros; y llevar lo más profundo del amor de Dios, a nuestros corazones.

Un devocionario católico de oraciones a San Antonio de Padua

Dios, tu hermoso creador de todas las cosas y que has sido tú quien renovaste, los milagros, de tu pasión en la cruz por medio de tu hijo, concédenos los medios necesarios, hacia la vida eterna.

En primer lugar, te doy gracias, Dios,

porque por tu gran bondad,

quisiste bajar del cielo, para

darnos el alivio; y consuelo

en medio de nuestras necesidades.

 

Por consiguiente, me dirijo a ti,

San Antonio de Padua

en acción de ruego con el motivo principal,

de pedirte que intercedas,

por una liberación de milagros.

 

Padre de los cielos,

permite que tu incondicional amor,

me eleve a un nivel, espiritual mayor,

del que me encuentro ahora.

 

Igualmente, te pido con honra; y honor,

porque he reconocido que tú,

como nuestro creador,

mereces todo el respeto;

y alabanza.

 

Igualmente sigo en acción de súplica,

a San Antonio de Padua,

un ser que se ganó el título,

de santo porque sus obras,

lo condujeron a ser santificado.

 

En el nombre del Padre, el hijo;

y el Espíritu Santo de Dios, te pido rey,

que derrames tu gloria; y poder.

 

Te pido asimismo que otorgues,

tu permiso, para derramar,

una abundante lluvia de bendiciones.

 

Por la gracia intercesora,

de San Antonio de Lisboa,

te pido rey eterno,

que hagas maravillas

en mi vida.

 

Renueva todopoderoso,

todo mi ser, en cuerpo, alma; y espíritu;

y también, en todas las áreas de mi vida.

 

Te pido que te pasees,

con todo poder, gloria, y que

cubras mis entradas;

y mis salidas.

 

Por lo tanto, Espíritu Santo de Dios,

derrama ahora tus bendiciones,

guarda mis ideas;

y pensamientos, gran poder de Dios.

Igualmente, no puedo negarte,

como rey; y salvador de mi alma,

porque eres el principio y fin.

 

Nadie podrá negar jamás,

lo que has hecho;

y seguirás haciendo en mi.

 

Entiende gran poder de Dios,

que en este momento he admirado,

la gracia santificante,

de tu Santo, Antonio de Padua.

 

Tal admiración me ha llevado,

a reencontrarme,

con lo más profundo de mi ser.

 

Y a sentir que puedo llegar más allá,

de mis expectativas,

de entender, que hay algo más,

que puedo alcanzar,

por medio de la acción de mi fe.

 

Por tal motivo, me dirijo hacia él,

con la certeza de que obrará en mi vida,

de una manera sobrenatural

en este momento.

 

 Ruego de una manera ferviente,

para que obres de una forma,

sensacional a mi favor;

y me concedas, San Antonio,, mi milagro.

 

Asimismo, Señor, Padre eterno, te pido que

puedas inclinar tu rostro,

hacia mí, atendiendo mis súplicas;

y viniendo a socorrerme.

 

Porque son las características,

de tu gran amor para con todos nosotros,

los seres humanos,

que te mueven a actuar,

de una manera misericordiosa,

para todos nosotros.

 

Por último,

solamente puedo decirte,

gracias Señor por todos los favores,

que me has concedido hasta ahora.

 

Gracias por ser tan maravilloso;

y también tan complaciente, te amo.

 

Amén.

Devocionario dirigido a este Santo

San Antonio de Padua solía decir, «si predicas a Jesús, él ablanda los corazones duros, si lo invocas endulza las tentaciones amargas, si piensas en él, te ilumina el corazón, si lo lees te sacia la mente«. Como lo podemos apreciar, era un ser de gran sabiduría.

Su gran talento para la predicación, era imponente, su memoria era prodigiosa, poseyó el don de hacer milagros y un profundo conocimiento humano es conocido como el santo más milagroso de todos los tiempos. Finalmente también conocido como el santo de todo el mundo. Acude a él para que recibas tu milagro.