Saltar al contenido

Oración poderosa a la Virgen María para casos difíciles e imposibles ¡Ayúdame!

4 julio 2020
Oración poderosa a la Virgen María para casos difíciles e imposibles ¡Ayúdame!

En oportunidades nos enfrentamos a circunstancias de la vida que por más que intentemos resolver no vemos solución alguna. Sentimos que las fuerzas para luchar se nos van agotando y las energías para lograr salir de ellas se van desvaneciendo. Existe la posibilidad de mantener nuestras esperanzas en la misión de Dios. Entrega esta Oración poderosa a la Virgen María para casos difíciles e imposibles.

Pedir ayuda a Dios y a la Virgen para que nos acompañe en los momentos difíciles se convierte en un apoyo celestial. Que nos otorga un poco de paz y serenidad. Hay momentos de extrema dificultad que se convierten en casos imposibles ante nuestros ojos. Pero ante los ojos de Dios no existe situación alguna que su poder no pueda resolver.

Fortaleza y serenidad en la Virgen María para solucionar problemas imposibles

Cuando nos encontramos en medio de situaciones difíciles perdemos la calma y nos cegamos ante la búsqueda de soluciones. Sentimos que perdemos todas las fuerzas y nos rendimos ante ellas. Por tal razón es la Virgen María una maravillosa bendición a nuestras vidas. Pues aparte de solucionar nuestros problemas nos llena de serenidad y fuerza.

Relaja tu mente y descansa tus penas en la Virgen María. Recita la siguiente oración a la Virgen María para casos difíciles e imposibles. Cuando sientas que no puedes con los problemas, implora con mucha fe en conexión espiritual hacia la Virgen.

Bendita Virgen María ¡Oh Honorable Mujer!,

Reina Poderosa de los Cielos, me inclino 

ante tu maravillosa presencia porque eres 

digna de mi devoción.

 

Tu amor infinito embarga mi alma hasta en 

los momentos de mayor oscuridad. Porque 

eres la luz que ilumina mi existir y eres la 

presencia divina de mí ser.

 

Por favor recibe mi plegaria que brota desde lo más 

profundo de mi corazón, escucha mi clamor 

que sale desde el interior de mi ser y se 

rebosa sobre ti para demostrarte que te amo 

y te admiro.

 

Tú eres Madre inigualable, incomparable e 

insuperable y tu misión de amor ha marcado 

la existencia de quienes confía en ti.

 

Hoy imploro tu atención, tu intercesión ante 

Dios, para que lleves mi humilde mensaje en 

petición de socorro, mi vida está consumada 

en un terrible problema que no logró 

resolver, por más intentos que haga no 

consigo solución alguna.

 

Escucha mi grito de piedad, alienta mis 

penas y refugia mi dolor.

 

Necesito encarecidamente que puedas 

solventar las dificultades que hoy me 

agobian, sé que soy pecador y por ello pido 

perdón.

Me arrepiento de mis faltas y ante mi Dios 

Todopoderoso me dejo caer para que pueda 

absolverme de mis errores cometidos.

 

Por favor perdona mis pecados, arrepentido estoy y 

este sufrimiento que tengo no lo puedo 

soportar, aligera mis dificultades, este caso 

imposible que no logro resolver.

 

Eres la luz de mis ojos y a través de ellos 

quiero ver la vida libre de pecados.

 

Sé que no soy digno de tu atención, pero 

quiero que sepas a través de esta oración 

que intentó enormemente seguir tus pasos,

cumplir las leyes de Dios, profesar sus 

enseñanzas y ser ejemplo de ellas.

 

Para Dios nada es imposible, por eso tengo 

mis esperanzas y toda mi fe puesta en ti 

Virgen María, Madre Bondadosa que 

protege con su manto a las almas desoladas 

del planeta.

 

Vigila mi camino y guía mis pasos hacia tu 

esencia de vida.

 

Gracias infinitas madre poderosa, por todo lo 

que me da, por el despertar cada mañana, 

por la dicha de ver la luz del día y el brillo de 

las estrellas.

 

Y por mi salud, por mi alegría, por los latidos 

de mi corazón. Ayúdame Madre Santa.

 

Amén.

Oraciones a la Virgen María para casos difíciles

El poder de la oración no tiene límites y la misericordia de la Virgen María es infinita en su inmenso amor. No permitas que las dificultades que se te presenten te hagan poner en duda lo grande del poder de Dios y de Jesucristo. La Virgen María también es nuestra madre, se preocupa por nosotros y vela por nuestro bienestar.

Somos creación de Dios, somos hijos de Dios, mantengámonos unidos a sus bienaventuranzas, entrelazados a su palabra santa, obedientes y como buenos hijos debemos honrar a su voluntad.