La oración que otorgará el beneficio de la salud a tus hijos
Esta es sin duda una de las oraciones más bondadosas que se puede elevar al Espíritu Santo, no dejes de hacerla con fe, devoción y un sentimiento de calma inigualable. Pues, solo así, podrá ser escuchada por él, y tu hijo sanará.Antes que nada, Espíritu Santo
ven oye mi clamor.
Escucha mi súplica,
siente mi temor
y libera a mi hijo de esta situación.
Por esta razón ¡Oh Dios padre todo poderoso!
te suplico que oigas mi llamado,
que la elevación de mi súplica
al Espíritu Santo me dé resultado.
Logrando así,
que todo mi dolor y preocupación sean liberados
y que mi hijo salga de esta
situación bien librado
Señor, al Espíritu Santo
elevó mi oración.
Para que me haga el milagro
de sacar a mi hijo
de esta situación de zozobra
y sufrimiento físico.
Por ello, pido exaltar las bondades que el
Espíritu Santo ha de otorgarnos,
para que así mi hijo salga bien librado.
Para que pueda sanar y caminar
hacia el futuro de tu mano,
y que en su destino
se encuentre la gloria y la salvación.
Espíritu Santo ven,
oye mi clamor.
Que con fervor elevó a ti.
Ruego que la sangre bendita
del corazón de Jesús
cubra por completo a mi hijo,
y que su sanación sea
realizada en tu nombre.
También, te ruego cuides
y protejas los pasos
que mi hijo ha de dar por el
camino de la sanación,
no lo desampares e iluminado
para que no haya la posibilidad de perderse.
Concédele fuerza
para soportar cualquier tipo de
dolor que pueda estar sintiendo.
Sobriedad Espiritual para que
no decaiga en esta lucha,
y confianza para que no dude que sanará.
Espíritu Santo ¡escúchame!
Oye Señor mis suplicas,
siente Señor el dolor en mi corazón,
aprecia la necesidad que en este
momento me aprisiona.
Libera en mi hijo tus bondades
y desvanece su dolor,
acógelo bajo tu brazo,
niégale el paso a la incertidumbre.
Rompe toda cadena que la enfermedad
haya atado a él,
y libéralo de todo mal existente.
Te pido señor me llenes de calma,
pero sobre todo de confianza.
Logrando así, permanecer fuerte en tu gloria.
En tu misericordia y en tu bondad
sé que nunca me has desamparado,
y tengo plena confianza que justo ahora
mi hijo y yo te necesitamos
tampoco lo harás.
Es por ello que requiero e imploro
la ayuda del Espíritu Santo,
para que así se pueda salvaguardar
la vida de mi hijo.
Que ahora, tanto lo necesita en este
mal momento del
cual sé que lo sacarás reinante.
Señor
finalmente, te pido de tomes
todo mi dolor y preocupación
y lo conviertas en gozo y alegría
Para que así, intercedas en la recuperación
y sanación de mi hijo,
en tus manos dejó correr esta realidad.
Amén.





