San Rafael Arcángel es un Médico del Cielo
La bendición de Dios derramada sobre este arcángel, le permite sanar enfermedades, aliviar dolores y calmar las penas del alma. Por ello, muchas personas piden su ayuda a través de hermosas oraciones. A quien es considerado el Ángel Sanador y Médico del Cielo, le profesan su fe y piden con devoción algún favor en especial. Los milagros de San Rafael Arcángel son vivo ejemplo de que Dios es tan noble y misericordioso con nosotros. Que envía a mensajeros y mediadores de su voluntad para facilitar nuestra comunicación con Él. Invoca a través de la Oración Milagrosa de Invocación a San Rafael Arcángel para la concesión de un milagro.Glorioso San Rafael Arcángel
¡Oh Arcángel poderoso!
Con extenso placer extendiste
tus enseñanzas y sabias palabras
a miles de siervos hambrientos de fe.
Además concediste
milagros de sanación
con la mano poderosa
que Dios puso sobre ti.
Hoy aquí, glorifico tu nombre
y exalto tu honor ante los hombres que carecen
de la fe de Dios y desconocen sus grandezas,
te elevo en mi plegaria
para que desde lo más alto bendigas mi vida y mi andar.
¡Oh Bondadoso Guía Espiritual!
Te invoco en nombre de todos aquellos
que están afligidos por alguna dolencia o enfermedad,
por aquellos que tienen su mente llena de pensamientos impuros
y que abarrotan su corazón de malos sentimientos.
Por ello escucha mi llamado arrodillado ante ti,
vestido de humildad y nobleza,
porque mi espíritu se alimenta de tu gracia
y el amor que me profesas en cada una de las bendiciones
que Dios derrama sobre mí.
También sé que tu intercedes por mí y los míos.
Además limpia las mentes y los cuerpos
de la presencia de satanás,
del enemigo que intenta alejarlos
del camino de Dios.
Asimismo fortalece su espíritu
y protege sus pensamientos
con el manto sagrado de fuerte albergadura.
Pido compasión y piedad,
para que colmes mi vida y la de mi familia
de salud, de amor, de esperanza, de bondad,
de humildad, de nobleza y sobre todo de mucha fe
y confianza en ti mi dulce ángel.
También aleja el temor, la duda, el odio,
el resentimiento, la envidia,
el egoísmo, el dolor y el sufrimiento.
Aparta de mi lado todo lo mano e impuro
que pueda perjudicar mi misión aquí en la tierra.
Porque se que soy pecador, ten piedad de mí,
e ilumina mi entender para reconocer las cosas malas
que no debo hacer y dame la fortaleza
para no caer en tentación.
Finalmente ilumina el entendimiento del mundo
para que cesen las guerras y controla las epidemias
y pestes para que nadie más pierda la vida por enfermedad.
En ti confío mi Ángel Divino,
en tus manos pongo mi vida y mi sanación.
Amén.

