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Oración del “Yo confieso, yo pecador” para los niños pequeños

18 septiembre 2020
Oración del “Yo confieso, yo pecador” para los niños pequeños

Cualquier persona en la etapa de la niñez puede pasar por momentos en donde realizan la elección incorrecta. Precisamente producto de la inexperiencia y tal vez ligada a la presión de otros o a las malas juntas. Y luego cuando llega el arrepentimiento la Oración del “Yo confieso, Yo pecador” para los niños pequeños es justamente la indicada para que encuentren la liberación.

Para cuando llega el momento de la angustia por saber que lo que se hizo estuvo mal. Es bueno que los pequeños de la casa tengan a la mano esta oración para poder comunicar a Dios su arrepentimiento sincero. Y así lograr por medio de la bondad de nuestro Padre, el perdón de sus pecados.

Oración del “Yo confieso, yo pecador” para los niños pequeños

Para empezar a citar dicha Oración del “Yo confieso, Yo pecador” para los niños pequeños recuerda que Dios siempre estará por encima de todo.

¡Dios celestial!

Sé, que soy un niño, pero

tengo un amor muy grande por ti.

Y sé que al momento de

confesarme tú oyes cada palabra.

 

¡Tú mi Dios!

Me recibes siempre

con ese amor y bondad

que te caracteriza.

 

Solo te digo que,

al pecar algunas veces;

no soy consciente de las

cosas que hago,

por eso perdóname Padre.

 

¡Oh mi Dios!

Además hazme revelar todos

mis secretos al momento

de contarte mis experiencias.

 

Asimismo ayúdame a que

te cuente todo y no me

guarde nada por temor,

por favor te pido comprensión.

 

¡Señor!

Tu poder y grandeza es tal,

 como los océanos de este mundo.

 

 Por favor te pido

que la relación que tengas

con nosotros sea de

confianza y cargada de amor.

 

¡Dios!

Que tus ganas de estar conmigo,

sean tan grandes que impidan

que cometa algún pecado.

 

¡Señor bendito!

Tu que tienes todos los medios

del mundo en tus manos,

te suplico que, si algún niño está

pasando por momentos difíciles,

por favor ayúdalo.

 

¡Padre! Igualmente tú

que estás en lo alto,

te imploro que al momento

que nosotros nos confesemos.

 

Lo hagamos con el sentimiento

de querer estar contigo siempre.

 

¡Grandísimo Padre!

Sé que en el momento

en que nacimos,

nos convertimos en pecadores.

 

Sin embargo, es un momento

que tú le regalaste a mi madre;

 y con ayuda tuya y de ella

me librare de mis pecados.

 

Además mi madre siempre

pide desde su corazón

que me protejas y me guíes

en esta vida.

 

Señor, te pido que tengas

compasión de los niños

que sufren de alguna discapacidad,

y eleves sus fuerzas

para seguir adelante.

Mi Dios, permitéme

dominar la comunicación

a través de la confesión,

ya que necesito de tu poder

para superar este aprieto

en el que me encuentro.

 

¡Señor de señores!

Permíteme escuchar cada palabra

con suma concentración,

ya que sé que estas orientándome.

 

Padre, deja sobre mi

tu evidencia de la confesión,

y hazme sentir que mis palabras

fueron escuchadas.

 

Altísimo,

también hazme participe

de todas tus habilidades,

te lo pido por favor.

 

Igualmente permite que

gracias a la confesión

me libres de todo

pecado que he cometido.

 

Porque sé que tú eres la salvación

a todas mis fechorías.

 

Sin embargo también sé

que está de mi parte no

volver a caer en lo mismo

y alejarme de todo aquello

que no es correcto.

 

Padre

Sé que la motivación

refleja el amor que inspira

a muchos niños en el mundo;

te pido por favor no nos sueltes,

luego de habernos abrazado.

 

Finalmente Señor

quiero que nos llenes

de seguridad y nos des

fuerza de voluntad para 

realizar nuestros deberes

como cristianos.

 

Por favor haznos entender 

que la combinación de las fuerzas

es el más grande amor

que nuestro corazón puede otorgar.

 

Amén.

La liberación a través de la confesión se logra

Debemos tener presente que Dios es bondadoso y que además les otorgará salvación. Siempre y cuando nuestros pequeños corrijan sus comportamientos y busquen el perdón a sus pecados. Para formar de ellos hombres y mujeres de bien capaces de recapacitar y de serle fiel a nuestro Señor.

Dios es el mejor amigo de los niños, así que permite y ayuda a tu hijo a establecer una conexión espiritual con Él. Además enséñales lo que ante sus ojos está bien visto y lo que no se debe hacer.