Oración final y letanías del Rosario de la Divina Misericordia

Oracion final y letanias del Rosario de la Divina Misericordia

Es importante suplicar al Señor por la gracia a nuestras almas, de esa manera conseguir su perdón y compasión. Lo que nos sirve, con el fin de comenzar a realizar unas letanías pidiendo la intercesión de la divina piedad. Utilizaremos este ruego para que nuestros pecados sean perdonados y nos motive a seguir teniendo la fe.

Índice()
  1. Poderosa oración por confesión a Rosario de la Divina Misericordia
  2. ¿Cómo empezar y dar el fin a un Santo Rosario?

Poderosa oración por confesión a Rosario de la Divina Misericordia

A la Virgen María se le dedican letanías en todas sus devociones. Solo que cuando oramos a la caridad de la Madre piadosa, es para pedir un milagro de emergencia o confesar nuestros pecados.

Divina Misericordia, hoy me acerco

a ti con mi corazón lleno

de plegarias y oraciones.

 

Para con humildad pedir tu ayuda,

y si Tú lo quieres, me concedas

este milagro.

 

Con mi fe puesta en ti,

que solo Tú puedes lograrlo

por tu intercesión.

 

Eres grande y poderosa,

por eso confío con toda mi alma,

porque te describes como la Madre bendita,

donde coloco mis preocupaciones.

 

Una grandeza celestial y maravillosa,

llena de devoción quien nos

socorre a conseguir las victorias.

 

De tal forma, me arrodillo ante ti

y el Padre Misericordioso,

el que me otorga este triunfo.

 

Debido a que mi Dios Glorioso

me acompaña, porque solo no puedo.

Eres un gran amigo, fiel

y Padre, que en ningún

momento me falla.

 

Donde nunca en la existencia

dejas solos a tus hijos y menos

en los tiempos que necesitan de ti.

aqui estoy, lleno de amor, presentandote estas humildes plegarias

Dándonos siempre el bienestar

absoluto, porque te encargas de ir

cubriendo nuestras necesidades,

como solo un guía puede hacerlo.

 

Progenitor que se encuentra

lleno de amor, bondad y

hasta compresión.

 

Que ha olvidado de tal manera

las fallas de su hijo. Por eso hoy deposito

mi confianza en ti.

 

Con los ojos que están

abiertos, teniendo la certeza

que has escuchado mis oraciones.

 

Conociendo las necesidades

que puedes encontrar

en el fondo de mi corazón.

 

Porque Tú lo entiendes como nadie,

y por esa razón te encuentras

atendiendo mis auxilios.

 

De tal forma, debo darte

las gracias por este milagro

concedido, estoy

seguro que así será y por eso

no lo dudo un momento.

 

A ti también, Madre bendita,

porque te encuentras a mi lado

al pendiente.

 

Adoptando de tal manera

mis luchas como tus propias batallas,

librándolas por mí; venciendo

de tan bondadosa forma

a mis enemigos.

 

Esas personas que

por una extraña razón,

me quieren hacer el mal.

 

Ya que Tú me das las fuerzas

necesarias que sirven para

enfrentar cualquier circunstancia

adversa que me desea destruir.

 

Donde me das valor con el fin de

pelear con mis enemigos

¡En ti confío, Señor todopoderoso!

 

Debes librar estas  batallas y vencerlos

junto a mi Madre la Divina Misericordia.

 

Permitiéndome ser fuerte ante toda

circunstancia difícil y poder esperar

un milagro de tu parte.

Confiando sin dudar,

como siempre lo he hecho.

 

Ya no me desespero porque

te encuentras a mi lado,

te puedo sentir y escuchar.

 

Estando todo el tiempo cerca de mí,

consolando el dolor de mi corazón

y mis heridas profundas.

 

Donde me estás

entregando esperanza

de un mañana prometedor.

 

Siendo el hijo de Dios

maravilloso, que llena mi vida

de agradables experiencias

cuando de su mano me toma.

 

No permitas en ningún momento

que de ti me aleje, deje de creer

y se turbe mi corazón.

 

Por eso aquí estoy, lleno de amor,

presentándote estas humildes

plegarias.

 

Buscando la mejor ocasión

de ganar el reconocimiento

del hijo digno de ti, mi Padre

Bendito y Amado.

 

No me quiero separar nunca

de tu lado, por eso te agradezco

por este nuevo día para

servirte, Señor.

 

De igual forma, Divina Misericordia,

gracias por oír mi llamado.

 

Amén.

¿Cómo empezar y dar el fin a un Santo Rosario?

Es imprescindible al ser católicos conocer la Señal de la cruz que es el comienzo de esta hermosa oración. Lo hacemos en la frente (en el medio sobre la nariz) después en la boca, al finalizar en el pecho. De igual forma a cuando se realiza un novenario de difuntos, que son ruegos tan importantes por la paz y la serenidad, en la vida e incluso en la muerte.

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