Poderosas oraciones a Jesús Sacramentado.
Consecuentemente a tus oraciones cortas a Jesús Sacramentado muy efectivas, tus ruegos serán atendidos, todos somos hijos de Dios y quienes le busquemos seremos salvos en su misericordia. La rogatoria dice así:“Oh Jesús del Santo Sacramento,
hoy vengo de rodillas a suplicarte
perdón por mis pecados.
Te exhorto que me escuches porque te necesito
en mi vida siempre, lo reconozco,
nada soy sin ti y sin tu misericordia.
Ayúdame a levantarme nuevamente,
estoy desesperado, lleno de angustia,
desesperanzado, sin ánimos,
escucha por favor mis sollozos.
Me encuentro realmente consternado,
todo lo que está pasando
me tiene paralizado,
oh Jesús del Santo Sacramento, auxíliame,
Te imploro humildemente,
en este minuto necesito de tu intercesión,
ante Dios Padre nuestro Señor,
porque sé que aunque he sido un mal hijo
me perdonará todas las faltas.
Prometo firmemente mantenerme,
en tu camino, en el de la verdad, la justicia,
el amor y la igualdad ante Dios.
Confío plenamente en su bondad,
gracias por sustentarme
en mis momentos de oscuridad,
porque cuando más temor he tenido, tu amparo,
más fuerte se ha revelado.
Te pido que los Ángeles guarden mi camino,
que se dispongan a mi alrededor,
protegiéndome de todo mal.
Padre Santo, elimina de mi
mente malos pensamientos,
esos que a veces en la negatividad,
me abruman, alejándome de la valentía,
anulando mi criterio y hasta la esperanza.
Jesús sé que me escuchas,
obra en mi él milagro.
Lléname de sabiduría.

Esta es una rogatoria
de arrepentimiento sobre
cualquier otra cosa de amor,
porque doy testimonio de que te recibo,
en mi vida con esta hermosa oración.
Gracias Padre amado,
por darnos a tu hijo,
porque en sus palabras hay salvación.
En este minuto de mi vida,
reconozco las veces que he fallado,
pero también los períodos en los que,
obraste a mi favor protegiéndome del mal.
Alejándome de quienes,
quisieron hacerme daño,
resguardándome contra la maldad.
El tiempo de Dios es perfecto,
ya llegará la alegría a mi nuevamente,
no olvidare dar gracias por las bendiciones,
cuando para mi salga el sol de nuevo.
Es en ese instante donde más fuerte
será mi Fe, porque allí me llevarás,
no lo olvide jamás.
Jesús nos enseñó tus palabras,
así yo las llevare a mis hijos,
las inculcaré a ellos,
seré el ejemplo de mi familia.
Esa persona que honra tus mandamientos,
esparciré estas oraciones al afligido,
para que su alma sea
restaurada como la mía,
porque entre has estado conmigo.
Gracias Padre Santo, a ti Jesús Misericordioso,
que en el sacramento
sellas todas estas promesas,
porque en tu nombre comemos
el pan y tomamos el vino
en conmemoración tuya.
Es así como celebrare tu presencia.
Al tomar la eucaristía dominicalmente,
tal como Jesús nos dijo.
Amén.

