Oración para la protección y el consuelo
Dedicar nuestras oraciones a la Virgen María y entregar toda nuestra devoción a ella es la mejor forma de hacerle saber que creemos en ella. Que adoramos su existir y que su presencia en nuestras vidas es una luz latente que nos ilumina el camino. La Virgen María siempre atiende al llamado de los cristianos. Su corazón se conmueve ante nuestras penas y nos muestra lo noble y misericordioso que es su poder. Si tu deseo es invocar a su autoridad divina puedes dedicarle la siguiente Oración a la Virgen María para protección y consuelo.Honorable Virgen María.
Oh Madre Santa, pura y casta,
tu que trajiste al mundo al hijo de Dios, a
Jesús de Nazaret, el Rey de Reyes y Señor
nuestro.
Bendita tu gracia divina que
por obra y gracia del Espíritu Santo
te hiciste madre de Jesús.
Tu misericordia ante el mundo no tiene
límites, por ello hoy recurro ante tu poder
celestial para que intercedas ante Dios y
concedas protección y consuelo a mi cuerpo y
a mi alma.
Tú que reinas en los cielos,
trae a la tierra la magia de tu adoración,
porque eres la virgen del mundo y por ello tu
bondad alcanza para calmar las penas de
todos los corazones.
Por favor hoy clamo a tu misericordia
para que cubras mi vida con tu manto
sagrado.
Además protege mi existir de todo aquello
que quiera hacerme mal, de todo peligro
terrenal, de los ataques del enemigo y de la
perversión maligna que está consumiendo al
mundo.
También protege las almas de aquellos que
están vulnerables a alejarse de la voluntad de
Dios.
Igualmente consuela mis penas, mis pesares,
mis dolencias, mis malestares, arrópame con
tus brazos y abriga mi corazón para que
ningún frío endurezca mis sentimientos
porque persiguen ser parecidos a los que tu
profesas para mí.
Soy humano e imperfecto, a veces caigo en
las tentaciones y me convierto en pecador,
por eso intento constantemente mantenerme
en oración apegada a tu misericordia.
Para que fortalezcas las enseñanzas
que has sembrado en mí y me conviertan en
un ser duro ante los ataques de Satanás.
Porque te amo tanto mi santa madre,
clamo a ti siempre, para demostrarte mi
amor, mi lealtad y mi fidelidad, quiero ser
obediente a los mandatos de Dios y
demostrar ante el mundo que la grandeza de
Dios es infinita y su poder milagroso.
Por favor Santa Madre de Dios, que tu
divinidad arrope a todos los seres que
habitamos el mundo.
Finalmente que tus bondades toquen todos los
corazones del mundo, y que tu Santo Manto
proteja las mentes del mundo, para que tu
poder milagroso bañe a todos los hombres y
las mujeres del mundo.
Amén.

