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Oración para ayudar a los niños con mal de ojo «Ojeados» ¡Rápidamente!

17 septiembre 2020
Oración para ayudar a los niños con mal de ojo "Ojeados" ¡Rápidamente!

Esta oración para ayudar a los niños con mal de ojo «ojeados» ¡Rápidamente! Te será de gran ayuda, en estos momentos de tanta preocupación; con esta oración toda energía maligna, con o sin intención se va; guarda con esta oración a cada niño en el mundo, ellos son los más vulnerables al daño del mundo. Sin embargo, de ellos depende nuestro futuro; ya que son el relevo de nuestra sociedad, hay que protegerlos.

La infancia es la etapa más importante del niño, y como adultos debemos procurar; que cada niño que esté a nuestro alcance, pueda disfrutar al máximo de esta etapa; realízala con fe, pues esta es la que más ayuda a que lo imposible; se pueda cumplir.

Oración para los niños con mal de ojo

Oh Padre amado de la gloria eterna, Creador de todo lo que existe; además amigo de quien de corazón te busca, para agradarte en verdad; toda honra y loor sea para ti.

A esta hora Padre eterno,

elevo a ti una alabanza que sale del alma;

del mismo modo del corazón

 

Por ser quien guarda mi vida

en el día malo,

y es por eso que es bienaventirado,

el hombre que habita en tu presencia.

 

Inclina, mi Dios Eterno, tu oído;

escúchame por favor,

porque de tus misericordia necesito.

 

Mi Señor,

tu eres mí salvación;

sobre todo pensamiento tu estas.

 

Y es por eso que me postro,

para rogarte que guardes las vidas

de lo niños con mal de ojo.

 

Mi rey,

han conspirado en contra de

tus amados niños;

y no reconocen tu poder,

pues, nadie te iguala.

 

Míralos mi Consolador,

y ten misericordia;

librándolos del laso del cazador.

 

Aparta de los niños 

aquellas persona que provocaron

ese mal contra ellos, sean avergonzados

y devuelto su mal.

 

Y si ese mal provocado

fue sin intensión

guarda su alma y pérdonalos.

 

Si un niño por esta causa,

mi Señor;

se encuentran enfermos,

con tu mano sánalos.

 

MI Dios,

cualquier mal que tengan en sus cuerpos;

sea aliviado

igualmente al afligido y el menesteroso;

apiádate mi Señor.

 

Oh Dios de mi salvación,

que todo niño en el mundo sea librado

del mal que le este sucediendo.

 

También protegidos de los soberbios,

y de los que los aborrecen;

mi Señor son solo niños

que quieren jugar y disfrutar.

 

Asimismo desean una familia

amorosa y atenta.

 

Yo sé mi Dios,

que cumplirás todas tus promesas;

y de ellos son los cielos,

pues en ellos no hay maldad,

de corazón siempre obran 

y también fácilmente perdonan.

 

Permite que cada niño,

habite en tu abrigo;

también cúbrelos con tus plumas,

porque en tus alas estarán seguros.

 

Guárdalos del terror nocturno,

y tampoco le teman;

así mismo, acompáñalos cuando

se encuentren

en angustia.

Dios Santo,

que no les sobrevenga mal alguno,

del mismo modo que tus ángeles los guarde

en todo el recorrido de su vida.

 

Pon en ellos tu amor

Padre Eterno;

igualmente tu gracia,

para que en donde quiera que vayan 

sean cabeza y no cola.

 

Cautiva su corazón,

que sean instruídos en su camino

para que cuando crezcan

no se aparten de ello.

 

Alegra sus corazones,

no permitas que ninguna mala energía

les robe el gozo.

 

Proveerles todo lo necesario 

como consecuencia de tu fidelidad.

 

Aparta todo impío de sus camino;

también al insensato,

otórgales sabiduría a sus padres

y encargados de su educación.

 

Esparce a todos los que a ellos

le quieran ocasionar daño;

por consiguiente, aumenta sus fuerzas

para que puedan alcanzar la victoria ante

esta fuerte prueba.

 

Que florezcan en ti

como hombres y mujeres

llenos de virtud 

igualmente de sabiduría.

 

Aún en su vejez serán benditos;

porque tu estarás con ellos,

fortaleciéndolos en su debilidad.

 

Agradezco Padre Santo,

por escuchar esta oración

hecha con humildad;

bendito eres Padre Santo.

 

Amén.

Debajo de tus alas estarán seguros

Con esta oración para ayudar a los niños con mal de ojo «ojeados» ¡Rápidamente! Contarás con la gran protección del Omnipotente, él escucha las oraciones de los justos; confía en que guardará a cada niño, de aquel que quiera hacerle daño. En Deuteronomio 7: 6-7 dice: «Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes«. Nosotros, somos los responsables de que los niños del mundo; crezcan con el amor de Dios en sus corazones.