Milagrosa oración de la Sangre de Cristo para mi esposo
Dios bendice a quienes le bendicen. En primer lugar, debemos adorar a Dios, servirle y tener un corazón dispuesto a escuchar su voz. De esta forma Dios podrá oír nuestros ruegos y suplicas y bendecirá a nuestro esposo con agrado:Amado Dios,
tu que tienes el amor más puro
y sincero por todos nosotros, vengo ante ti,
como una sierva que desea
que escuches su clamor.
Señor, vengo a pedirte por mi esposo,
ese que prometió amarme delante de ti y
respetarme hasta que la muerte nos separe,
quiero que lo bendigas en todo.
Declaro la sangre preciosa
de Jesús sobre mi esposo,
que lo cubra de la cabeza a los pies.
Que todo lo que haga o emprenda
sea cubierto por ti Dios,
desde que se levanta hasta que se acuesta
tú lo dirijas en su caminar.
Permite que vuelvas a ser su primer amor,
porque sé que, si te ama a ti,
también me amará a mí que soy su esposa.
Dios mío, te pido que mi esposo
sea el mejor hombre,
padre, trabajador, hijo, marido.
Que cada cosa que haga
sea de bendición, que sea feliz,
un hombre sano, que por la sangre de Cristo
la enfermedad no toque su vida.
Clamo tu protección Dios, que
mi esposo sea fiel a tu palabra.
Sea lumbrera a sus pies
durante el camino de la vida,
que se deje guiar por tus enseñanzas,
lea la Biblia y atesore en su
corazón todo lo que has dicho para él.
Que sea cabeza de hogar y
proteja a nuestra familia
con la sangre de Cristo.
Señor, conoces mi corazón y
como esposa deseo lo mejor para mi esposo.
Te pido que lo acompañes
en cada paso que dé,
que todo le salga bien, que seas su pastor,
su ayudador, su fortaleza en el día de malo.
Asimismo, que pueda experimentar
el amor ágape que eres tú, Dios,
y que ese amor eros entre
nosotros dos nunca se acabe.
Todo esto te lo pido en el nombre de Jesús,
creyendo que tu sangre preciosa
hace estas cosas posibles.
Creo fielmente que tú, Dios,
cuidas de los que te aman,
y que vas a cuidar de mi esposo,
porque él y yo somos tu iglesia amada.
Que tu sangre lo cubra y cumpla
su propósito acá en la tierra,
que siempre sea un instrumento de
bendición donde quiera que se encuentre y
sea cada vez más como tú, Jesús.
Sé que mi esposo ha cometido errores
como todo humano,
pero tú Dios eres fiel y justo para
perdonarlo, redimirlo y limpiarlo.
Gracias a que fue comprado a precio de sangre y
mi esposo te pertenece.
Espero sea de bendición siempre
en tu nombre Jesucristo.
Amén.

