Poderosa oración de Jabes para mujeres y jóvenes ¡Protégelas!

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A propósito de nuestra necesidad de buscar ayuda en las difíciles circunstancias de la vida, encontramos en la palabra de Dios, un personaje ilustre y temeroso. Jabes, fue quien logro mover la mano de Dios a su Favor. Por eso te recomendamos esta poderosa oración de Jabes para mujeres y jóvenes.

Jabes quien sostuvo una vida difícil, clamo a Dios con humildad de corazón y gran fe, en consecuencia, de su oración tuvo una respuesta rápida, clamando de esta manera: ¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si Tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió. 1 Crónicas 4: 9-10.

Índice

    Oración de Jabes para mujeres y jóvenes

    Así pues, pediremos por medio de esta oración, la bendición, protección, y ayuda a Dios. Tomando en cuenta que, con fe todo se puede lograr. Por eso, alcanzaremos la bendición por completo, sabiendo como clamar y las palabras correctas que usar ante cada situación.

    Así pues,

    hoy nuevamente vengo a ti,

    creyendo que das vida,

    a todo aquello que está muerto.

     

    Creo en ti y en tu poder,

    por eso te pido en esta,

    mi oración, me acompañes

    en todos los días de mi vida.

     

    Teniendo en cuenta que,

    muchas veces el camino es duro.

     

    Ayúdame a alcanzar mis metas,

    luego a proseguir firme.

     

    Por eso líbrame de caer,

    y caminar ciegamente

    por el camino del engaño,

    y dolor.

     

    De manera que,

    hoy sanes mis heridas,

    las que el tiempo y

    las difíciles circunstancias

    me han causado.

     

    Así dale luz a mi camino,

    además, corrígeme,

    con tu poderoso amor.

     

    Abre caminos,

    de modo que quites

    todo tropiezo,

    hoy con humildad

    te lo pido.

     

    Tal como a tu siervo Jabes,

    escucha mi clamor;

    no lo desechaste

    si no que calmaste su dolor.

     

    Ahora sana mis heridas,

    pasa tu mano por mi alma,

    ayúdame a ser el bien.

     

    Presenta ante mí,

    mis iniquidades.

     

    Después yo las corregiré

    por amor a ti;

    no me deseches,

    no te olvides de mí.

     

    Desde este momento

    buscaré tu rostro,

    en mi dolor

    y buscaré tu bendición.

     

    Ahora a ti clamo,

    porque sé que me escuchas,

    sé que en ti está mi refugio

    y salvación.

     

    Asimismo, te doy gracias

    por todos mis días,

    que aveces no son fáciles;

    pero todo

    es parte de tu plan.

     

    Puesto que aveces

    mi meta es larga y

    mis días duros,

     te ruego

    que me ayudes a seguir.

    bendita sea tu fuente goza con la esposa de tu juventud

    Ahora, incrementa mi fe

    y ayúdame a hacer mejor persona

    y dedicar lo mejor para ti.

     

    Aún trae de tu bendición

    a mi vida y mi familia.

     

    En principio

    acompaña mi caminar

    quita todo tropiezo;

    no me dejes caer.

     

     Si caminas conmigo

    yo no temeré aunque,

     el mundo pudiera caer,

    pero junto a ti,

    mi paz estará.

     

    Así limpia mi corazón,

    ayuda a sanar esas heridas

    del pasado.

     

    Aún necesito tu guía,

    en todo tiempo,

    tu serás mi luz

    en aquella oscuridad.

     

    Luego aclara mis pensamientos,

    dame la sabiduría

    para hacer las cosas

    tales como te agradan.

     

    Hoy mi corazón

    te alabará y cantará a ti;

    porque contigo encuentro la paz

    que no hallaba

    desde hace mucho.

     

    Hazme brillar en todo momento,

    ayúdame a ser la mejor versión

    de mí.

     

    Gracias por tu sol de justicia

    que hoy resplandece

    en mi vida,

    con gran brillo y magnitud.

     

    Tú que eres poderoso

    para salvar y sanar.

     

    Caminaré por senderos,

    y me encontraré

    acompañado de tu amor.

     

    Para siempre y por siempre,

    a ti clamaré,

    porque en ti encontré

    mi bendición.

     

    Gracias por llevarme más allá

    de las barreras

    que el dolor

    alguna vez me impusó.

     

    Tu bendición,

    es el tesoro más apreciado,

    que he podido obtener.

     

     Amén.

     

    Oración clamando a Dios por ayuda

    Inicialmente, conocimos que Jabes fue un hombre de fe; un hombre que levanto su voz con dolor, y hallo la respuesta en Dios. De ese punto partimos, notando que nadie será ignorado cuando con fe alzamos la voz, y creemos que todo es posible.

    El resultado de tener fe es impresionante, no habrá circunstancias que nos detengan, para proseguir a nuestras metas. Tal como lo dice la palabra de Dios en Mateo 17:20.

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