Oración de amor consagración y alabanza a Dios
Oración efectiva de amor, consagración y alabanza a Dios. Es eficaz para conversar con él y además, alabarlo y dar gracias por su amor y por todo lo que nos da.¡Oh! Padre amado, primeramente,
te doy gracias por ese
amor tan infinito, como el tuyo
y sobretodo por este maravilloso día.
Asimismo, aprovecho este tiempo,
para abrir mi corazón y
hacerte saber de mis
más sinceros pensamientos.
También Señor, te doy
gracias, porque
a pesar de ser un pecador,
tú me amas, tal cual soy.
Igualmente, te doy gracias
por todos los
sacerdotes y monjas;
Y además, te pido porque
nos des más religiosos,
que sean ejemplo para
la comunidad donde se encuentren.
Asimismo, te pido
porque perdones mis
pecados y me ayudes a
mejorar mis numerosas
fallas, que me hacen
parecer mala persona
ante los demás.
Además, te agradezco, por
todo lo que me has dado,
y por lo que me has
quitado; porque
solo tú sabes, el porque
de las cosas.
Hoy, postrado ante ti,
te ofrezco mi corazón,
y pongo en tus manos, mi
vida; sé tú quien
guíe mi camino y
mi futuro.
Te entrego ¡Oh! Padre celestial,
todo de mí, mis oraciones, y
mis pensamientos, para vivir
sirviéndote, y alabándote.
Igualmente, te alabo
y te bendigo, porque, tú
eres grande y eres
el creador de nuestro
universo.
Asimismo te entrego, mis
preocupaciones y sufrimientos,
las coloco en tus santísimas
manos.
Por esta razón, te pido que
no sean motivo de distracción,
para olvidarme de ti, y
asimismo, no sean razón
de llegar a ti, solo cuando te necesite.
Regocíjame Padre, de tu
amor, para estimar
a mi prójimo, así como
tú, me amas.
Asimismo, limpia mi
corazón de todo
odio, toda enemistad,
y haz de mí una persona,
pura y digna de tu
amor y perdón.
Padre, ayúdame, para ser
digno de recibir
tus virtudes y gracia.
Señor, igualmente, aprovecho
este momento, para
confirmar mi amor hacia ti,
y una vez más, te pido
que me ayudes a superarme
cada día.
Señor, dame paciencia y sabiduría,
para saber reconocer, tus
señales, y así saber seguir tu
voluntad, sabiamente.
Úsame como utensilio,
Padre, para llevar tu
palabra a quienes aún la
desconocen y hacer de
ellos, tus fieles seguidores.
Igualmente, me entregaré a ti;
y te pido me ayudes a eliminar
mis pensamientos,
tanto carnales como impuros, por
amor a ti, y por mi
deseo de servirte.
Gracias Padre, por
haberme regalado, este
sagrado momento para
conversar contigo, como
tu hijo.
Por último, mi Dios,
gracias por escucharme,
en el nombre de tu hijo amado,
Jesús.
Amén.

