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Las mejores oraciones cortas a Jesús Sacramentado – Muy efectivas

21 mayo 2020
Las mejores oraciones cortas a Jesús Sacramentado – Muy efectivas

El hijo de Dios tiene el poder para cambiar todo; por eso las mejores oraciones cortas a Jesús Sacramentado muy efectivas, te darán las respuestas que buscas en momentos de aflicción o de extrema urgencia. Se dice que, el hijo de Dios vive, por su promesa de estar siempre a nuestro lado acompañándonos y sosteniéndonos durante la prueba.

¡No temas! Confía plenamente en Él  porque la Santa Cruz de Jesucristo te protegerá de todo mal.  Alábalo en tu hogar, en tu trabajo, en donde te encuentres, reconócelo en cada maravilla de la Creación Divina. Pero sobre cualquier cosa, guarda amor en tu corazón porque la efectividad viene acompañada estrechamente de la fortaleza de tu fe y de reconocer sus milagros.

Poderosas oraciones a Jesús Sacramentado.

Consecuentemente a tus oraciones cortas a Jesús Sacramentado muy efectivas, tus ruegos serán atendidos, todos somos hijos de Dios y quienes le busquemos seremos salvos en su misericordia. La rogatoria dice así:

“Oh Jesús del Santo Sacramento,

hoy vengo de rodillas a suplicarte

perdón por mis pecados.

 

Te exhorto que me escuches porque te necesito

en mi vida siempre, lo reconozco,

nada soy sin ti y sin tu misericordia.

 

Ayúdame a levantarme nuevamente,

estoy desesperado, lleno de angustia,

desesperanzado, sin ánimos,

escucha por favor mis sollozos.

 

Me encuentro realmente consternado,

todo lo que está pasando

me tiene paralizado,

oh Jesús del Santo Sacramento, auxíliame,

 

Te imploro humildemente,

en este minuto necesito de tu intercesión,

ante Dios Padre nuestro Señor,

porque sé que aunque he sido un mal hijo

me perdonará todas las faltas.

 

Prometo firmemente mantenerme,

en tu camino, en el de la verdad, la justicia,

el amor y la igualdad ante Dios.

 

Confío plenamente en su bondad,

gracias por sustentarme

en mis momentos de oscuridad,

porque cuando más temor he tenido, tu amparo,

más fuerte se ha revelado.

 

Te pido que los Ángeles guarden mi camino,

que se dispongan a mi alrededor,

protegiéndome de todo mal.

 

Padre Santo, elimina de mi

mente malos pensamientos,

esos que a veces en la negatividad,

me abruman, alejándome de la valentía,

anulando mi criterio y hasta la esperanza.

 

Jesús sé que me escuchas,

obra en mi él milagro.

Lléname de sabiduría.

Esta es una rogatoria

de arrepentimiento sobre

cualquier otra cosa de amor,

porque doy testimonio de que te recibo,

en mi vida con esta hermosa oración.

 

Gracias Padre amado,

por darnos a tu hijo,

porque en sus palabras hay salvación.

 

En este minuto de mi vida,

reconozco las veces que he fallado,

pero también los períodos en los que,

obraste a mi favor protegiéndome del mal.

 

Alejándome de quienes,

quisieron hacerme daño,

resguardándome contra la maldad.

 

El tiempo de Dios es perfecto,

ya llegará la alegría a mi nuevamente,

no olvidare dar gracias por las bendiciones,

cuando para mi salga el sol de nuevo.

 

Es en ese instante donde más fuerte

será mi Fe, porque allí me llevarás,

no lo olvide jamás.

 

Jesús nos enseñó tus palabras,

así yo las llevare a mis hijos,

las inculcaré a ellos,

seré el ejemplo de mi familia.

 

Esa persona que honra tus mandamientos,

esparciré estas oraciones al afligido,

para que su alma sea

restaurada como la mía,

porque entre has estado conmigo.

 

Gracias Padre Santo, a ti Jesús Misericordioso,

que en el sacramento

sellas todas estas promesas,

porque en tu nombre comemos

el pan y tomamos el vino

en conmemoración tuya.

 

Es así como celebrare tu presencia.

 

Al tomar la eucaristía dominicalmente,

tal como Jesús nos dijo.

 

Amén. 

¿Jesús nos escucha solo cuando estamos en problemas?

El hijo de Dios en todo momento nos atiende. Sea que estemos en aflicción o no. Pero algo importante debes de tener presente y es que, estas oraciones cortas a Jesús Sacramentado, también nos sirven para celebrar la buenaventura de las bendiciones recibidas. Somos nosotros tan inconformes que, en muchas oportunidades no nos detenemos.

¿A qué? A admirar la creación de Dios, a lo que hizo Jesús por nosotros (dio su vida para salvar la nuestra), a dar gracias por cada milagro recibido, el tener pan para comer, el tener un techo para cobijarnos o una familia a la que cuidar. Ser agradecidos es una manera de agradar a Dios y de vivir en paz.

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