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Oración para niños «Jesusito de mi vida»

19 septiembre 2020
Oración para niños "Jesusito de mi vida"

Ya que, la palabra de Dios nos enseña que al niño hay que instruirlo desde pequeño, para que no se pierda en sus caminos; los educaremos con paciencia y amor, en comprender lo importante que es seguir a Jesucristo y sus principios, agradeciendo en todo momento por lo que él nos da. En esta hermosa oración para niños «Jesusito de mi vida» se le mostrará a los más pequeños a agradecer por las bondades de Jesucristo.

Asimismo, a reconocer que sin Jesucristo no tenemos bendiciones, porque por medio de seguirlo a él, obtenemos tales favores. Por lo tanto, honrar a Dios por medio del agradecimiento y adoración, tiene que ser algo que a nuestros niños les apasione.

Oración para niños «Jesusito de mi vida»

Debido a que la palabra del Señor nos enseña a que el reino de Dios es de los niños, por su inocencia y humildad, le enseñaremos a honrar la presencia de nuestro Padre con esta hermosa oración para niños Jesusito de mi vida.

En primer lugar,

Jesusito de mi vida

te doy las gracias

por un día más de vida.

 

Igualmente, gracias por

mis padres que hoy comparten

lindos momentos

junto a mí.

 

Jesusito de mi vida,

te quiero pedir

que me ayudes y enseñes

a ser bueno.

 

Porque muchas veces

me porto mal,

y hago sentir triste

a los que me aman.

 

Por ello mi Jesús,

enséñame a caminar

conforme a tu voluntad

y amor.

 

Ya que, tú tienes

el control de todo,

te pido Jesusito de mi vida,

que cada día me guardes

del mal del mundo.

 

También Jesusito de mi vida,

te quiero dar toda la gloria

y honra a ti,

que siempre has sido fiel.

 

Además yo creo que

tu amor cubrirá las faltas

del mundo.

 

Jesusito de mi vida,

llena mi corazón

de tu presencia.

 

Porque deseo con todo

mi corazón,

seguir tus pasos

todos los días.

 

Ya que, no quiero fallarte más,

dame sabiduría e inteligencia

para hacer las cosas

que sean de tu agrado.

 

Porque tú, Jesusito de mi vida,

eres bueno y creaste

todo lo que existe

con infinito amor.

 

Por ello, quiero contemplar

con mis ojos,

cada vez que pueda,

las maravillas de tu amor.

 

Porque para ti Jesusito

de mi vida,

nada es imposible.

Además eres él

mejor amigo que puedo tener.

 

Ciertamente, tu presencia

es un regalo para mi vida;

por eso, quiero seguir

creciendo en tu inteligencia

y sabiduría.

 

Jesusito de mi vida,

creo que todos tus planes

son bellos y excelentes

para mi vida y mi familia.

Porque cuando miro las estrellas,

me sorprendo de las

cosas tan hermosas

que has creado para mí.

 

Es más, me da mucha alegría

saber que tienes cuidado

de toda tu creación.

 

Como resultado de tu cuidado,

los animalitos tienen alimento

y bienestar todos los días.

Porque tú también

te preocupas por ellos.

 

También te quiero dar gracias,

Jesusito de mi vida, por mis amigos,

porque tú los acercaste a mí,

y por hoy disfruto

de su cariño y amistad.

 

Es más, gracias por darme

tranquilidad todas las noches,

y darme un dulce

descanso al dormir,

cuidando mis sueños.

 

Jesusito de mi vida,

confío en ti

para que bendigas

a mi familia.

 

Porque en tu cuidado

encontramos protección

y bendición.

 

Igualmente, tú nos das

todo lo que necesitamos,

trayendo prosperidad siempre.

 

Gracias Jesusito de mi vida,

por tu dulce compañía.

porque tus ángeles nos cuidan

gracias a tu mandato.

 

Te brindare todo mi amor

y atención, Jesusito de mi vida,

por siempre y para siempre.

 

Amén.

De los niños es el reino de Dios

Como resultado de los malos pensamientos del hombre, Dios nos declara en su palabra, que seamos como niños, pues ellos son inocentes, humildes y piadosos. Ya que, ellos no guardan rencor y buscan con sinceridad agradar al Padre; por ello, es importante que a los más pequeños le enseñemos a tener comunión con Dios. Y por medio de esta sencilla oración para niños «Jesusito de mi vida», ellos se sentirán confiados y aprenderán a declarar las bondades del Señor en sus vidas; y reconocerán que todas las bendiciones provienen de la mano del Padre Celestial.