Si buscamos unas causas justas, hagamos una oración al Justo Juez
Claro muchas veces las personas que han cometido alguna falta grave, no están en contra de que se les dé su merecido castigo. Pero lo que acontece es que en algunos casos, estos castigos pueden rebasar el peso de la Ley. Debemos recordar que la justicia de los hombres es ciega y que no es siempre justa su sentencia. Es por esta razón que las cárceles están repletas de hombres y mujeres inocentes. Que están pagando condenas por pecados que no cometieron o por personas cuyas sentencias no han sido realmente justas. Por ello levantemos nuestra voz en oración escrita a Justo Juez – eficaz y poderosa para causas justas.Oh Justo Juez de jueces,
a ti me dirijo en este momento
de tanta desesperación
para que seas tú, mi justo juez.
No quiero ser juzgado por los hombres,
quiero que metas tu mano poderosa en este momento
y permitas que se me juzgue
de forma imparcial.
Dame el castigo que me merezco,
yo sabré aprovechar la experiencia
y esta condena me servirá como un instrumento de aprendizaje
para mis próximas actuaciones en esta vida.
Perdóname oh Señor,
como ves, halla en mi corazón
el arrepentimiento que me embarga
y te suplico que seas misericordioso y benévolo conmigo.
Yo (se dice el nombre y el apellido)
sé que he cometido una falta
que merece un castigo
como un ejemplo de corrección.
Señor te aseguro
que estoy arrepentido de haber cometido
tal pecado y te prometo
que no volveré a hacerlo.
Te prometo
que aprenderé la lección
y que no volveré
a ofenderte con mis pecados.
Yo Señor, te acepto como mi Salvador
te prometo hoy (se menciona la fecha de la promesa)
que yo, tu siervo incondicional,
no volveré a pecar con premeditación.
Asimismo si hayas falta en mi corazón,
será porque soy imperfecto,
pero pondré todo lo que a mi alcance
para que no vuelvas a avergonzarte de mí que soy tu hijo.
Te aseguro mi Justo Juez
que siempre estaré presto a escuchar
todos los consejos que nos dejaste en la Santa Biblia
para que mis caminos por esta vida sean justos y rectos como tú.
Sin embargo sabemos que clamaste a tu Padre
perdón por los pecadores que te estaban injuriando
y que te llevaron a la peor sentencia de muerte,
a la que se le aplicaba a los ladrones y criminales.
Ahora, Jesús Divino,
te pido que me asistas en este momento aciago de mi vida
y que procures ante tu Padre
el perdón de mis pecados y esta súplica de oración,
en la búsqueda de una causa justa para mí,
la hago llegar a ti Jesucristo, con humildad y pidiendo tu bendición.
Amén

