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Oración a San Pancracio para la salud y sanidad de las personas

16 marzo 2020
Oración a San Pancracio para la salud y sanidad de las personas

Nos desconsuela muchísimo cuando sabemos que un ser querido esta quebrantado, por eso es oportuno que hagas esta oración a San Pancracio para la salud y la sanidad de las personas. Con ella pediremos que la fortaleza le sea restituida por oración sanando tanto su cuerpo como su alma, si es preciso.

Muchas personas tienen la convicción de que enfermarse es cosa de aflicciones físicas, lo que no es así, es algo que va mas allá. Porque eso corporal, puede ser la manifestación de preocupaciones y tristezas. Si se trata de tus seres queridos, tienes esta interesante oracion poderosa.

De allí que seguramente, habrás leído sobre curar el cuerpo y el alma de la desolación. Cualquiera que sea el caso, esta rogatoria es importante para curar a un individuo en su parte corporal o para sanar el alma de cualquier sentimiento que perturbe su paz espiritual.

Oración sanadora para el cuerpo y el espíritu a San Pancracio

Podemos tener en sintonía las dos cosas, lo lograremos por intermedio de orar. Por eso esta oración a San Pancracio para la salud y la sanidad de las personas, es la recomendada para los tiempos difíciles, porque vaya que agradecemos a Dios Padre cuando gozamos de salud; tanto así, que siempre afirmamos que lo demás viene por añadidura. La suplica está contenida en estos versos:

San Pancracio,

te pido por la salud y la sanidad,

de todas las personas del mundo que,

 en este preciso momento

precisan de tu socorro,

para que la serenidad les cobije.

 

Deja a un lado el desasosiego o la

desesperanza de su aflicción,

que cada dolencia se haga

tenue hasta desaparecer,

ayuda a cada uno para alejar

el sufrimiento que les oprime.

 

Sé que me escuchas,

por eso vengo de rodillas a implorarte,

porque el diagnóstico del hombre sea

eliminado por la grandeza de Dios,

ayúdame a ser digno de

este milagro que te demando,

en nombre propio o de quien

sufre en cuerpo y en espíritu.

 

Acompáñame hoy,

mañana y siempre,

no me abandones ni sueltes mi mano.

 

Que las lágrimas que por

desconsuelo corren en las mejillas,

se conviertan en sollozos de felicidad,

de festividad, por la manifestación

del milagro de Dios Padre,

de su amor infinito para sus hijos.

Declaro que por tu intercesión

no abra enfermedad incurable,

ni males que incomoden el alma.

 

Gracias Oh Padre Celestial,

que no permites que ningún

hijo quede en desaliento,

pues aun en momento de desgracia

concedes a tus hijos salud y sanidad.

 

Porque en medio de la prueba

colocas a tus Ángeles en el camino,

 para aligerar lo necesario

y obrar en favor nuestro.

 

Santo Patrono que desde muy niño

llegaste al lado de Dios,

háblale de lo que ves en mi corazón,

ya que más que nunca

me arrepiento de mis pecados,

por lo que clamo el perdón de ellos,

para ser digno de la sanidad que imploro.

 

Finalmente te pido,no me dejes solo,

acompáñame como tú fuiste acompañado

por nuestro Padre Dios,

toma la mano del afligido para que

desaparezcan sus malestares,

no desatiendas a aquellos que

quieren tener paz en su corazón,

o en el de las personas que aman.

 

Amén.

 

La salud y sanidad depende de la manera en que te trates.

Es así, en oportunidades, nuestros deseos son contradictorios a lo que con nuestros actos hacemos. Clamamos a Dios por sanidad, pero descuidamos nuestra alimentación o incluso creamos hábitos que destruyen nuestros órganos. Si lo profundizas, tu puedes cambiar tu futuro si te preocupas por tu presente.

Por ejemplo, puedes mejorar tu sistema inmunológico con una alimentación balanceada correcta, ejercitándote; y, practicando la oración como forma de meditación. Comienza esto último elevando, la oración a San Pancracio para la salud y la sanidad de las personas.

Si bien, Dios te sostiene en tiempos de adversidad, debemos ser responsables de nosotros mismos frente a él.  Y hacerlo por nuestros seres queridos… Y sí, a veces no nos resulta esto nada fácil, pero una buena manera de hacerlo es “comenzando” y te animo en estas líneas a que tú lo hagas.