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Oración poderosa de la comunión espiritual con Dios – Según la biblia

12 junio 2020
Oración poderosa de la comunión espiritual con Dios - Según la biblia

Aprenderás sobre la oración poderosa de la comunión espiritual con Dios, según la biblia; entenderás que este lazo te ayudará, en muchas áreas de tu vida secular y espiritual, conduciéndote por veredas de verdad y de justicia; para que puedas ver la gloria del Todopoderoso, y asimismo, puedas ser prosperado en todo lo que emprendas.

La comunión espiritual, consiste en decirle al Señor, cuánto anhelas de su presencia en cada segundo de tu vida; puedas estar en relación con el Todopoderoso, y asimismo, vayas creciendo espiritualmente en sus manos.

Oración poderosa de la comunión espiritual con Dios

Como lo afirma la palabra de Dios, en Daniel 9:17-19 diciendo: Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y su ruego; y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor.

Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus 

ojos, y mira nuestras desolaciones, y la 

ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; 

porque no elevamos nuestros ruegos ante ti 

confiados en nuestras justicias sino en tus 

muchas misericordias, amén.

 

Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, 

Señor; y hazlo; no tardes, por amor de ti 

mismo, Dios mío; porque tu nombre es 

invocado sobre tu ciudad y sobre tu 

pueblo.Amén

 

Señor mío, Dios mío, cuán asombrosas son 

tus obras, por ello te ruego que me ayudes a 

despojarme de mi humanidad y amarte sobre 

todo, amar a mi prójimo como a mi mismo, amén.

 

Dios del cielo y de la tierra,

tú que obras justicia y verdad,

me humillo delante de tu presencia;

además te ruego que abogues mi causa,

me defiendas y saques a la luz toda injusticia, 

amén.

 

Dios mío, establece tu justicia y tu verdad; 

porque tú gobiernas en Jacob. Oh Dios, 

potente Salvador mío, estoy aquí delante de 

tu presencia, por lo tanto te ruego que me 

visites; amen.

 

Señor hazme entender tu voluntad

en mi vida secular, y además espiritual,

encaminarme por sendas de justicia

y de rectitud; y será grata mi oración

cuando clamé a ti, amén.

 

Padre, en el nombre de tu Hijo amado Jesús,

te doy gracias por tu amor eterno; y por tu 

gracia para conmigo, para con toda la 

humanidad te pido perdón por nuestros 

pecados, rebeliones e iniquidades.

Te ruego que tengas misericordia

de todos nosotros, que nos guardes

de todo peligro y de todo mal ,

bendícenos Señor; ya que eres lento

para la ira y grande en misericordias.

 

Señor, mi Dios y mi Redentor,

te ruego en el nombre de Jesús, que tengas

misericordia de mí y de tu iglesia; de todos los 

que han de ser salvos, perdona nuestros 

pecados.

 

Danos a entender de tu

sabiduría, también lávanos más

y más de nuestras maldades,

haznos más blancos que a la lana, amén.

 

Fortaleza mía y Dios mío,

a ti clamo desde el cabo de la tierra,

y por esta razón reconozco; tú señorío

y tu poderío, que así como en el cielo

también en la tierra, se hace tu voluntad.

 

Ayúdame Señor;ante esta situación

que estoy pasando humanamente

débil, pero, fuerte en tí mi Cristo

fortalecerme; dame socorro en mi

angustia y hazme ver tu gloria.

 

En medio de las dificultades,

ayúdanos Señor, a confiar en ti

en todo tiempo; sin que tengamos

que dudar de tu poder.

 

Porque todo lo que quieres hacer

lo haces, porque eres Dios 

omnisciente y omnipresente, y ayúdanos a 

estar en más comunión contigo mi Rey.

 

Amén.

Comunión espiritual con el Todopoderoso

Poderosa comunión espiritual biblia. Como resultado, hemos aprendido desde el comienzo, que la oración nos ayuda a estar en comunión espiritual con Dios; ya que nos abre las puertas del cielo y asimismo nos lleva a que alcancemos y logremos por medio de la fe en Cristo Jesús, Señor nuestro, que nuestras oraciones o peticiones sean oídas y respondidas por el Todopoderoso.

Teniendo una buena intimidad espiritual con el Rey de gloria, ya que nos acerca más a su presencia, y seamos capaces de lograr tener nuestros oídos presto a lo celestial; y proclamemos con nuestra boca, teniendo la certeza de que lo que oímos, eso mismo hablamos, y se pueda vivir de gloria en gloria, manifestando con nuestras buenas actitudes el poderío y la grandeza del Eterno.