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Oración de consagración al inmaculado corazón de la Virgen María

31 marzo 2020
Oración de consagración al inmaculado corazón de la Virgen María

La oración de consagración al inmaculado corazón de nuestra Virgen María es una promesa de amor de todo lo que la familia tiene y todo lo que la familia hace al señor Jesús por medio del corazón inmaculada de la Virgen. Así podrán vivir de manera completa entregados a la voluntad de Dios.

La familia se coloca de manera completa en las manos de la Virgen María para que ella realice su labor de Madre Santa, de Reina y de mediadora de gracia. La Virgen María es el mejor trayecto para alcanzar unión con Jesús.

Por medio de la oración de consagración al inmaculado corazón de la Virgen María podrás consagrar a tu familia para que vivan fieles a la gracia de Dios, reconociendo que sus corazones pertenecen a la Virgen María y a Jesús, para que estén presentes en cada uno de los pasos de su vida.

Oración de consagración al inmaculado corazón de la Virgen María

Si quieres consagrar a tu hogar a tu familia te puedo recomendar realizar esta oración de consagración al inmaculado corazón de la Virgen María para la familia y nuestro hogar.

Amada Virgen María, en este día vengo ante ti para consagrar

a mi hogar y a mi familia para morar en tu purísimo corazón

para realizar tu voluntad y no la nuestra.

Para que nos amemos como Cristo nos enseñó

y podamos vivir cristianamente.

 

Que así como tu casa en Nazaret estaba extasiado

de paz, tranquilidad y felicidad, así mismo sea mi casa y nuestro hogar.

En donde todos podamos cumplir el mandato de Dios,

podamos realizar obras de caridad para los más necesitados

y siempre permanezca presente en nuestras vidas la Divina Providencia.

 

Te pido por tus hijos, que son hijos de Dios (aquí nombras las personas)

para que sean liberados de todo peligro y de momentos

en donde les aceche el mal, Y que sean guardados

en tu inmaculado corazón. Ayúdame Madre nuestra.

 

Tú que eres tan bendita y tan sagrada.

Tú mi madre amada del cielo, te consagro como un ser celestial y de luz.

Nadie como tú para proteger a todos tus hijos terrenales.

Dios te escogió como la madre bendita de Jesús, y también del mundo entero.

Te honro a diario y te agradezco por tu infinita bondad.

Oh Virgen María y Madre de nosotros.

En este momento me ofrezco de manera completa a tu inmaculado corazón,

y te consagro completamente mi alma y mi cuerpo, mis acciones

y los pensamientos que tenga en mi vida de ahora en adelante.

 

Ayúdame a ser como tu deseas que yo sea y no como yo quiero ser,

ayúdame a realizar todas aquellas cosas que tu deseas que yo haga.

Enséñame a no tener miedo porque sé que siempre estás conmigo.

 

Ayúdame a querer a tu hijo Jesús

con todas mis fuerzas y mi corazón por sobre todas las cosas.

Pon tu mano sobre mí para que siempre estés conmigo.

 

Amén.

La consagración al inmaculado corazón fomenta nuestra bienestar

La Virgen María es una fuente de protección, y al tomar la decisión de pertenecer al inmaculado corazón de ella, tanto tú como tu familia tendrán una protección espiritual constante.

También te ayudará a ejecutar todas aquellas virtudes que pueden ayudar a construir y a mantener a la familia unida, en donde no falte el respeto, la paz, pensar siempre en el prójimo, una excelente comunicación y un caudal de buenas acciones.

Tendrás la gracia de para que puedas vivir con virtud y además te ayudará a abrir tu corazón para que puedas obtener las virtudes que tenían la Virgen María y el señor Jesús en sus corazones, como la humildad, la obediencia, la pureza y el amor con sacrificio.