Esta oración por un hijo con depresión o ansiedad pide salud, consuelo y fortaleza para toda la familia. La fe puede acompañar el proceso, pero la depresión y la ansiedad necesitan escucha y atención profesional.
Habla con tu hijo sin juzgar, toma en serio lo que siente y busca ayuda médica o psicológica cualificada. Si existe riesgo de autolesión o suicidio, contacta de inmediato con los servicios de emergencia de tu país.
Oración por un hijo con depresión o ansiedad
El miedo, el desespero, el rencor, la ansiedad. En efecto, todo comienza en los pensamientos al darles lugar para que dominen nuestras palabras y acciones de la persona que se encuentra deprimido en México o donde sea.
No obstante, a fin de ganar la batalla de la mente, debemos amar a Dios, como dice su palabra, con el corazón, la fuerza y nuestra mente. Sobre todo, debemos estar en constante oración, así los hijos no pasarán por la depresión:
Dios maravilloso eres Tú,
gracias por tu amor
y todo lo que haces por mí,
vengo ante ti para clamar por mi hijo.
Sé que Tú eres el médico por excelencia
y puedes sanar a cualquiera deprimido.
Ahora, te pido ahora que seas Tú
trayendo libertad y sanidad
sobre mi hijo triste de toda enfermedad,
en este caso la depresión.
Todo lo hiciste por él y
así fue cuando diste
tu vida por nosotros.
Quita todo temor de él,
trae alegría, gozo y paz.
Esos regalos que no los da el mundo,
sino solo Tú, Dios, permitiéndonos descansar
en tu amor de estar deprimido.
Con todo, renueva
la mente de mi hijo,
que pueda tener
tus pensamientos.
Sé que son más grandes que los suyos,
y si los sigue se verá como tú lo ves,
redimido y escogido por ti.
De igual forma, Dios,
que mi hijo podrá entregarte
su corazón, sus emociones y sus pensamientos
para que Tú puedas obrar en su vida y en su salud.
Confío en que Tú
puedes abrir sus ojos
y ponerlos sobre tu mirada,
para que vea las grandes
alegrías que encontrará al seguirte.
Haz todo nuevo en mi hijo triste,
que pueda experimentar
tu amor.
Ese que hecho
fuera todo temor
y así pueda dejar
a un lado la depresión.
En ese momento que
te arrancaron tus barbas, amado Jesús,
derramaste de tu sangre
a darnos identidad.
Hoy aplico esa sangre sobre mi hijo,
para que entienda que es tu criatura.
Señor, si hay alguna
atadura en mi hijo
que lo ha llevado a la depresión,
te pido que la rompas y lo ayudes
a salir adelante.
Toda fortaleza, trampa,
cizaña del enemigo
se quiebra en el nombre de Jesús.
Padre, que cualquier pensamiento de mi
hijo triste, se sostenga a ti y tu voluntad.
Que satanás no pueda engañarlo con la depresión
ni hacerle creer que
es alguien que no es.
Que mi hijo triste tenga
identidad en ti, Dios.
Todo sentimiento, emoción de miseria,
de tristeza, negativismo o miedo,
se va de la vida de mi hijo deprimido.
Tú, Dios, que haces todo nuevo,
trae los frutos del Espíritu Santo
sobre su vida y salud,
amor, paciencia, gozo,
benignidad, bondad, templanza,
mansedumbre y paz.
Glorifícate en la vida de mi hijo con su depresión.
Sobre todo, cualquier debilidad que tenga,
que se baste de tu gracia y
así vaya de gloria en gloria,
de poder en poder y
de triunfo en más.
Y así, hecho la depresión
lejos de la vida y de su salud de mi hijo
y declaro todo
lo bueno de Dios sobre él.
En tu nombre.
Amén.
Cómo acompañar a un hijo con depresión
Escucha sin minimizar, evita presentar la depresión como falta de fe o simple rebeldía y ofrece ayuda concreta para encontrar atención profesional. Mantén el contacto, pregunta con claridad cómo se siente y respeta el tratamiento indicado.
Cuándo buscar ayuda urgente
Busca ayuda inmediata si habla de morir, despedirse, hacerse daño o no poder seguir; si tiene un plan; o si su conducta cambia de forma alarmante. No lo dejes solo y contacta con emergencias o una línea de crisis de tu país.

