Virgen María

Poderosa oración por la salud a la Virgen María ¡Virgencita, que esté sano!

La salud es un preciado tesoro que debemos cuidar, es nuestra responsabilidad cuidar del cuerpo que Dios nos ha otorgado . Mantenernos alejados de los vicios, consumir alimentos adecuados y sanos. Realizar actividades deportivas, alejarnos de los peligros y sobre todo mantener una amigable relación con Dios y la Virgen

poderosa oracion por la salud
Antes de comenzar

Busca un lugar tranquilo, respira con calma y presenta tu petición con confianza.

La salud es un preciado tesoro que debemos cuidar, es nuestra responsabilidad cuidar del cuerpo que Dios nos ha otorgado. Mantenernos alejados de los vicios, consumir alimentos adecuados y sanos. Realizar actividades deportivas, alejarnos de los peligros y sobre todo mantener una amigable relación con Dios y la Virgen María. Recita la Poderosa oración por la salud a la Virgen María. https://www.youtube.com/watch?v=9Eeo-QL2-XM Aún cumpliendo estas normas, seguimos propensos a enfermarnos por alguna u otra razón. Encomendemos a la Virgen María la misión de mantenernos sanos y libres de enfermedades.

Oración de sanidad a la Virgen María

Para pedir protección a la Virgen María, podemos dedicar diariamente esta oración, Poderosa oración por la salud a la Virgen María. Específicamente para que nos mantenga libre de enfermedades y que nos permita gozar de salud.

Santa Madre de Dios. Oh mi Adorada Madre,

Virgen María Madre de Dios, que maravilloso 

poder te ha concedido Dios al darte el honor 

de hacerte la madre de Jesús, su único hijo.

 

Pura y siempre Virgen, diste a luz al mesías, 

al Dios encarnado en hombre en la tierra.

 

Eres la imagen perfecta del corazón de Dios,

bondad, ternura, entrega, dedicación, piedad, 

consuelo, apoyo, ayuda y sobre todo amor 

hacia todos nosotros que somos tus hijos.

 

Perdona mis faltas y absuelve mis pecados,

no he sido el mejor de todos, pero 

diariamente intento serlo.

 

No te digo que en oportunidades he cometido 

errores a causa de la tentación, pero 

reflexiono ante ellos y me arrodillo ante Dios 

para pedir perdón.

 

Pido piedad, socorro y compasión, porque,

aunque no obedecer fielmente los 

mandamientos de nuestro Padre Celestial,

intento mantenerme a su lado y al lado de tu 

esencia espiritual mi Santa Madre.

 

Te agradezco desde mis entrañas,

cada una de las bondades que me das,

eres tan noble conmigo que cuando recibo tus 

bendiciones miro al cielo para agradecer con 

mi mirada lo que me regalas.

 

Bendita eres mi Virgen Adorada, te amo con 

todo mi corazón porque jamás me has 

abandonado.

 

Siempre me escuchas, siempre me atiendes, 

siempre me cumples, siempre leal al 

compromiso de amarme y protegerme como 

Dios ha ordenado.

Gracias nuevamente, gracias infinitas por 

tanto que me das.

ya se acerca el fin

Virgencita Poderosa, entre tantas bendiciones 

recibidas, hoy quiero agradecerte 

especialmente por la salud, por mantener mi 

cuerpo libre de enfermedades y pestes que 

invaden el mundo.

 

Por hacer de mi cuerpo un lugar fuerte y 

vigoroso donde reposan las enseñanzas de 

Jesús.

 

Por favor permite siempre que mi humanidad está llena 

de energía y vigor para enfrentar las 

vicisitudes de la vida, para luchar las batallas 

terrenales y espirituales que me toquen 

enfrentar, y también para defender la voluntad de Dios y 

los sabios ejemplos que Jesús nos dejó.

 

Protege mi vida Adorada Madre, protégela 

con tu santo manto y cubre de sanidad cada 

parte de mi cuerpo, igualmente aleja las enfermedades, 

los virus, las pestes, las dolencias y los males 

que puedan impedir mi sano andar.

 

Baña de sanidad también a mi familia, a mis 

amigos y a mis seres queridos, porque ellos 

también necesitan estar libre de enfermedades.

 

Por ello, no permitas que el mundo

se contagie de  pandemias

y epidemias que puedan

propagarse fácilmente.

 

Por favor otorga sanidad al mundo, borra toda 

enfermedad en cadena que pueda acabar con 

la vida de mucha gente.

 

Protege al mundo, a los ancianos, a los niños, 

a los médicos, a las enfermeras,

igualmente a todos quienes

sean benéficos y trabajen en 

ayuda de los demás.

 

Finalmente gracias Divina Santa,

en ti confío y en tus 

manos pongo las riendas de mi vida

y de mi  salud.

 

Virgencita mía, que esté sano

y salvo ante todo peligro.

 

Amén.

Sanidad para ti y para el mundo en manos de la Virgen María

Que la Santísima Virgen María nos mantenga bajo su manto protector, que no permita que en estos momentos de pandemias y epidemias que marcan la historia del mundo. Ninguna enfermedad pueda tocar nuestras vidas. Ora con mucha fe y devoción para que la Virgen atienda a las plegarias de tu corazón. Y sane, cure, elimine, proteja, disuelva toda enfermedad que pueda dañarte a ti y a los tuyos. El mundo también necesita de tu oración, pide también por él y sus habitantes.

Cómo rezar esta oración

  1. 1
    Busca un momento de calma

    Elige un lugar tranquilo donde puedas respirar y concentrarte en tu intención.

  2. 2
    Lee despacio y haz pausas

    Permite que cada frase te conecte con Dios y con lo que estás viviendo.

  3. 3
    Repite la oración cuando lo necesites

    Hazla parte de tu día, en la mañana, en la noche o cuando más lo requieras.

Sobre este contenido

Transparencia editorial

01Origen

Contenido histórico de Fieles a Dios, conservado durante la migración.

02Actualización

La ficha mantiene su fecha original y admite revisiones desde el panel editorial.

03Correcciones

Puedes avisarnos si detectas un error o una mejora necesaria.

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