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Hermoso himno del Espíritu Santo. Querrás leerlo a diario

23 mayo 2020
Hermoso Himno del Espiritu Santo - Querrás leerlo esta oración a diario

En este hermoso himno del Espíritu Santo, aprenderás cómo debes conducirte, delante de la presencia del Dios de los cielos; el cual es el creador de los cielos, la tierra, el mar; y de todo lo que en ellos se mueve.

Sean dadas gracias a Dios Padre, en el nombre de su Hijo Jesús, porque él es bueno; y para siempre es su misericordia, porque envió a su Espíritu Santo, para que esté todos los días; hasta el fin del mundo con los que le aman, y nos gocemos en su presencia.

Hermoso himno del Espíritu Santo

Como lo afirma la palabra de Dios en Juan 4:23-24 diciendo: Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

Cada vez más, el Todopoderoso se 

hace visible, y palpable,con sus poderosas 

obras y maravillas; las cuales el Señor ha 

hecho notorias,en la tierra.

 

Seamos agradecidos a Dios,

en el nombre de su Hijo unigénito,Jesús,

porque por amor de su nombre; no nos ha 

consumido, por lo pecadores que somos, 

sino que más bien, Jesús murió en la cruz.

 

Y pagó el precio por los pecados de la 

humanidad, de manera que el que crea en 

su corazón y confiese con su boca,

que Jesús es el Señor y el Salvador del 

mundo; en este mora el Espíritu Santo y 

fuego, al ser bautizado.

 

El Espíritu Santo, es quien nos ayuda,

a buscar de la presencia de Dios,

si pidiéramos algo, lo cual no está en los 

planes del Señor; el mismo Espíritu Santo 

intercede por los santos, y nos ayuda a

serles agradables al Todopoderoso.

 

El Espíritu Santo, es quien se conecta,

con nuestro espíritu, y nos ayuda a adorar 

a Dios; en espíritu y en verdad, por lo cual 

le adoramos, así:

 

Ven, ven, Espíritu Santo ven;

lléname

 de ti, llena mi familia, llena mi casa

de tu hermosa presencia; tú que 

descendiste en forma de paloma,

sobre nuestro amado y Jesucristo, cuando 

fue bautizado.

 

Hermoso Espíritu Santo, tú que te deleitas,

cuando tu pueblo busca y adora a Dios; en 

espíritu y en verdad, ven paséate en mí, 

lléname de ti de ti; de tu rica fragancia que 

es como olor de flores inexplicables.

Alabanzas, alabanzas y adoraciones sean 

a ti, oh Dios mío; porque dulce es el aroma 

de tu fragancia; Espíritu Santo, lléname, de 

tu presencia, llena a Venezuela y a todos 

los venezolanos; de tu amor, de tu verdad.

 

Igualmente vístenos de tu poder y de tu salvación; 

ayúdanos a amarte sobre todas las cosas, 

tú que habitas en la presencia del Altísimo, 

tú que eres hermoso, Santo, y eres puro mi 

Rey.

 

Asimismo Espíritu Santo, tú que estabas

presente con Dios Padre, y con Dios Hijo;

cuando creó al hombre, a imagen de Dios 

lo creó, hembra y varón; eres digno Señor, 

de ser adorado y alabado, por todo lo que 

respira.

 

Espíritu Santo, tu presencia que es como 

fuego, siento tu fuego en mí; cuando me 

esfuerzo en adorarte en completa entrega, 

y es un gozo indescriptible, cuando siento 

tu hermosa y maravillosa presencia.

 

Señor cuán asombrosas son tus obras, al 

contemplar tu hermosa creación, me doy 

cuenta oh Dios mío; que eres fuerte, 

poderoso, y te doy gracias; porque sé que 

tu Espíritu Santo, me ayuda a entenderte y 

conocerte.

 

Espíritu Santo, mi amado es blanco y 

rubio, señalado entre diez mil, su cabeza 

como oro finísimo; sus cabellos crespos, 

negros como el cuervo, sus ojos como 

palomas, junto a los arroyos de las aguas; 

que se lavan con leche, y a la perfección 

colocados.

 

Por último, Espíritu Santo, tu paladar es dulce,

y todo es codiciable. Tal es mi

amado, tal es mi amigo.

 

Amén.

Himno de adoración en el espíritu

Hemos aprendido, que a través del himno del Espíritu Santo, podemos adorar a Dios; en espíritu y en verdad, y el Todopoderoso se agrada cuando su pueblo, y todos los que le aman le adoran; y por medio de ello, podemos estar avivados en Espíritu Santo y fuego, y es cuando anhelamos más de la presencia del Señor. Finalmente es donde más Dios se glorifica de una manera extraordinaria; en nuestras vidas seculares y espirituales.