La milagrosa Sangre de Cristo con Poder de Salvación y Protección
La Sangre de Cristo representa para el cristianismo la muerte expiatoria de Jesús y bendito es el mundo por su causa. Con su derrame de sangre se pudo realizar la salvación, que es el poder de limpiar, purificar, sanar y restaurar. Más aún, salvarnos de los riesgos o problemas por medio de la protección Divina.Sagrada, Poderosa y Milagrosa Sangre de Cristo,
derramada para expiar sin mancha alguna
al Mundo entero para nuestra Salvación.
Por favor cúbreme, báñame
hasta con tu última gota de Sangre que broto de tu corazón.
Yo te reconozco como nuestro Señor, tú me fortaleces.
Tienes el poder de cortar todo tormento angustioso.
Oh Señor Jesús,
que por tu Pasión y Muerte
distes el Milagro de la vida al Mundo Entero
y llevaste el más Grandioso Mensaje
de Amor a los Hombres.
Concédeme la protección
que tu sangre me cubra y yo iré por la vida confiado,
viviré con seguridad en ti, sin temor, sin angustia,
porque tú eres mi refugio
y me guardas de todos los peligros,
también de los riesgos y del mal.
Por ello, Cristo Amado y Bendito,
protégeme en cada momento de mi vida,
que nada me robe la felicidad.
Yo me cobijaré en ti y a tu lado viviré
victorioso y en paz.
Por medio de tu Sangre Milagrosa
Corta toda presencia maligna,
desde mis antepasados hasta hoy.
Yo pido la limpieza y purificación de mi alma.
Sangre de Cristo que eliminas nuestras culpas,
borra de mi vida toda influencia destructora y satánica.
Cualquier acto de hechicería, brujería, conjuro y maldición.
Aparta a toda persona, hecho o acontecimiento
en donde este el enemigo.
Con mi corazón abierto vengo con humildad
a pedirte me ayudes a moderar mis deseos,
a frenar mi soberbia.
Yo renuncio a todo aquello que me produce dolor,
a los pensamientos y sentimientos de tristeza
y a toda idea que me lastime.
Porque quiero elevar mi espíritu
a lo divino y sagrado, a la felicidad y paz
que nos has prometido.
Que tu Sangre derramada por nuestra Salvación
me transforme en un digno hijo de Dios.
Sangre de Cristo cúbreme
y concédeme vivir con gozo.
Finalmente reconozco tu grandeza,
oh majestuoso Cristo,
por favor dame la respuesta a todas mis inquietudes.
Sé bien, que tu santo bendito me escuchas,
y que por tu milagrosa sangre
estaré protegido ante cualquier adversidad.
Por ello amadísimo y bondadoso Señor Jesucristo
por tu dolorosa pasión ten misericordia,
que yo caminaré viendo tus milagros,
bendecido por ti y tu palabra.
Amén.

