Oración poderosa al Espíritu Santo para hijos rebeldes
No obstante, al detectar en nuestros hijos variaciones de su conducta, es importante solicitar ayuda del altísimo para que el Espíritu Santo nos llene de paciencia, entendimiento, sabiduría para abordar la situación de la manera adecuada.Dios todopoderoso,
creador del universo y
todo lo que hay en él.
¡Alabado sea tu nombre por
los siglos de los siglos!
Te agradecemos
todas las bendiciones recibidas.
Has sido generoso y,
además, nos has otorgado la vida
nos provees y cubres nuestras necesidades.
Gracias por todas las cosas
que nos suministras diariamente.
Con todo, solicitamos a tu Santo Espíritu
nos escuche y acuda a auxiliarnos
en el tratamiento que debemos darle
a la rebeldía de los hijos.
Además, otórganos tus dones para que
entendamos y actuemos correctamente.
Llena nuestra mente y corazones
de bondad e inteligencia,
de tal manera que la comunicación
con los hijos sea en paz.
Entonces, sientan la confianza y el amor
para expresar sus conflictos.
Al mismo tiempo, permite que
nos entendamos mutuamente,
Santo Espíritu.
En efecto, que comprendan nuestro
amor y deseo de apoyarles
con la certeza que siempre
contarán con nosotros.
Abre sus ojos a la luz que tú emanas
para que vean engaños la
verdad y desechen la mentira.
Líbralos de las asechanzas malignas.
Sobre todo, tómales de la mano
para que no tropiecen en el camino,
mora en su alma y en su
mente, Espíritu divino.
No obstante, sólo así estarán a salvo
de las tentaciones.
Haz en ellos tu obra, sé su guía,
fortalece su espíritu,
para no ceder ante malas influencias
de quienes les rodean.
Y puedan enfocar su atención en el
estudio y actividades edificantes.
Dales fe, perseverancia,
paciencia, seguridad.
Asimismo, no permitas olviden los valores y
principios que han recibido de la familia.
Que siempre su conducta sea
coherente con ellos.
Permite que aprecien y aprovechen
sus años de juventud.
Que disfruten de las actividades
propias de su edad sin ceder al mal
y que vivan plenamente y con conciencia
lo que corresponde a su edad.
Haznos instrumentos tuyos, Santo Espíritu
para que al dirigirnos a ellos sea
de la forma que tú quieres.
En ti confiamos y en tu palabra
confiamos, Señor.
Reclamo tu promesa de que, si
aceptamos a Cristo como nuestro salvador,
seremos salvos nosotros y nuestros hijos.
En esa palabra esperamos porque eres
infalible, padre santo.
Que nuestro hogar sea tu morada,
Espíritu de Dios,
para que reine el amor, la paz,
la comprensión y sabiduría.
No obstante, echa fuera todo espíritu
de discordia y disensión.
Abríganos con tus brazos,
sé un escudo protector;
Que los dardos y flechas del
enemigo no lleguen a tocarnos.
Te lo pedimos postrados,
misericordioso padre Dios.
Finalmente, permite que nuestros
conflictos sean resueltos,
guárdanos en tu amor divino,
concédenos la perseverancia
Para cumplir nuestras metas y que
se cumpla tu voluntad.
¡Amén!

