Oración a nuestro Padre Dios para resolver casos difíciles y extremadamente desesperados
Como lo acabas de leer, esta es una oración a Dios, para que nos socorra en solventar casos difíciles; en aquellas circunstancias en las que nos encontramos muy desesperados. Igualmente, te puedes encomendar al Patrono al que seas devoto.Amado Padre,
vengo a ti, ya que estoy desesperado,
esta situación es verdaderamente agobiante.
De manera que, no encuentro salida.
Me cuesta seguir dando pasos,
cada vez son mayores los retos,
ahora me es más difícil seguir.
En consecuencia, ampárame Dios,
Ilumina mis veredas, senderos y mi vida.
Además, te pido que me sostengas,
en tu infinita misericordia hazme salvo.
Del mismo modo, te imploro,
lléname de serenidad para no desesperarme,
de calma para ver las señales que,
colocas siempre para mí.
Sé que esta oración es escuchada.
Guíame cual faro de luz,
en efecto, es la oscuridad la que me agobia,
derrama sobre mí tu Bendición.
Virgen María Santísima,
también te pido que me sostengas,
cobíjame con tu Santo manto,
resguárdame de todo mal madre.
De la misma forma, que los Ángeles,
me den las señales divinas,
que me permitan tomar la mejor decisión.
Espíritu Santo, te pido desciendas,
sobre todos los desesperados,
por aquellos que tienen casos difíciles,
a los cuales no le encuentran solución.
Por lo tanto, dirijo esta oración,
al cielo, para que mi ruego sea escuchado,
se me conceda fuerza y aliento, que necesito.
Por supuesto, pido perdón,
Dios mío perdóname, cada falta,
las veces que, dolorosamente te he fallado,
cuando he perdido mi camino.
De igual manera, concédeme calma,
sabiduría e inteligencia, para conservar,
mi serenidad, la paz espiritual.
Padre, del mismo modo cuida al afligido,
a quien se encuentra sediento de ti,
hazte presente, además permite que,
te sienta en su vida, cual milagro necesario.
Por consiguiente, cambia mis ojos,
para ver de forma diferente el mundo,
que observe luz donde existe desesperanza,
que conserve tu amor cuando me falte todo,
porque tú eres mi paz y consuelo.
De esta forma, mi fe yace en ti Padre,
en la promesa de tu hijo Jesús,
que dejó para todos nosotros,
en sus enseñanzas.
Esas que también nos dicen que,
eres un Padre de amor, de vida,
experto en resolver los casos imposibles.
Ya que, para ti Dios no los hay,
No habrá causa imposible ni difíciles,
porque eres grande el Rey de Reyes, es tu poder,
y grandeza cual el Creador del mundo.
Finalmente, te agradezco, que siempre,
me observas con compasión y misericordia,
ya que estas en mi corazón, en mi hogar.
Bendice de igual manera a mi familia,
a mis hijos, que jamás te fallen y que siempre,
te reconozcan en sus vidas, porque
así les he formado.
De esta manera, mi fe yace en ti.
Amén.





