Oración poderosa a San Cipriano para envolvernos de amor
Siendo una oración tan milagrosa, es necesario que coloquemos toda nuestra fe en ella y nos dediquemos fielmente, de otra manera no podrá tener la efectividad que la caracteriza. Como con toda oración, no notarás un cambio si la decides recitar una vez y después no la tomas en cuenta más nunca, la constancia es clave. Idóneamente deberíamos orar todos los días, pero no obligatoriamente la misma oración, podemos hacernos un plan para que así, diariamente tengamos un texto distinto el cual pronunciar. Con que todas las semanas establezcamos un momento para que esta plegaria sea dicha, es suficiente para cubrirnos de todo el amor que esperamos.Santo bendito,
Cipriano de Cartago,
martirizado por ser fiel cristiano.
Tú que fuiste testigo de la crueldad,
presenciaste de primera mano el odio,
eres idealmente quién me escuchará.
Con tu asombroso poder,
necesito que me cubras de amor,
envuélveme en un manto sagrado,
que lo malo del mundo no pueda tocarme.
Hazme sabia y audaz,
ayúdame a evitar conflictos.
Permíteme mantener en paz todas mis relaciones,
permíteme ser partícipe del segundo mandamiento,
ayúdame a amar al prójimo,
para que el prójimo me ame.
Bienaventurado eres, gran Santo,
reparador de uniones rotas,
sanador de heridas.
También pido por mi familia,
temo cada día por lo que puedan encontrar,
no quiero que nada les dañe,
pero no debo olvidar
que incluso lo dañino puede camuflarse
y entrar inesperadamente en mi hogar.

Deshaz cualquier sentimiento impuro,
remplaza odio por amor,
lo malo por lo bueno,
lo maligno por lo bendito.
Dame las herramientas necesarias
para predicar esperanza y consuelo,
en un mundo en el que parece ya no haber esto,
sin embargo yo aún observo
y Dios no nos abandonará,
sigue luchando por nuestra salvación.
Espero ansioso la segunda venida de Cristo,
para que seamos limpiados de todo pecado,
podamos llegar al cielo y nos congreguemos en paz.
Hazme portador de luz,
repartidor de amor,
para así iluminar vidas de los que se creen desahuciados,
que a través de mí sientan tu amor
y el de el Todopoderoso.
Concédeme el gran honor
de proclamar tu nombre,
como símbolo de esperanza y sanación.
Estoy abierto a tu sagrado poder,
intercede en mi corazón y purifícame,
quita todo lo negativo,
sólo necesito tranquilidad, bondad y simpatía.
Con eso estaré en inagotable gratitud.
Amén.

