Oración poderosa de la comunión espiritual con Dios
Como lo afirma la palabra de Dios, en Daniel 9:17-19 diciendo: Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y su ruego; y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor.Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus
ojos, y mira nuestras desolaciones, y la
ciudad sobre la cual es invocado tu nombre;
porque no elevamos nuestros ruegos ante ti
confiados en nuestras justicias sino en tus
muchas misericordias, amén.
Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído,
Señor; y hazlo; no tardes, por amor de ti
mismo, Dios mío; porque tu nombre es
invocado sobre tu ciudad y sobre tu
pueblo.Amén
Señor mío, Dios mío, cuán asombrosas son
tus obras, por ello te ruego que me ayudes a
despojarme de mi humanidad y amarte sobre
todo, amar a mi prójimo como a mi mismo, amén.
Dios del cielo y de la tierra,
tú que obras justicia y verdad,
me humillo delante de tu presencia;
además te ruego que abogues mi causa,
me defiendas y saques a la luz toda injusticia,
amén.
Dios mío, establece tu justicia y tu verdad;
porque tú gobiernas en Jacob. Oh Dios,
potente Salvador mío, estoy aquí delante de
tu presencia, por lo tanto te ruego que me
visites; amen.
Señor hazme entender tu voluntad
en mi vida secular, y además espiritual,
encaminarme por sendas de justicia
y de rectitud; y será grata mi oración
cuando clamé a ti, amén.
Padre, en el nombre de tu Hijo amado Jesús,
te doy gracias por tu amor eterno; y por tu
gracia para conmigo, para con toda la
humanidad te pido perdón por nuestros
pecados, rebeliones e iniquidades.
Te ruego que tengas misericordia
de todos nosotros, que nos guardes
de todo peligro y de todo mal ,
bendícenos Señor; ya que eres lento
para la ira y grande en misericordias.
Señor, mi Dios y mi Redentor,
te ruego en el nombre de Jesús, que tengas
misericordia de mí y de tu iglesia; de todos los
que han de ser salvos, perdona nuestros
pecados.
Danos a entender de tu
sabiduría, también lávanos más
y más de nuestras maldades,
haznos más blancos que a la lana, amén.
Fortaleza mía y Dios mío,
a ti clamo desde el cabo de la tierra,
y por esta razón reconozco; tú señorío
y tu poderío, que así como en el cielo
también en la tierra, se hace tu voluntad.
Ayúdame Señor;ante esta situación
que estoy pasando humanamente
débil, pero, fuerte en tí mi Cristo
fortalecerme; dame socorro en mi
angustia y hazme ver tu gloria.
En medio de las dificultades,
ayúdanos Señor, a confiar en ti
en todo tiempo; sin que tengamos
que dudar de tu poder.
Porque todo lo que quieres hacer
lo haces, porque eres Dios
omnisciente y omnipresente, y ayúdanos a
estar en más comunión contigo mi Rey.
Amén.

