Poderosa oración “Gloria a Dios en el cielo y las alturas” para clamar al Señor
Ciertamente, con esta poderosa oración se aumenta la cercanía a Dios a un nivel inexplicable, atrayendo la paz espiritual y una buena energía. La Gloria de Dios acompaña a quien se mantiene en oración constante.Gloria a Dios en el cielo,
Y que en cada rincón
así, se honre su nombre.
Gloria a Dios en las alturas,
Para que toda la humanidad
Recuerde su omnipotencia.
Primero, adoramos
tu inmensa gloria.
Y aunque nuestros brazos
Fuesen capaces de tocar el firmamento,
así, llegara hasta lo profundo del mar,
No alcanzaríamos a agradecerte, Señor.
Aunque pudiéramos flotar,
Y llegar a cualquier lugar,
O correr tan rápido,
como el viento.
Fuera una fuerte ráfaga,
Seguiríamos sin poder
agradecerte, Señor.
Por tantas bendiciones,
Es imposible darte gracias,
Por cuán bondadoso has sido
Con nosotros, tus hijos.
Renuevas mi mente, mi alma
Y mis ganas de seguir,
Gracias, Dios mío.
Por hacerme una mejor persona,
Y así porque a cada instante
Bendices mi vida con amor.
Del mismo modo,
Permite que te alabemos,
Santo padre lleno de gloria,
Por las obras maravillosas
Que proceden de ti.
Y la misericordia de tu espíritu.
Gracias, padre amado
Por ser la sombra suave
Que me cobija del calor abrasador.
Durante un día
En donde los destellos me ciegan
Y no me permiten seguir.
Te agradezco por tener la dicha
De mirar a mi alrededor
Y encontrar tus maravillosas creaciones.
Gloria a ti, Señor,
Te adoramos, rey celestial,
Por tu infinito amor.
Oh Dios mío,
Padre amado y bondadoso,
Fuente inagotable de amor,
Tú, Dios de la misericordia,
Invade todo mi ser
Y lléname de tus bendiciones.
Cordero de Dios,
Ten piedad de mí,
Y perdona mis fallas.
Ayúdame a ser mejor hijo
Para alejar todo pecado
Y permanecer bajo tu intersección.
Gloria a ti, Dios mío,
Lléname de paz,
Y concédeme tu bendición.
Tú que borras todo pecado,
Ten misericordia de mí,
Y toma mi alma entera.
Perdóname, Dios mío
Y dame una nueva oportunidad
Para seguir tu divina voluntad.
Guíame al camino indicado,
No permitas que me aparte,
Quédate a mi lado, Señor.
Tú, que a la derecha del padre
Permaneces sentado,
Mira nuestra alma con piedad.
Para que de nuestro corazón
Así, solo broten flores de amor,
Bondad y fe.
De igual modo, Gloria a Dios,
Y que en las alturas.
Se honre tu poder, así que en la tierra
Se te admire con devoción,
Oh, Rey de reyes.
Sobre todo, Padre santísimo,
Te ofrezco todo mi ser,
Entra en mi corazón.
Y llénalo de tu gracia,
así entra a mi vida
E invade con tu presencia.
Solo tú, Señor,
ciertamente tienes todo el poder.
Finalmente, solo tú, padre amado,
así eres digno de toda gloria,
Oh, rey celestial,
Solo tú eres santo, Señor.
Amén.

