Oración de Jabes para mujeres y jóvenes
Así pues, pediremos por medio de esta oración, la bendición, protección, y ayuda a Dios. Tomando en cuenta que, con fe todo se puede lograr. Por eso, alcanzaremos la bendición por completo, sabiendo como clamar y las palabras correctas que usar ante cada situación.Así pues,
hoy nuevamente vengo a ti,
creyendo que das vida,
a todo aquello que está muerto.
Creo en ti y en tu poder,
por eso te pido en esta,
mi oración, me acompañes
en todos los días de mi vida.
Teniendo en cuenta que,
muchas veces el camino es duro.
Ayúdame a alcanzar mis metas,
luego a proseguir firme.
Por eso líbrame de caer,
y caminar ciegamente
por el camino del engaño,
y dolor.
De manera que,
hoy sanes mis heridas,
las que el tiempo y
las difíciles circunstancias
me han causado.
Así dale luz a mi camino,
además, corrígeme,
con tu poderoso amor.
Abre caminos,
de modo que quites
todo tropiezo,
hoy con humildad
te lo pido.
Tal como a tu siervo Jabes,
escucha mi clamor;
no lo desechaste
si no que calmaste su dolor.
Ahora sana mis heridas,
pasa tu mano por mi alma,
ayúdame a ser el bien.
Presenta ante mí,
mis iniquidades.
Después yo las corregiré
por amor a ti;
no me deseches,
no te olvides de mí.
Desde este momento
buscaré tu rostro,
en mi dolor
y buscaré tu bendición.
Ahora a ti clamo,
porque sé que me escuchas,
sé que en ti está mi refugio
y salvación.
Asimismo, te doy gracias
por todos mis días,
que aveces no son fáciles;
pero todo
es parte de tu plan.
Puesto que aveces
mi meta es larga y
mis días duros,
te ruego
que me ayudes a seguir.
Ahora, incrementa mi fe
y ayúdame a hacer mejor persona
y dedicar lo mejor para ti.
Aún trae de tu bendición
a mi vida y mi familia.
En principio
acompaña mi caminar
quita todo tropiezo;
no me dejes caer.
Si caminas conmigo
yo no temeré aunque,
el mundo pudiera caer,
pero junto a ti,
mi paz estará.
Así limpia mi corazón,
ayuda a sanar esas heridas
del pasado.
Aún necesito tu guía,
en todo tiempo,
tu serás mi luz
en aquella oscuridad.
Luego aclara mis pensamientos,
dame la sabiduría
para hacer las cosas
tales como te agradan.
Hoy mi corazón
te alabará y cantará a ti;
porque contigo encuentro la paz
que no hallaba
desde hace mucho.
Hazme brillar en todo momento,
ayúdame a ser la mejor versión
de mí.
Gracias por tu sol de justicia
que hoy resplandece
en mi vida,
con gran brillo y magnitud.
Tú que eres poderoso
para salvar y sanar.
Caminaré por senderos,
y me encontraré
acompañado de tu amor.
Para siempre y por siempre,
a ti clamaré,
porque en ti encontré
mi bendición.
Gracias por llevarme más allá
de las barreras
que el dolor
alguna vez me impusó.
Tu bendición,
es el tesoro más apreciado,
que he podido obtener.
Amén.

