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Oración poderosa de protección a los discípulos

24 febrero 2020

En cuántas ocasiones no te has sentido que estás desprotegido y que necesitas una ayuda divina para poder resguardarse en ese cobijo tan delicado y cálido, que te dice de forma subliminal que todo estará bien y que no debes tener miedo a nada ni nadie,  todos hemos pasado por esa situación en donde, no encontramos salida y con urgencia necesitamos Amparo. Y esto también le ocurre a nuestros discípulos y aprendices, por eso te presentamos la oración de protección a los discípulos.

Para que encuentre ese camino que tanto deseas inculcarle. Y que evite las amargas circunstancias de la vida, te recomendamos esta oración de protección para tus discípulos, que lo blindará en todo momento y todo lugar, cuando sienta miedo, desesperanza, pánico o temor. Esta oración será el aliento del mismo Padre Celestial, qué le brindará cobijo en sus alas una vez dicha.

Oración de protección para mis discípulos

Los momentos difíciles y las malas decisiones son inevitables en la vida de un individuo, sé presentan sin dar aviso alguno. Además, representan uno de los grandes obstáculos contra la fe, y nosotros queremos que nuestros discípulos tengan la misma fe que gozamos. Una fuerza interminable que lo puede todo, pero debe ser pasada por pruebas antes de ser totalmente purificada. 

Esta oración es ideal para enseñársela o transmitirla a tus discípulos, ya que les prestará una fuerza divina que no se suele encontrar en el ser humano, sin el ingrediente secreto que es la divinidad del Señor. De esta manera, estarás aportando la vida de tus discípulos unas palabras de aliento tan poderosas, que cualquier momento difícil que puedan pasar, lo superarán fácilmente.

Oh Señor,

tú que guardas de mí como tu fiel creyente y seguidor.

Pido al Padre al Hijo y al Espíritu Santo,

que acompañen a mis discípulos en cada momento de su vida.

 

Donde el temor se apodere de sus almas,

y no los deje encontrar paz.

 Solo tú, Todopoderoso Señor,

podrás sacarlos de los caminos del mal.

 

En ti confío,

para ser su Salvador y Protector,

en todo tiempo y todo lugar.

 

  Pido a tus pies, Padre,

que los cubras con tu cálido y amoroso corazón,

impidiendo que nada malo les pase.

 

Báñalos con tu bondad y misericordia, 

y que estén blindados ante cualquier cosa mala,

porque así dice tu palabra, y así está escrito:

«Caminaré por el valle más incógnito oscuro

y no temeré porque tú eres mi luz y nada me pasará.»

 

Haz que eso se cumpla en ellos,

mis amados discípulos.

 

Amén.

Ten discípulos y aprende de ellos

Para poder tener ese respaldo del Espíritu Santo quien acompaña a tu alma y corazón, y te protege de las malas energías o personas que no viven conforme a la voluntad de Dios, es bueno tener discípulos. Ellos te enseñarán muchas cosas nuevas sobre la fe, pues a partir de tu sabiduría, forjarán la suya.

Si no escuchas a tus discípulos caminarás a la deriva y sin rumbo alguno. Muchos obstáculos en la vida, son cargas muy pesadas para enfrentar solo. Terminarás enfadado con la vida, sin entender el propósito de lo que te está sucediendo.

Por esta razón el Señor nos habla a través de nuestros discípulos, nos hace saber de una u otra forma, que él siempre está presente con nosotros y nuestros seres queridos. Él nos socorrerá, en caso de que nosotros lo necesitemos. Por eso nunca está demás orar por la protección de los discípulos.

Creando un escudo protector de fe, que proteja a tus discípulos de cualquier mal o tentación que se presente ante ellos. Lo mejor es hacer esta oración en su presencia,  para asegurar así, que el Señor esté con ellos.