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Día de pentecostés: Oración al Espíritu Santo en este glorioso día

6 julio 2020
Día de pentecostés: Oración al Espíritu Santo en este glorioso día

En el glorioso día de pentecostés, recita la oración al Espíritu Santo para que recibas los dones que tiene para ti. El día cincuenta después de la resurrección de Jesucristo se celebra esta fiesta y culmina la pascua.

En resumen, en el día de pentecostés se conmemora la venida del Espíritu Santo, quien es el consolador que Cristo anunció a sus discípulos, el consolador le enviaría el padre celestial cuando él partiera. Este día se da inicio a la iglesia cristiana.

En la biblia, específicamente en hechos de los apóstoles, se narra como el Espíritu Santo descendió sobre ellos. Encontrándose todos unidos, escucharon un estruendo y vieron como lenguas de fuego que descendían sobre sí.

Los judíos también celebran el pentecostés cincuenta días después de la pascua del cordero, que conmemora el encuentro de Dios con Moisés para hacerle entrega de la ley al pueblo de Israel. Marca el inicio del judaísmo.

Día de Pentecostales: Oración al Espíritu Santo este glorioso día

El día de pentecostés, los discípulos recibieron la gracia divina que desciende para establecer comunión y avivar la fe poderosa que permitió la propagación del evangelio. En fin, el Espíritu Santo te conectará con Cristo y con Dios.

Espíritu Santo de Dios,

bendecido sea este día

en que bajaste sobre los apóstoles

de Jesús, Señor nuestro

para manifestar tu poder y entregarles dones.

 

¡Alabado y glorificado seas,

excelso consolador!

 

Sin duda, tu gracia entregas de gratis a todos

los creyentes sin excepción,

no obstante, todo aquel que cree en Cristo,

también es hijo de Dios.

 

Te agradezco, Padre Santo,

los regalos que me das

diariamente me bendices con

vida, salud, alimentos.

 

Despiertas en mí la fe y siempre

cubres mi necesidad.

 

Manifiesta tu poder cada día,

no dejes de obrar en mí

para no caer en debilidad o flaquezas.

 

Asimismo, dame la firmeza de la roca

sobre la que edificaste tu iglesia.

 

Forja mi carácter con tu fuego purificador,

elimina contaminaciones de mi

mente, corazón y alma.

 

Además, perfeccióname diariamente

para alcanzar la gracia.

 

 Despójame de intrigas, rencores, odio, ira

que este presto a perdonar

a quienes me ofendan

y poder olvidar las faltas

que contra mí se cometen.

 

También, dóteme de tus dones, gran consejero

pon en mi sabiduría, el entendimiento,

el temor de Dios

la fortaleza, el consejo,

la ciencia y la piedad.

 

Que mi vida este llena de

los frutos espirituales:

el amor, la paciencia, mansedumbre,

benignidad, paz, gozo, caridad y fe.

 

Hazme tu instrumento para

proyectar en mi vida

el gran amor del Padre y su

plan de salvación.

 Escucha mi ruego ferviente,

gran espíritu de Dios.

 

Fuente de luz divina e infinita.

Nunca me desampares, ilumina

siempre mi vida,

 asimismo, aléjame de los caminos

de oscuridad perversa.

 

Con todo, camina junto a mí,

acompáñame en mi carrera

para que mis pasos sean seguros

y no extravíen la senda.

 

¡Presta oído a esta súplica,

dador de la vida eterna!

 

En este día especial, día de pentecostés,

te suplico dirijas mi vida, seas mi luz y guía.

En consecuencia, me comprometo a serte

fiel con todas mis fuerzas y amor.

 

En todo momento me esforzaré

para testimoniar tu grandeza, del pecado

 y al mundo mostraré como agradarte,

Señor protector.

 

Sin duda, eres misericordioso,

omnisapiente y omnipresente,

tardo para la ira, pero inmensa tu bondad,

perdonas nuestros pecados

y una nueva vida das.

 

Del mismo modo, son tan grandes tus maravillas y

profundos tus misterios,

pero con sencillez nos permites

entender lo que debemos

y como proceder para alcanzar tu galardón.

 

Asimismo, cúmplase tu palabra,

cúmplanse tus promesas,

líbranos del enemigo que nuestro mal desea.

Guárdanos siempre; Padre,

somos tuyos por elección.

 

Cuando llegue a tu encuentro,

gran Dios consolador,

te entregue buena cuenta

de mi vida terrenal,

¡En el nombre de tu hijo amado Jesús!

 

Amén.

La pascua y el pentecostés

Sin duda, estas fiestas religiosas están íntimamente ligadas. Tanto el cristianismo como el judaísmo celebran ambas, aunque con diferente connotación. No obstante, la fecha del día de Pentecostés se calcula en referencia a la de pascua.

En relación con el tema, resulta curioso que estas fechas se basan en el calendario lunar, no en el civil. Es decir, la pascua cristiana se celebra el primer domingo, posterior a la luna llena, comprendida entre el 22 de marzo y el 25 de abril.

Por último, la pascua y el pentecostés no son acontecimientos aislados. También, son eslabones de una misma cadena: muerte y resurrección de Jesús y venida sobre los discípulos del Espíritu Santo, como había anunciado Jesús. En fin, celebra el día pentecostés con la mejor oración al Espíritu Santo.