Divina oración final de adoración al Santísimo Sacramento

Divina oracion final de adoracion al Santisimo Sacramento

Las oraciones finales tratan de cerrar la comunicación y agradecer la visita de Jesús a nuestro espíritu. Pidiéndole virtudes como la sabiduría y el amor que vive en la fuerza o unión celestial. Con el poder celestial podemos recibir los dones para enfrentar la vida de manera más fácil.

Índice()
  1. Adoración en plegarias al final al Santísimo Sacramento del Altar
  2. ¿Cómo dar gracias al Santísimo?

Adoración en plegarias al final al Santísimo Sacramento del Altar

Por ello, haremos un culto en una oración al Espíritu Santo frente al santísimo Sacramento, que nos llenará el alma del amor puro y bendito. Se puede sentir un antes y un después de la plegaria y la comunión sacramental.

Buen Jesús, esta oración es en el final

de la eucaristía, pero quiero que sea

para reafirmar la fe y el comienzo de

una relación más fuerte que nunca.

 

A ti te ruego, el día de hoy

y porque estés en mí,

permaneciendo siempre presente

en cualquier momento.

 

Necesito pedirte por

aquellas personas que están conmigo,

como mis familiares y amigos.

 

Pero antes que nada te doy gracias

por lo que me has enviado,

porque tu santo nombre es bendito.

 

Siempre viene en el auxilio

de lo que necesito,

otorgándome virtudes.

 

Imploro a ti, entre mis angustias,

porque sé que Tú lo puedes todo

y no existe ningún mal en él

que no restaurares.

 

Tú eres Jesús, misericordioso.

Hijo del Creador Todopoderoso,

alguna vez moriste por nosotros

pagando nuestros pecados

para limpiar este mundo de la maldad.

 

Te pido perdón por mí y por

mis hermanos que a diario cometemos

errores y caemos en el pecado.

 

La verdad, Tú te mereces más que eso,

porque debemos ser seres íntegros

para vivir bajo tu honra y gracia.

 

Bendito Padre,

que nos da la oportunidad,

de resarcir los pecados.

 

Porque tenemos la misericordia

y la bondad de su corazón,

perdonándonos una y otra vez.

Te adoro y te amo y te agradezco, mostrandote mi solidaridad para con los demas

Te suplico que si tengo fallas en mi vida

y en mi actitud, por favor, las cambies,

por cosas buenas y por humildad,

de saber reconocer tu capacidad e implorarte.

 

Por eso en este día vengo buscando

que tu cuerpo y espíritu entre en mi ser,

que me bendigas

y así poder actuar de una buena forma.

 

Desde ahora me encuentro feliz, porque

sé que has llegado a mi vida a transformarla,

en algo mucho mejor de lo que era.

 

Así mismo, ayudas en mis necesidades,

lo que te suplico se me entrega.

Cada vez que pido un milagro, doy por hecho

que lo recibo. Ya que tengo la fe de un

grano de mostaza.

 

Además, estoy en un estado de gratitud

para contigo, porque he recibido tu clemencia

y me has enseñado a ayudar, servir y hasta amar.

 

Tengo en claro que me falta

la serenidad de saber esperar que

se cumpla tu santa voluntad y la sabiduría,

para así lograr entender lo que estás haciendo.

 

Porque a veces llega la angustia en mi

corazón a presionarme y tomar

malas decisiones.

 

Hoy no siento rencor para con nadie,

he perdonado a los que a mí me hicieron daño.

Porque coloco la otra mejilla,

tal cual como no los demostraste.

 

Mi espíritu se siente lleno de virtudes,

pero sobre todo con serenidad,

además, que tu palabra siempre

ha estado allí, para decirme que es correcto

y lo que debo sentir.

 

Guardándome en tu santa mano,

donde mis cargas las llevas Tú y también

iluminas mi camino.

 

No tengo idea que haría si no te tuviera

en mi vida, y tampoco si no pudiera venir a tu casa

a beber el vino y el pan logrando que

tu cuerpo llenará mi espíritu.

 

Afortunado soy porque tengo tu auxilio,

sobre todo en los momentos donde me

encuentro presionado por cualquier situación.

 

Por eso utilizo esta oportunidad

en una oración final con el fin de darte

la gratitud por todo lo recibido.

 

Te adoro y te amo y te agradezco,

mostrándote mi solidaridad

para con los demás.

 

Amén.

¿Cómo dar gracias al Santísimo?

Un espíritu lleno de alegría es capaz de reconocer todos los favores y bendiciones que tenemos en la vida a pesar de que existan situaciones malas. Además, dedicarle una hermosa oración católica en adoración a Dios, quien se ha comportado como nuestro Señor indispensable para el ser, alma y espíritu.

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